Por Redacción Argenports.com
El sistema portuario del Gran Rosario cerró diciembre con un ingreso de 4,9 millones de toneladas de granos, el tercer volumen más alto de la historia y el segundo mayor de los últimos veinte años.
El dato no solo confirma la centralidad logística del principal nodo agroexportador del país, sino que también anticipa un escenario desafiante para la campaña 2025/26, donde el flujo de camiones y la presión de oferta volverán a ser determinantes.
El fuerte movimiento estuvo traccionado por el trigo y la soja, según precisa un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario.
En tanto, el maíz quedó rezagado en exportaciones y acumula stocks elevados, en la antesala de una campaña que se perfila como histórica en volumen.
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Trigo y soja explican el récord de descargas
La logística de trigo fue el principal motor del desempeño de diciembre. La combinación de una cosecha récord y una elevada competitividad del cereal argentino en el mercado internacional impulsó una absorción externa excepcional para ese mes.
En total, se descargaron 2,5 millones de toneladas de trigo en puertos y plantas del Gran Rosario, un volumen 2,3 veces superior al de diciembre de 2024 y casi tres veces el promedio de la última década para ese período.
La soja también mostró un comportamiento atípico para el cierre del año. En diciembre se descargaron 1,8 millones de toneladas, el mayor registro para ese mes desde 2005.

La demanda externa de aceite y subproductos, junto con embarques de poroto hacia China, explicó el ingreso.
No obstante, este último factor pierde relevancia hacia adelante, dado que gran parte de los envíos programados ya fueron completados y el line up restante es marginal.
Más allá de los números, diciembre dejó una señal clara: la logística será uno de los principales condicionantes de la campaña 2025/26.
La expectativa de una cosecha de maíz muy elevada, la recolección de soja a partir de abril y el volumen récord de trigo ya levantado configuran un escenario de alto tránsito de camiones y presión sobre la infraestructura, con impacto directo sobre precios disponibles y tiempos operativos.
Maíz con exportaciones débiles y stocks en máximos
El contraste lo marca el maíz. Durante diciembre se habrían embarcado 1,1 millones de toneladas desde puertos argentinos, un 55% menos que en el mismo mes del año anterior.

En el acumulado de la campaña, entre marzo y diciembre de 2025 se despacharon 25,9 millones de toneladas, un 16% por debajo del promedio de los últimos cinco años.
La menor absorción externa se refleja también en el mercado interno.
Hasta el momento se comercializaron 33,6 millones de toneladas de la campaña 2024/25, unos 7 millones menos que a igual altura del ciclo previo.
Aun descontando las toneladas que no ingresan al circuito comercial, resta vender cerca del 20% de la cosecha.
Este escenario llevó a revisar a la baja las proyecciones de exportaciones totales de maíz a 30 millones de toneladas.
Con un consumo interno que se encamina a niveles récord, especialmente por uso forrajero, los stocks finales de la campaña se ubicarían en torno a 6,6 millones de toneladas, el nivel más alto registrado hasta ahora.
La relación stocks/consumo alcanzaría el 14%, el mayor valor desde 2017/18.
Antesala de una campaña con producción muy elevada
El dato no es menor: en la antesala de una campaña con perspectivas de producción muy elevada, el arrastre de existencias amplifica la oferta disponible y profundiza la presión de cosecha.

En términos de precios, las cotizaciones del mercado de exportación para el maíz temprano se ubican en promedio 17 dólares por tonelada por debajo del año pasado, en niveles mínimos desde 2020.
Sin embargo, el mercado de futuros mostró señales más firmes, con el contrato abril alcanzando valores máximos para esta época del año desde 2022, lo que abre una ventana para cerrar negocios anticipados.
En ese marco, los compromisos de venta de maíz nuevo ya superan los 9 millones de toneladas, el mayor volumen en tres años y uno de los registros más altos para esta etapa del calendario comercial.
Con un Gran Rosario operando a volúmenes históricamente elevados, un trigo que sostuvo el flujo de camiones y un maíz que llega a la nueva campaña con stocks récord, la ecuación logística vuelve a ocupar un lugar central.
La capacidad del sistema portuario y de transporte para absorber el pico de oferta será un factor clave no solo para la operatoria, sino también para la formación de precios en los meses críticos de la cosecha.










