Por Redacción Argenports.com
A pocos días de la posible aprobación de la reforma laboral en la Cámara de Diputados, la protesta gremial en los puertos argentinos se profundiza y entra en su segundo día de paro general de 48 horas, con consecuencias directas sobre la operatoria marítima y la logística del comercio exterior.
Desde la madrugada del miércoles, gremios del sector marítimo y fluvial, entre ellos la Federación Sindical Marítima y Fluvial (FESIMAF), dispusieron una huelga de dos jornadas en rechazo al proyecto de reforma laboral impulsado por el gobierno nacional.
Impacto operativo en los puertos
La medida de fuerza mantiene a varias terminales portuarias con actividades reducidas o directamente suspendidas, con casos en los que la atención de buques se limitó a guardias de seguridad y tareas mínimas.

Esto se traduce en demoras en la carga y descarga de mercaderías, suspensión de maniobras habituales y la necesidad de reprogramar turnos de atraque y zarpadas, lo que complica la gestión logística tanto de exportaciones como de importaciones.
En puertos como Rosario, Buenos Aires y Bahía Blanca, nodos clave del comercio exterior argentino, la operatoria permanece resentida tras la primera jornada de paro y se proyectan días de mayor congestión si la medida no se revierte.
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Qué reclaman los gremios
Los sindicatos que impulsan la huelga explican que la protesta se enmarca en el rechazo a un artículo de la reforma laboral que, según ellos, excluye al personal embarcado del régimen de trabajo protegido, equiparándolo en condiciones que afectarían derechos básicos de la actividad marítima y fluvial.
La huelga de 48 horas, que se extenderá hasta hoy, se suma a otras medidas de protesta gremiales previstas para esta semana y acompaña un clima de tensión más amplio en torno a las modificaciones legales propuestas al régimen laboral argentino.
Repercusiones para la cadena logística
Operadores portuarios, agencias marítimas y transportistas trabajan en esquemas de contingencia para sostener servicios esenciales ante la paralización.
Sin embargo, el impacto se siente en la logística de cargas sensibles —como granos, contenedores y líquidos— y en los plazos de emisión de embarques.
En varios casos, buques esperan en rada por ventanas de atraque que aún no pueden confirmarse, lo que podría generar un efecto acumulado de retrasos en el flujo exportador e importador en los próximos días.
Contexto político y gremial
La huelga se produce en un momento en que la reforma laboral impulsada por el Poder Ejecutivo obtuvo media sanción en el Senado y está en debate en la Cámara de Diputados, lo que alimenta el rechazo de sectores sindicales que consideran que la iniciativa limita derechos laborales y condiciones de trabajo históricas.
Los gremios marítimos y fluviales han señalado que, de no haber avances en el diálogo con el gobierno, podrían evaluarse nuevas medidas de fuerza o adhesiones a otras protestas previstas en todo el país esta semana.









