El Gobierno Nacional sancionó a un buque pesquero extranjero por realizar pesca ilegal dentro de la Zona Económica Exclusiva Argentina (ZEEA), en un procedimiento que marca un hito en el control marítimo y en la lucha contra la pesca ilegal en el Atlántico Sur.
Se trata del buque Bao Feng, de bandera de Vanuatu, que fue multado con $1.260 millones —equivalentes a aproximadamente US$ 900.000—, más los gastos que insumió el operativo, tras ser detectado mediante sistemas de vigilancia electrónica mientras realizaba maniobras compatibles con actividades de pesca dentro de aguas jurisdiccionales argentinas.
La sanción es aplicada por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía, en un trabajo conjunto con la Prefectura Naval Argentina y la Subsecretaría de Recursos Acuáticos y Pesca, consolidando un esquema de control más eficiente sobre la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR).
Control electrónico y monitoreo en tiempo real
El procedimiento se inició el 10 de enero, cuando la Prefectura detectó al buque mediante el Sistema Guardacostas.
Esta es una herramienta tecnológica de vigilancia marítima que permite monitorear en tiempo real la actividad de embarcaciones en el Atlántico Sur.
Según los registros, el buque permaneció dentro de la ZEEA durante aproximadamente una hora y media, navegando a menos de 4 nudos, un patrón operativo típico de pesca ilegal.
Los datos han sido posteriormente validados mediante la plataforma Skylight.
Esto permitió confirmar la infracción y avanzar con la sanción sin necesidad de interceptar físicamente al buque.
Se trata de uno de los primeros casos en los que Argentina aplica una multa efectiva por pesca ilegal sin captura, apoyándose en evidencia tecnológica.
También te puede interesar: Prefectura detectó un pesquero extranjero en la Zona Económica Exclusiva argentina
Impacto en la defensa de los recursos pesqueros
La pesca ilegal representa una de las principales amenazas para los recursos ictícolas del país.
También lo es para la actividad pesquera nacional, especialmente en el límite de la milla 200, donde operan flotas extranjeras.
El uso de tecnología avanzada permite ampliar el alcance del control sin necesidad de desplegar mayores recursos operativos en el mar.
Tolerancia cero a la pesca ilegal en el Atlántico Sur
Desde el Gobierno remarcaron que este caso marca el inicio de una etapa de mayor rigor frente a la pesca ilegal.
La posibilidad de sancionar económicamente a buques extranjeros sin captura física introduce un cambio estructural en la política de control.