Líquidos del gas: YPF apunta a Río Negro pero otros proyectos en Bahía Blanca siguen vigentes

El nuevo corredor hacia Punta Colorada reordena el mapa energético, pero no clausura los proyectos industriales en el sur bonaerense.
Con nuevas definiciones en estudio, YPF evalúa rutas para los líquidos asociados al gas de Vaca Muerta. El escenario abre oportunidades en Río Negro sin descartar el rol histórico de Bahía Blanca.
Notas relacionadas

Goldwind proveerá aerogeneradores para el parque eólico de TotalEnergies en Tierra del Fuego

GNL: YPF tendría cerrados acuerdos para exportar 7.000 millones de dólares

Por Adrián Luciani / aedgarluciani@gmail.com

El avance de YPF en el diseño de un poliducto para transportar los líquidos del gas desde Vaca Muerta hasta la costa de Río Negro volvió a mover el tablero energético argentino.

El proyecto, vinculado al desarrollo de Argentina LNG, reactivó el debate sobre el rol que jugará Bahía Blanca en el nuevo esquema productivo y exportador.

La iniciativa contempla una traza que uniría áreas clave del shale neuquino con la zona de Punta Colorada, punto que comienza a consolidarse como plataforma energética sobre el Atlántico.

Allí se proyecta una salida marítima pensada para acompañar el proceso de licuefacción del gas y garantizar previsibilidad logística a inversiones de gran escala.

El anuncio generó interpretaciones inmediatas que leyeron el movimiento como un corrimiento definitivo hacia el sur.

Sin embargo, fuentes técnicas del sector coinciden en que el escenario es más complejo y que no se trata de proyectos excluyentes, sino de corredores que pueden convivir sin problemas.

Mega abastece al mercado local e internacional, despachando más de 40 buques por año desde el puerto de Bahía Blanca, principalmente hacia Brasil, pero también con destinos en otros mercados de América y el mundo.

El crecimiento de Vaca Muerta no solo impulsa la producción de gas natural, sino que incrementa de manera sostenida los volúmenes de líquidos asociados, como etano, propano y butano.

Esa expansión obliga a desarrollar múltiples rutas de evacuación, capaces de responder a distintos destinos productivos.

En ese marco se inscribe el corredor rionegrino. La infraestructura proyectada por YPF busca asegurar una vía directa para los líquidos vinculados al complejo Argentina LNG, un proyecto concebido con horizonte exportador y fuerte peso en la estrategia energética nacional.

Encuentro Marín – Weretilneck

La relevancia política del plan quedó reflejada en la reunión que mantuvieron el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, y el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck.

Allí avanzaron en un entendimiento estratégico con proyección a 30 años, orientado a brindar estabilidad regulatoria y previsibilidad a las inversiones que se planifican en la provincia.

Ese acuerdo posiciona a Punta Colorada como una pieza central del nuevo mapa energético, no solo para el gas natural licuado, sino también como complemento de otros desarrollos hidrocarburíferos que se proyectan sobre la costa patagónica.

Sin embargo, el avance hacia Río Negro no implica el abandono de Bahía Blanca.

Por el contrario, desde el sector empresario destacan que los proyectos del sur bonaerense responden a una lógica distinta, centrada en la industrialización y el agregado de valor petroquímico.

TGS avanza con su megaproyecto bahiense

En ese sentido continúa vigente el megaproyecto de TGS para ampliar su capacidad de tratamiento de líquidos del gas.

Planta TGS

Se trata de una iniciativa estructural pensada para acompañar el crecimiento de Vaca Muerta durante las próximas décadas.

A ello se suma la expansión de la planta de Compañía MEGA, que avanza con obras destinadas a incrementar su capacidad operativa y fortalecer su rol dentro del complejo petroquímico.

Algunos observadores señalan que Bahía Blanca mantiene ventajas competitivas difíciles de replicar: infraestructura instalada, experiencia técnica, servicios especializados, conectividad logística y un entramado industrial consolidado que permite transformar los líquidos en insumos de mayor valor agregado.

En este escenario también aparece Pluspetrol como uno de los actores relevantes.

La compañía, con fuerte presencia en Vaca Muerta y participación creciente en proyectos estratégicos, sigue de cerca la definición de los corredores logísticos, consciente de que la disponibilidad de infraestructura será clave para sostener el ritmo de producción.

También te puede interesar: YPF impulsa un poliducto estratégico hacia la costa de Río Negro para los líquidos de Vaca Muerta

Punta Colorada, provincia Río Negro, futura sede de un hub energético.

El tiempo también juega

A esta discusión se suma además una cuestión de tiempos.

Mientras el corredor hacia Punta Colorada todavía requiere definiciones técnicas, ambientales y de financiamiento, los proyectos radicados en Bahía Blanca parten con una ventaja concreta: buena parte de la infraestructura ya existe.

Esa diferencia no es menor en un contexto donde el ritmo de crecimiento de Vaca Muerta presiona cada vez más sobre la capacidad disponible.

Desde el sector energético advierten que la producción de líquidos del gas crece a un ritmo superior al de las obras necesarias para transportarlos y procesarlos.

Esa brecha obliga a acelerar decisiones y explica por qué las compañías analizan esquemas paralelos en lugar de apostar a una única solución.

En ese marco, la ampliación de plantas existentes aparece como una respuesta inmediata, mientras que los nuevos corredores cumplen un rol estratégico de mediano y largo plazo.

Combinación de alternativas

La combinación de ambas alternativas permite sostener la producción sin frenar inversiones ni comprometer exportaciones futuras.

En tal sentido, cabe destacar que parte de los líquidos están destinados al abastecimiento interno y a la petroquímica, mientras que otros apuntan directamente a mercados de exportación.

Esa diferencia condiciona la localización de las obras y refuerza la idea de un sistema segmentado, con nodos especializados según el destino final del producto.

Por eso, más allá de los anuncios, la definición no pasa por elegir entre Río Negro o Bahía Blanca, sino por cómo articular ambos espacios dentro de una misma estrategia nacional.

La magnitud del recurso obliga a pensar en escala, continuidad y planificación de largo plazo.

El tablero, sin embargo, permanece abierto. Los tiempos de ejecución, las decisiones de inversión y la evolución de los mercados terminarán de definir el peso de cada proyecto.

Mientras tanto, Vaca Muerta sigue empujando y obliga a pensar una infraestructura cada vez más amplia, dinámica y en permanente construcción.

Porque, en definitiva, el final todavía no está escrito.

TC2 gif 2
Profertil
FSCMaritime
Más vistas
enero 26, 2026

Los buques fantasma de Venezuela que siguen varados en Argentina desde hace 14 años

enero 3, 2026

Río Negro como eje estratégico para que Argentina se ubique entre los 10 principales exportadores de GNL

enero 28, 2026

Vaca Muerta y Chubut vuelven a unirse en una exportación de crudo a Estados Unidos

diciembre 31, 2025

Afirman que Nación intervino el Puerto de Ushuaia por 12 meses para normalizar seguridad e infraestructura operativa

enero 26, 2026

Río Negro y Prefectura coordinan un refuerzo de la seguridad marítima por las exportaciones desde Punta Colorada y San Antonio Este

IUBB
Aprende a detectar las señales del monóxido para prevenir intoxicaciones
Notas relacionadas