Por Adrián Luciani / info@argenports.com
El reciente arribo de un buque cargado con carbón a San Nicolás recuperó una extraordinaria historia de supervivencia ocurrida en medio del Atlántico Norte.
Se trata del Hanze Goteborg, un granelero de bandera neerlandesa que llegó a la terminal con 33.900 toneladas procedentes de Estados Unidos.
Fuentes consultadas por Argenports.com, señalaron que la carga será descargada en el muelle carbonero Ingeniero Buitrago y tiene como destinataria a Ternium Argentina.
El movimiento forma parte del abastecimiento de materias primas que recibe el complejo siderúrgico mediante la vía fluvial.
El Hanze Goteborg tiene 180 metros de eslora, 30 metros de manga y alrededor de 35.800 toneladas de porte bruto. Fue construido en 2013 y posee su puerto de registro en Groningen.

Sin embargo, uno de los episodios más importantes de su trayectoria no estuvo relacionado con el transporte de cargas.
Una débil señal en el Atlántico
El 28 de diciembre de 2022, la tripulación recibió una débil señal de socorro mientras el buque atravesaba el Atlántico Norte.
El capitán Yevhenii Feshchenko ordenó iniciar una operación de búsqueda y rescate. En ese momento, la señal se encontraba a unas diez millas náuticas, cerca de 18 kilómetros.
De acuerdo con la reconstrucción publicada por varios medios extranjeros en esa oportunidad, las malas comunicaciones solo permitieron establecer una posición aproximada de las personas en peligro.
El buque comenzó entonces a rastrear la zona bajo condiciones meteorológicas adversas. Había fuertes vientos, olas altas y un oleaje de al menos cuatro metros.

Tras más de dos horas de búsqueda y ya en plena oscuridad, la tripulación consiguió localizar una pequeña balsa salvavidas.
En ella se encontraban cuatro remeros estadounidenses que habían abandonado su embarcación después de que una ola provocara su vuelco.
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Veintidós horas a la deriva
Los hombres llevaban 22 horas a la deriva y no tenían medios para controlar el desplazamiento de la balsa.
El Hanze Goteborg debió maniobrar para colocarse junto a la pequeña embarcación, de apenas cuatro metros cuadrados, en medio del fuerte oleaje.
Los cuatro remeros subieron al granelero mediante una escala de Jacob. Inmediatamente después del rescate de la última persona, la balsa semihundida desapareció bajo el agua.
En un extenso video que publicamos a continuación puede verse, paso a paso, cómo fue el rescate.
Una vez a bordo, los náufragos recibieron atención médica, ropa seca, alimentos y un teléfono para comunicarse con sus familias.
Los rescatados eran veteranos de la Fuerza Aérea de Estados Unidos e integraban el equipo Fight Oar Die.
Habían servido juntos y compartido un despliegue en Irak durante 2008. Años después, decidieron participar de una exigente competencia para visibilizar los problemas de salud mental que afectan a los veteranos.

Los cuatro hombres rescatados, vestidos con vestimenta de trabajo seca, a salvo a bordo junto al capitán Yevhenii Feshchenko (a la derecha) y el primer oficial Radivojevic Feda (a la izquierda). Foto Hanzevast Shipping..
Una travesía de 4.800 kilómetros
Los cuatro hombres habían partido desde La Gomera, en las Islas Canarias, el 12 de diciembre de 2022.
Su objetivo era completar la Talisker Whisky Atlantic Challenge, una regata de remo que une el archipiélago español con la isla de Antigua, en el Caribe.
La competencia comprende más de 3.000 millas náuticas, equivalentes a unos 4.800 kilómetros, y demanda un promedio de 40 días de navegación.
El bote del equipo, denominado Woobie, volcó durante la madrugada del 28 de diciembre tras recibir el impacto de una fuerte ola.
Los tripulantes intentaron enderezarlo, pero no lo consiguieron. Finalmente, abandonaron la embarcación y se refugiaron en la balsa salvavidas.

El bote, encontrado tres años después del naufragio.
De Mozambique a Canadá
Cuando recibió el pedido de auxilio, el Hanze Goteborg navegaba desde Mozambique hacia el puerto canadiense de Contrecoeur.
Transportaba unas 25.000 toneladas de arena de ilmenita y continuó el viaje con los cuatro sobrevivientes a bordo.
Los remeros llegaron a Canadá en enero de 2023 y pudieron reencontrarse allí con sus familias.
Aquella operación convirtió al granelero y a su tripulación en protagonistas de una historia de rescate marcada por la oscuridad, el mal tiempo y la escasa precisión de la señal recibida.
Tres años y medio después, el Hanze Goteborg volvió a quedar vinculado con una operación en el continente americano. Esta vez, su destino fue San Nicolás, donde descarga carbón para abastecer a la industria siderúrgica argentina.