Por Redacción Argenports.com
Ferroexpreso Pampeano (FEPSA) cumplió 35 años de actividad, con una trayectoria ligada al transporte ferroviario de cargas y al abastecimiento de los puertos de Bahía Blanca y Rosario. La compañía inició sus servicios el 1 de noviembre de 1991, como la primera concesión privada de transporte ferroviario del país.
Desde entonces, sus trenes conectan centros de acopio y fábricas con terminales exportadoras. El traslado de granos y derivados constituye el núcleo de un servicio destinado a productores, acopiadores y exportadores.
Al celebrar el aniversario, la empresa destacó el trabajo de las personas que integran la organización y su recorrido acompañando a la producción argentina.
Una conexión ferroviaria con Bahía Blanca y Rosario
El vínculo entre las zonas productivas y los puertos define buena parte del perfil de FEPSA. La compañía conecta establecimientos de Buenos Aires, La Pampa y Santa Fe con los complejos portuarios de Bahía Blanca y Rosario.

Su alcance operativo comprende más de 4.200 kilómetros de vías en cinco provincias: Buenos Aires, La Pampa, Santa Fe, Neuquén y Córdoba. Esa extensión incluye tanto su propia red como tramos de otros concesionarios donde circulan sus formaciones.
La empresa trabaja durante todo el año, con operaciones las 24 horas y más de 70 orígenes de carga. Además, cuenta con más de 100 clientes y un plantel superior a las 1.000 personas.
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Del transporte de granos a los insumos petroleros
La actividad agroindustrial ocupa un lugar central en sus servicios. Entre los principales productos transportados aparecen maíz, soja, trigo, cebada y girasol, junto con sus derivados. La oferta también comprende aceites, abonos y fertilizantes.

En menor escala, FEPSA participa en la logística de la industria petrolera mediante el traslado de tubos, arenas y otros insumos necesarios para sus operaciones.
Para atender esas cargas dispone de distintos tipos de vagones. Las tolvas permiten movilizar granos y derivados; los playos transportan tubos, contenedores y arena en bolsas; y los tanques llevan aceites vegetales y fertilizantes líquidos.

Talleres y material rodante para sostener el servicio
Según la información institucional de la compañía, su parque incluye 51 locomotoras de carrera y seis de maniobras, entre unidades de concesión, propias y alquiladas. También cuenta con 2.114 vagones de distintas características.
El mantenimiento se apoya en cuatro talleres principales: Spurr e Ingeniero White, en Bahía Blanca; General Pico, en La Pampa; y Villa Diego, en Villa Gobernador Gálvez, Santa Fe. A ellos se suman seis estaciones de servicio distribuidas en puntos estratégicos del corredor.
Una particularidad identifica a sus locomotoras: todas llevan nombres de mujer, como homenaje a familiares de trabajadores de la empresa.

Tecnología aplicada a la operación ferroviaria
La coordinación del transporte se organiza mediante seis bases operativas ubicadas en Ingeniero White, Darregueira, Coronel Suárez, General Pico, Coronel Granada y Villa Diego. Estas trabajan junto con el Centro de Control de Operaciones, que supervisa la circulación en el corredor.
Entre los desarrollos tecnológicos figura el PC Panel, una computadora táctil a bordo de las locomotoras. El sistema conecta a los conductores con el centro de control y permite intercambiar instrucciones, gestionar autorizaciones de uso de vía y consultar información del recorrido.
También ofrece seguimiento por GPS y monitoreo de parámetros mecánicos y eléctricos, con alarmas que ayudan a detectar fallas. A 35 años de su inicio, FEPSA combina esa tecnología con su estructura ferroviaria para sostener el traslado de cargas entre los centros productivos y los destinos portuarios.