Reflexiones sobre el evento ¨La Hora del Magdalena¨

27 marzo 2021

Es necesario mostrar los estudios de impacto ambiental que hicieron los impulsores del proyecto.


Buques de carga en el sector de Paso Banco Chico, Río de la Plata. Foto Ultrabarqueros.


Por Jorge Metz, especial para Argenports.com

Ex subsecretario de Puertos y Vías Navegables

   Impresionante mención por las repercusiones que tuvo la anterior convocatoria por el Canal Magdalena de hace un año con 58.000 vistas. Sin lugar a dudas, un evento que quedará en la historia de nuestro pequeño círculo rojo de la actividad.

   Principalmente rescato de esta nueva convocatoria el hecho de que sus participantes hayan dicho que hicieron nuevos estudios medioambientales y que todavía no comunicaron al Uruguay.

   Eso es lo más importante que tenían para mostrar. A partir del 21/04 están protegidos por la ley 27566 del Acuerdo de Escazú. Tienen que mostrar todito!!!!. Los estudios con dineros públicos son públicos. Los estamos esperando.

   Por otro lado se decía que no se entendía por qué había algunos que creían que faltan estudios. Esto hacia un rato que yo ya lo había expresado. Por último algunos estaban muy desatentos y no escuchaban las preguntas porque se está más pendiente del celular que de la audiencia.

   Ahora, cuando hablaron del Estudio de Impacto Ambiental, sólo hablaron de contaminación. Creo que no hicieron nada de EIA. Y mucho menos, del cuidado de las dinámicas de los sistemas ecológicos, como dice el primer enunciado del par 2º, del art 6º de la Ley General del Ambiente, El único que define lo que es un presupuesto mínimo. Es así!!

Apenas estudios superficiales

   Todos esos estudios de sedimentación son totalmente superficiales, pues no aparece el compromiso con la dirección, carga de energía y transferencia de energías de esas dinámicas,

   Hacen un planteo estático de mera deposición. Le ponés un colorido factor 0,6 a ese modelo muerto antes de nacer y soñás con que nadie te descubra jamás. Vana ilusión.

   Argumentos débiles que enturbian la claridad de lo que un evento de este tipo demanda. Lo desenfocan y tal vez contribuyan a equivocar la identidad de los verdaderos responsables de lo que están perpetrando.

   Tal vez son más importantes las devoluciones periodísticas que las aguas sanas, pero eso no los hace culpables del desastre.

   Dragar es como cortar el pasto. Es una lucha permanente, necesaria, y siempre perdida. Sin embargo, creo que es más sano cortar el pasto. Los yuyos, siempre volverán a crecer. Y la arena volverá a reparar los desastres de sus dragados.

   El dinero mal habido hará malabares por no escurrirse en bóvedas, absurdos e inflación. El virus es una AFIP para todos. Democratiza la vida y nos recomienda volver a las guerras perdidas de antemano como la jardinería.

   El Río de La Plata, padece minúsculas profundidades, y trae miles de preguntas aún. Cuyas respuestas no verás en Google, ni en esta vida, con este particular evento.

   Disfrutemos los años que nos quedan elevando la mirada al pasto que crece, y no a los flujos turbios de intereses espumosos.

   La causa y la razón me parecen sólidas. Le quitaría la nata y la espuma y las serviría con dos medias lunas en el desayuno.