Por Redacción Argenports.com
El crecimiento de Vaca Muerta volvió a poner sobre la mesa una discusión clave para el futuro energético argentino: cómo garantizar que la infraestructura logística acompañe el ritmo de expansión de la producción.
En ese escenario, OTAMERICA, operadora de la principal terminal de exportación de crudo de Puerto Rosales, aseguró que los volúmenes previstos hace apenas unos años ya son una realidad y anticipó que los próximos meses exigirán al máximo la capacidad instalada.
La compañía está a cargo de dos posiciones marítimas y de una infraestructura estratégica para abastecer a las refinerías locales y canalizar buena parte de las exportaciones de petróleo argentino hacia el Océano Atlántico.

En el marco del proyecto de expansión desarrollado para acompañar el crecimiento del shale oil, la terminal incorporó seis tanques con una capacidad total de 300.000 metros cúbicos, además de nuevas instalaciones destinadas a incrementar la eficiencia del sistema.
Estas obras forman parte del programa conocido como Rosa Negra, concebido para responder al salto productivo registrado en Vaca Muerta y evitar cuellos de botella en la evacuación del crudo.
En una jornada sobre Midstream y Gas organizada por EconoJournal, Eduardo Carranza, director comercial de OTAMERICA, analizó el escenario que enfrenta la industria y destacó que la infraestructura construida en los últimos años está respondiendo a las proyecciones realizadas por productores y empresas de transporte.
“Dichos volúmenes proyectados en 2022 por los productores y los midstreamers para dar un primer paso en la ampliación de la infraestructura se están cumpliendo actualmente”, afirmó.
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La tercera posición para buques Suezmax
Carranza explicó que la expansión todavía no concluyó y que hacia finales de este año estará finalizada una nueva posición marítima que permitirá operar buques de mayor porte.
“La expansión de la terminal continúa su marcha, ya que a fin de año se completará una tercera posición marítima para habilitar buques tipo Suezmax. Así podremos complementar la instalación y seguir absorbiendo volúmenes hasta que VMOS entre oficialmente en operación”, señaló.
Los buques Suezmax, con capacidades de entre 120.000 y 200.000 toneladas, representan una herramienta fundamental para mejorar la competitividad de las exportaciones argentinas al reducir costos logísticos y ampliar las posibilidades comerciales.
La nueva posición permitirá además incrementar la flexibilidad operativa de Puerto Rosales en un momento en que los despachos de petróleo muestran una tendencia sostenida de crecimiento.
Un sistema cada vez más exigido
El ejecutivo reconoció, sin embargo, que el escenario inmediato será complejo.
“El escenario para los próximos meses será sumamente desafiante. No debe descartarse que se superen los valores de diseño a partir de optimizaciones para recibir mayores caudales de crudo”, sostuvo.
La afirmación refleja el fuerte dinamismo que atraviesa el sector. El crecimiento de la producción podría llevar a exigir al máximo la infraestructura disponible antes de que entren en funcionamiento nuevas soluciones de gran escala, entre ellas el proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), que multiplicará la capacidad exportadora desde la costa atlántica.
Hasta entonces, Puerto Rosales continuará siendo una pieza indispensable para sostener el actual ritmo de expansión del shale argentino.

La infraestructura debe anticiparse
A partir de la experiencia acumulada durante los últimos años, Carranza dejó además una reflexión que trasciende el presente operativo.
“Hay que dejar atrás la especulación y la incertidumbre a nivel país para tomar decisiones que se traduzcan en avances concretos”, afirmó.
Y concluyó con una frase que resume uno de los principales desafíos del sector energético argentino:
“La premisa, en definitiva, es que la infraestructura espere a los proyectos y no al revés”.
En un país que busca transformar el potencial de Vaca Muerta en una plataforma exportadora de escala global, el mensaje resulta claro: la velocidad del crecimiento dependerá no sólo de la capacidad de producir más petróleo, sino también de la decisión de construir a tiempo la infraestructura necesaria para transportarlo y embarcarlo hacia el mundo.