Por Redacción Argenports.com
La integración energética entre Argentina y Brasil podría concretarse en forma masiva si se avanzan tres condiciones fundamentales. Gas a 7 dólares por millón de BTU, contratos firmes y seguridad de suministro fueron definidas como los pilares necesarios durante el reciente CAMBRAS Business Day, encuentro realizado por la Cámara de Comercio Argentino-Brasileña.
“El proceso de integración no será fácil ni automático”, advirtió Fernando Montera, del sector energético brasileño. Sin embargo, resaltó que esos son los tres requisitos esenciales para que la infraestructura gasífera entre en acción.
Qué pide la industria
- Contratos de largo plazo
Pablo Erias, de Transportadora de Gas del Norte (TGN), señaló que las obras que permitan gasoductos solo se justifican con contratos sostenidos de 15 a 20 años. De no haberlos, la construcción de infraestructura carece de viabilidad económica. - Impulso a precios competitivos
Soledad Lysak, de TotalEnergies Cono Sur, remarcó que para llegar a un valor competitivo en Brasil, el gas debe estar en el orden de 7 dólares/MMBTU, lo que exige una mayoría del sistema ya amortizado y una reducción significativa de costos logísticos. - Seguridad jurídica y regulatoria
Para Mauricio Abi-Chahin, del Ministerio de Energía de Brasil, el verdadero desafío es diseñar un marco confiable y duradero. Propuso fortalecer los estudios de inversión y consolidar un sistema de reglas claras para atraer confianza de ambas partes.
Rutas y planificación estratégica
La ruta actual atraviesa Bolivia, aprovechando gasoductos ya existentes y una capacidad sobredimensionada. Pero también se evalúan otras alternativas:
- Conexión por Uruguayana hasta San Pablo, con ventaja logística.
- Rutas más directas que eviten complicaciones jurídicas Bolivia-Argentina.
Además, según precisó Más Energía, el Memorándum de Entendimiento firmado entre ambos países contempla un grupo técnico que incluye a Bolivia, Paraguay, Uruguay y Chile, para definir la mejor vía regional de integración gasífera.
Oportunidades de impacto
La integración energética Argentina-Brasil no solo es energética, sino también socioeconómica. Se estiman inversiones del orden de USD 17.500 millones, junto a la generación de más de 136.000 empleos, y un potencial de 60 MMm³/d de biometano, una fuente limpia que permitiría a Brasil mantener al 90 % su matriz energética renovable.