Por Redacción Argenports.com
Empresarios destacon como positivo el proyecto de ley presentado por un grupo de veinte diputados nacionales que busca extender por dos décadas la vigencia de la Ley 27.191, normativa que desde hace años establece las reglas para el desarrollo de las energías renovables en Argentina.
De aprobarse, la estabilidad fiscal y jurídica se mantendría hasta 2045, ofreciendo un horizonte de largo plazo para un sector que demanda inversiones millonarias y plazos de recuperación prolongados.
La iniciativa contempla que el acceso y la utilización de fuentes limpias no estén alcanzados por tributos específicos, cánones ni regalías en ninguna jurisdicción del país.

De este modo, se apunta a asegurar que las reglas de juego se mantengan claras y estables, independientemente de los vaivenes económicos y políticos que puedan atravesar a la Argentina en los próximos años.
Estabilidad y confianza
La Cámara de Generadores y la Cadena de Valor de Energías Renovables (CEA) valoró la medida como un paso fundamental para afianzar la continuidad del sector. Desde la entidad remarcaron que la industria no necesita subsidios ni beneficios fiscales extraordinarios, sino previsibilidad, marcos jurídicos sólidos y reglas claras que den confianza a los inversores.
En este sentido, subrayaron que la estabilidad fiscal y legal es la mejor política de fomento posible para una actividad que depende de financiamiento de largo plazo. La prórroga, afirmaron, permitirá proteger las inversiones ya realizadas en parques solares, eólicos y de biomasa, al tiempo que abrirá el camino a nuevos proyectos de gran escala.

Un sector que ya mostró resultados
El desarrollo renovable en la última década permitió a la Argentina diversificar su matriz energética, atraer inversiones de miles de millones de dólares y generar miles de puestos de trabajo de calidad. Gracias al marco regulatorio vigente se alcanzó una capacidad instalada cercana a los 6,5 gigavatios y una participación de más del 17 por ciento en el consumo eléctrico nacional.
El desafío hacia adelante es consolidar esa base y llevar la proporción de energías limpias a niveles superiores, en línea con los compromisos internacionales de reducción de emisiones. Para ello, la previsibilidad que otorga la prórroga de la Ley 27.191 resulta esencial, ya que asegura condiciones estables en un país donde la inestabilidad macroeconómica suele dificultar la llegada de capitales.
Proyecciones y nuevos mecanismos
El proyecto también contempla una modernización del esquema de contratación eléctrica. Uno de los puntos destacados es la eliminación de la obligación de que los grandes usuarios compren energía renovable únicamente a través de la empresa administradora del mercado, lo que abrirá el camino a contratos directos entre privados y dará mayor flexibilidad a la demanda.

Esto significa que industrias y grandes consumidores podrán negociar de manera más ágil con generadores renovables, fomentando la competencia, reduciendo costos y acelerando la expansión de proyectos. Además, se espera que la prórroga estimule la incorporación de tecnologías asociadas al almacenamiento de energía, la gestión inteligente de la demanda y la integración de distintas fuentes renovables a lo largo del territorio nacional.
Oportunidad estratégica para Argentina
El país cuenta con un potencial extraordinario en energía eólica, solar y otras fuentes limpias. En provincias como Buenos Aires, Chubut, Santa Cruz, La Rioja, San Juan o Jujuy ya se han consolidado polos de desarrollo que no solo aportan energía al sistema eléctrico nacional, sino que también dinamizan las economías regionales y fortalecen cadenas de valor locales.
La extensión del régimen legal hasta 2045 aparece como la condición indispensable para que estas experiencias puedan multiplicarse y sostenerse en el tiempo. El sector privado considera que sin un marco previsible resulta difícil competir con otros países de la región que ya ofrecen reglas claras y estables a largo plazo.
Un motor de desarrollo
Para la CEA, la prórroga de la Ley 27.191 representa la oportunidad de profundizar un camino que ya mostró resultados concretos. Las energías renovables, aseguraron, no solo contribuyen a una matriz más diversificada y competitiva, sino que también constituyen un motor de desarrollo económico, social y ambiental.
La continuidad del marco legal permitirá que Argentina mantenga su atractivo para los inversores internacionales, expanda su capacidad renovable, genere más empleo calificado y fortalezca la industria local asociada a la producción de componentes, servicios y tecnología vinculada a este sector.
En definitiva, en un escenario global donde la transición energética se acelera y las demandas de financiamiento son cada vez mayores, el proyecto para prorrogar la Ley 27.191 aparece como una señal fuerte hacia adentro y hacia afuera.
El país busca garantizar que las energías renovables sigan siendo protagonistas de su matriz eléctrica, aportando previsibilidad a los inversores y consolidando una política de Estado que trascienda coyunturas políticas y económicas.