Por Redacción Argenports.com
El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) empezó a ocupar un lugar central en la agenda energética como una de las herramientas que el Gobierno nacional impulsa para atraer inversiones de largo plazo al sector de los hidrocarburos.
“La Argentina necesita proyectos de gran escala para poder crecer y generar dólares genuinos”, señaló el ministro de Economía, Luis Caputo, al referirse al nuevo esquema de incentivos para la inversión.
En ese marco, la aplicación del RIGI al upstream introduce cambios relevantes en el marco de reglas para los proyectos de exploración y producción de petróleo y gas, en un contexto en el que Vaca Muerta concentra la mayor parte de las decisiones de inversión previstas para los próximos años.
Desde las provincias productoras, el foco está puesto en el impacto territorial del régimen. El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, remarcó que “Vaca Muerta necesita previsibilidad para sostener el ritmo de inversiones y transformar recursos en producción”, en alusión a la importancia de contar con reglas claras para el desarrollo del shale.
Qué es el RIGI y por qué importa para el upstream
El régimen está diseñado para proyectos de inversión de gran escala, con montos mínimos elevados y horizontes de ejecución de largo plazo. En el caso del upstream, resulta especialmente relevante para desarrollos masivos en áreas no convencionales, campañas de perforación sostenidas en el tiempo y proyectos integrados que combinan producción con infraestructura asociada.
La lógica del RIGI apunta a reducir la percepción de riesgo regulatorio. Para los proyectos que ingresan al régimen, se establece un marco de estabilidad que busca proteger las condiciones económicas bajo las cuales se toman las decisiones de inversión, un factor clave en un sector con horizontes de recupero de capital de varios años.
Estabilidad fiscal y previsibilidad regulatoria
Uno de los pilares del RIGI es la estabilidad fiscal. Para el upstream, esta condición resulta determinante debido al largo ciclo de maduración de los proyectos de petróleo y gas. La posibilidad de operar bajo reglas impositivas previsibles durante un período extendido permite mejorar la evaluación financiera de los desarrollos de shale oil y shale gas.

La previsibilidad regulatoria también aparece como un punto central. La certidumbre en materia de normas, permisos y condiciones de operación influye de manera directa en la velocidad de ejecución de los proyectos y en la disposición de las empresas a comprometer inversiones de gran escala.
Acceso a divisas y exportaciones
El upstream argentino depende en gran medida del acceso a divisas para financiar equipamiento importado, tecnología especializada y servicios intensivos en capital. El nuevo régimen incorpora mecanismos que buscan mejorar la previsibilidad en el manejo de flujos en moneda extranjera, un aspecto que históricamente condicionó el ritmo de las inversiones en el sector.
En paralelo, el RIGI se vincula con la estrategia de expansión exportadora de hidrocarburos. A medida que la producción de petróleo y gas no convencional crece, la exportación se consolida como el principal motor para sostener el nivel de inversiones en el upstream.
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Contar con reglas claras para vender al exterior y repatriar ingresos se vuelve un factor clave para proyectos orientados a mercados internacionales.
Vaca Muerta como eje del nuevo esquema
Vaca Muerta es el principal laboratorio donde se medirá el impacto real del RIGI en el upstream. El play neuquino concentra los desarrollos más avanzados de shale oil y shale gas, con planes de expansión que incluyen incrementos sostenidos de producción y nuevos proyectos de infraestructura para evacuar mayores volúmenes hacia los mercados de exportación.
El régimen puede acelerar decisiones de inversión que hoy se encuentran en etapa de evaluación, en particular aquellas vinculadas a desarrollos de gran escala. Esto incluye tanto la expansión de la producción en áreas maduras como el avance sobre nuevas áreas con potencial no convencional.
Un marco que abre oportunidades
El RIGI introduce un cambio relevante en el esquema de incentivos para el upstream, aunque su impacto final dependerá de la implementación concreta y de la consistencia del entorno macroeconómico. La magnitud de las inversiones que requiere Vaca Muerta para consolidar un perfil exportador de largo plazo hace que la previsibilidad regulatoria sea un factor decisivo.











