Por Redacción Argenports.com
El crecimiento de las exportaciones agroindustriales argentinas vuelve a colocar al Gran Rosario frente a un desafío central: cómo acompañar una mayor oferta de cargas con mejores condiciones de transporte y acceso a sus terminales.
La región recuperó en 2025 el primer puesto mundial entre los nodos portuarios exportadores de granos, aceites y subproductos. Embarcó 75,7 millones de toneladas, por encima de Nueva Orleans, con 74,8 millones, y Santos, con 60 millones, según la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).
Ese liderazgo surge de una combinación de instalaciones portuarias, plantas industriales y cercanía con las principales zonas agrícolas. Sobre el Paraná, las terminales reciben materia prima, procesan oleaginosas y cargan buques que conectan la producción argentina con los mercados internacionales.
El complejo se extiende por unos 70 kilómetros de costa, entre Timbúes y Arroyo Seco. Desde allí salió en 2025 cerca del 75% de los productos agroindustriales embarcados por los puertos argentinos. La región también concentra tres cuartas partes de la capacidad nacional de molienda de oleaginosas.

Buques operando en la zona del Up River. Foto La Nación.
Más exportaciones, mayor exigencia logística
La actividad de este año refuerza la importancia de esa infraestructura. Un informe reciente de la BCR indica que la Argentina exportó cerca de 88,9 millones de toneladas de los principales productos agrícolas entre enero y septiembre de 2026.
El volumen corresponde al conjunto del país. Representa un aumento de casi 10% interanual y supera en unas seis millones de toneladas el máximo anterior para ese período, registrado en 2021.
En una recorrida publicada por La Nación, la economista Emilce Terré, de la BCR, estimó que durante 2026 ingresarían entre 2,3 y 2,5 millones de camiones al Gran Rosario. La referencia habitual, explicó, ronda los dos millones anuales.
Ese movimiento exige coordinar accesos, turnos de descarga, almacenamiento y embarques. La capacidad de las terminales necesita una red de transporte que permita entregar la mercadería con regularidad, especialmente durante los meses de mayor actividad.
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Rutas, ferrocarriles y barcazas
Los puertos y las industrias del Gran Rosario reciben granos mediante tres vías principales: camiones, ferrocarriles y barcazas. Cada modalidad integra una cadena que comienza en los campos y acopios y termina en las bodegas de los buques.
Mejorar esa conexión constituye uno de los ejes de los escenarios de crecimiento que analiza la BCR. Sus estudios contemplan inversiones en transporte terrestre y fluvial, mayor participación ferroviaria y de barcazas y profundización de la Vía Navegable Troncal.
Desde el punto de vista operativo, una mayor diversidad de transporte permitiría distribuir mejor los flujos de mercadería. También ayudaría a reducir la presión sobre los accesos viales durante los picos de cosecha.
El Paraná como conexión con el mundo
La navegación completa el sistema. Los buques ingresan por la Vía Navegable Troncal hasta las terminales del cordón agroindustrial, donde cargan granos y productos procesados destinados a más de 150 países.
Por eso, las mejoras terrestres y fluviales forman parte del mismo desafío. Aumentar la producción requiere capacidad para trasladarla hasta los puertos y condiciones de navegación que acompañen los embarques.
El Gran Rosario ya dispone de una base industrial y portuaria de escala mundial. Con exportaciones nacionales en expansión, el próximo salto dependerá también de las conexiones que alimentan sus muelles y permiten que la carga llegue a destino.