Por Redacción Argenports.com
La operatoria portuaria argentina se encuentra afectada este martes por una medida de fuerza del sector marítimo y portuario que impacta en el normal funcionamiento de las principales terminales del país.
Esto tiene consecuencias directas sobre la carga y descarga de buques y el flujo del comercio exterior.
La medida cuenta con la adhesión de entidades gremiales del ámbito marítimo y portuario, entre ellas la Federación Sindical Marítima y Fluvial (FESIMAF) y la Federación de Estibadores Portuarios Argentinos (FEPA), junto con sindicatos del sector como el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU).
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Demoras en carga y descarga
La medida se traduce en demoras en la atención de buques, suspensión de maniobras y reprogramaciones de turnos en terminales de graneles, contenedores y cargas líquidas.
En varios puertos, la operatoria quedó limitada a guardias mínimas de seguridad, sin tareas comerciales regulares.

Buques a la espera y reprogramaciones
Con la actividad reducida, se registran buques en rada y ajustes en los cronogramas de ingresos y zarpadas.
Operadores portuarios y agencias marítimas trabajan en reordenar ventanas de atraque para minimizar el impacto operativo y evitar mayores congestiones en los próximos días.
Exportaciones e importaciones bajo presión
El freno en la operatoria impacta en el flujo de exportaciones de complejos clave como el agroindustrial y el energético, y también en importaciones vinculadas a insumos productivos.
La cadena logística enfrenta mayores costos asociados a tiempos muertos, almacenaje y reprogramación de contratos de flete.

Efecto sobre la cadena logística
Transportistas, operadores logísticos y terminales trabajan con esquemas de contingencia para sostener servicios esenciales.
Aun así, la afectación en los puertos agrega presión a una cadena que opera con ventanas ajustadas y con alta estacionalidad en determinados complejos exportadores.
Una vez levantada la medida, se espera un proceso de normalización gradual, con prioridad para buques en espera y cargas críticas.
La recuperación plena de los ritmos operativos podría demandar varios días en los nodos de mayor concentración de tráfico.











