Por Adrián Luciani / info@argenports.com
La presencia del gasero BW Monsoon, de bandera de Islas Marshall y 226 metros de eslora, vuelve a poner el foco en la terminal de Compañía Mega en el estuario de Bahía Blanca.
El buque, según fuentes consultadas, se encuentra cargando 44.500 toneladas de propano y butano con destino a Islas Maldivas.
Se trata de una operación de gran escala que refleja la dinámica creciente del sitio y el lugar que la empresa viene ocupando en el mapa exportador de los líquidos del gas.

Buque gasero BW Monsoon . Foto Marine Traffic.
El movimiento no es un hecho aislado. Forma parte de una secuencia de despachos cada vez más frecuentes, con mayor tonelaje y mayor alcance geográfico.
Aunque en Bahía Blanca operan otros actores del segmento, el disparador de este salto operativo es el desempeño de Mega, que combina más producción disponible, infraestructura específica y una agenda exportadora sostenida.
Muelle propio y operación directa
Compañía Mega opera con muelle propio en Puerto Galván, dentro del estuario de Bahía Blanca, lo que le permite realizar cargas directas de propano y butano (GLP) sin depender de muelles multipropósito.
Esta infraestructura dedicada es una de las claves que explican la regularidad de sus exportaciones y la posibilidad de atender buques de gran porte con ventanas operativas estables.
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Infraestructura especializada para GLP
El sitio cuenta con modernos brazos de carga específicos para productos licuados, sistemas de seguridad industrial y conexión directa con los tanques de almacenamiento del complejo.
Tener terminal y muelle propios le otorga a Mega una ventaja estructural dentro del sistema portuario de Bahía Blanca:.
En ese sentido se destaca por mayor previsibilidad, menor exposición a congestión de terceros y capacidad para sostener un flujo exportador continuo de GLP.
En un contexto de crecimiento de volúmenes y nuevos destinos, dicha infraestructura constituye un factor decisivo para escalar operaciones.
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Volúmenes en alza y más actividad en muelle
Los datos obtenidos por Argenports.com muestran una tendencia clara. Entre 2023 y 2024, las exportaciones de propano y butano por el sitio de Mega crecieron de 440.448 a 534.687 toneladas, un 21 por ciento de aumento.
La aceleración se profundizó en el último año: de noviembre de 2024 a noviembre de 2025.
En ese período los volúmenes treparon de 487.194 a 648.113 toneladas, es decir, un 33 por ciento interanual.
Este crecimiento se traduce en más escalas, mayor ocupación del muelle y una operatoria regular durante todo el año.
La mayor parte de los embarques continúa teniendo como destino Brasil, principal mercado regional para el GLP argentino.
Sin embargo, también comienzan a ganar espacio envíos a destinos más lejanos.
En tal sentido, cabe mencionar el actual embarque hacia Maldivas, país que depende fuertemente de la importación de este tipo de combustibles.
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Esto confirma la capacidad logística del puerto y la madurez comercial del complejo.
El aumento de volúmenes también tiene impacto directo en la dinámica portuaria.
Esto se traduce en mayor rotación de buques, planificación de ventanas de atraque más exigente.
Al mismo tiempo, la operatoria consolida a Bahía Blanca como plataforma especializada en la salida de líquidos del gas.
La ampliación industrial que cambia la escala
Detrás de esta expansión operativa hay una decisión industrial de fondo. Mega se encuentra en la etapa final de una obra de ampliación clave en su complejo de Bahía Blanca.

La inversión está destinada a incrementar de manera significativa la capacidad de procesamiento y fraccionamiento de los líquidos del gas natural.
Incluso apunta a acompañar el crecimiento de la oferta proveniente de las cuencas productivas y a capturar más valor agregado en origen.
La ampliación incorpora nuevos trenes de proceso, equipos de separación y almacenamiento.
Además, requiere de una reconfiguración de la logística interna para elevar de forma sustancial los volúmenes de propano y butano disponibles para el mercado externo.
En términos prácticos, la obra posiciona a la planta para operar con mayor continuidad, mayor flexibilidad comercial y mayores cargas por buque, reduciendo cuellos de botella y fortaleciendo la confiabilidad del sistema.

Un salto de escala para la exportación
Desde el punto de vista exportador, la ampliación proyecta un salto de escala.
La terminal pasará a contar con una capacidad que le permitirá sostener un mayor número de despachos anuales, atender mercados con requerimientos más exigentes y ampliar la cartera de destinos.
Esto explica, en parte, la intensificación de operaciones en muelle y la aparición de buques de gran porte como el BW Monsoon.
El impacto no se limita a la empresa.
La obra refuerza el perfil del estuario como hub energético, con efectos sobre la actividad portuaria, los servicios marítimos, la logística terrestre y la cadena de proveedores industriales.
En un contexto de mayor disponibilidad de líquidos del gas, la combinación de infraestructura portuaria, capacidad industrial y demanda externa coloca a Mega en el centro del proceso de internacionalización del GLP argentino.
Con volúmenes en crecimiento, mercados consolidados como Brasil, nuevos destinos de largo alcance y una ampliación industrial a punto de concluir, la terminal de Mega en Bahía Blanca ingresa en una nueva etapa: más capacidad, más buques y un rol cada vez más determinante en la salida de propano y butano al mundo.










