Por Adrián Luciani / info@argenports.com
Las exportaciones de crudo de Vaca Muerta por el puerto de Bahía Blanca cerraron 2025 con 238.151 toneladas.
Ese volumen marcó una corrección frente al máximo alcanzado en 2024, cuando los despachos habían trepado a 323.983 toneladas, luego de un salto desde las 26.442 toneladas registradas en 2023.
La evolución de los últimos tres años muestra una fuerte expansión de la operatoria, aunque todavía en una escala acotada en comparación con el gran nodo petrolero de Puerto Rosales, a unos 20 kilómetros de distancia.
En ese marco, Bahía Blanca se mantiene como un puerto complementario dentro del esquema de salida del crudo de Vaca Muerta al mercado externo.
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El gran salto de 2024
El crecimiento registrado en 2024 se dio sin que todavía estuviera operativa la nueva infraestructura de evacuación.
La operatoria se apoyó en capacidades ya existentes, en una mayor disponibilidad de crudo exportable y en oportunidades puntuales de mercado, más que en un cambio estructural del sistema logístico.
Este punto permite dimensionar el potencial que todavía tiene el nodo bahiense: el salto de volúmenes se produjo aun antes de que las principales mejoras de infraestructura comenzaran a reflejarse en la operatoria cotidiana.

Obras a punto de finalizar con impacto esperado en 2026
Las obras de infraestructura de transporte y de facilidades portuarias que están a punto de finalizar en el sistema de Bahía Blanca están llamadas a permitir un salto de escala en la capacidad de evacuación de crudo a partir de 2026.
La nueva configuración logística habilitará mayores volúmenes de despacho, mayor continuidad operativa y una integración más fluida con el sistema de transporte desde Vaca Muerta.
El impacto pleno de estas inversiones todavía no se refleja en los números de 2025, que aparecen como un año de transición hacia un nuevo escenario operativo para el puerto.
Puerto Galván vuelve al circuito petrolero
Dentro del complejo bahiense, Puerto Galván volvió a tener protagonismo como punto de carga de crudo, recuperando un rol que había perdido durante años.
Esta reactivación, a partir del empleo de la Posta de Inflamables Nº 3, aporta mayor flexibilidad operativa y suma alternativas logísticas para canalizar parte de la producción neuquina hacia el exterior.

Comparación con Puerto Rosales
Si bien muy lejos estuvo de acercarse a la excepcional marca lograda por la terminal petrolera de Puerto Rosales en 2025, el puerto de Bahía Blanca también hizo su aporte para la salida del crudo de Vaca Muerta hacia los mercados del exterior.
Rosales concentró nuevamente el grueso de los embarques, apoyado en una infraestructura específicamente diseñada para grandes volúmenes, mientras que Bahía Blanca operó en una escala complementaria.
2025 como año de transición
El desempeño de 2025 aparece así como un año de transición para el puerto de Bahía Blanca dentro del negocio exportador de crudo.
Con un volumen inferior al pico de 2024 pero muy superior al de 2023, el nodo se ubica en una etapa intermedia, a la espera de que la infraestructura a punto de finalizar comience a reflejarse en un salto más estructural de los volúmenes exportados a partir de 2026.










