Por redacción de Argenports.com
El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, inauguró este lunes el Instituto de Formación Técnica Vaca Muerta (IVM) en la ciudad de Neuquén y sostuvo que el desarrollo de la industria energética requiere una base educativa sólida. “No hay crecimiento si no hay educación. No hay crecimiento si nosotros no trabajamos para darle las oportunidades a todas las personas”, afirmó durante el acto realizado en el Polo Tecnológico.
La apertura del instituto reunió también a la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello; a los gobernadores de Neuquén y Río Negro; al intendente de la ciudad; al secretario general del Sindicato de Petróleo y Gas Privado; y a directivos de las empresas que integran esta iniciativa de formación para el sector.
Marín remarcó que la capacitación será clave para acompañar la expansión de Vaca Muerta y cubrir la demanda de perfiles técnicos que exige el crecimiento del negocio energético. En ese marco, puso el foco en la necesidad de generar más oportunidades de acceso al empleo calificado.
Capacitación y seguridad operativa
Durante su discurso, el titular de YPF también vinculó la formación con la seguridad laboral. “No hay curita que justifique un metro cúbico de petróleo producido ni un litro de nafta refinado. Es justamente por eso que necesitamos capacitar a todos los que trabajen en Vaca Muerta”, señaló.
El IVM fue presentado como el segundo proyecto colaborativo impulsado por la industria, después del VMOS. Según expresó Marín, la iniciativa se concretó con inversión privada y articulación entre empresas del sector. “Acá invertimos entre los privados. Se terminó lo que decíamos que buscábamos que el Estado bobo invierta por nosotros. Así que lo único que puedo decir es que lo hicimos, porque lo hicimos entre todos”, dijo.
Además, sostuvo que el sector tiene una responsabilidad de largo plazo en el desarrollo del yacimiento no convencional. “La industria energética tiene la obligación generacional de desarrollar Vaca Muerta y para eso necesitamos educación”, afirmó.

Cómo es el nuevo instituto
El edificio inaugurado cuenta con 2.625 metros cuadrados. La infraestructura incluye cuatro salas de simuladores, laboratorios de química aplicada y de automatización/PLC, talleres mecánico y eléctrico, ocho aulas y un auditorio para 100 personas.
La propuesta académica está orientada al segmento de Upstream y contempla siete trayectos formativos: Perforación, Fractura, Instrumentos, Producción, Mantenimiento Mecánico, Mantenimiento Eléctrico y Seguridad Operativa en Yacimiento. Cada curso tendrá una duración de cuatro meses.
Uno de los puntos centrales del proyecto es el pozo escuela de Río Neuquén, donde los estudiantes podrán realizar maniobras críticas en condiciones operativas reales. Según se informó, es el único de su tipo en el país y uno de los pocos de la región. La meta es reducir la curva de aprendizaje y mejorar la productividad desde el inicio de la actividad laboral.
Alta demanda en la primera convocatoria
Para la primera camada se registraron más de 17.000 inscriptos, una cifra que refleja el interés que genera la capacitación vinculada al desarrollo energético. La estimación oficial es formar entre 2.000 y 3.000 trabajadores por año.
Con esa escala, el Instituto Vaca Muerta buscará consolidarse como una pieza central en la preparación de técnicos para una industria que necesita personal especializado, con foco en la productividad, la seguridad y la expansión de uno de los principales polos energéticos del país.