Por Adrián Luciani / info@argenports.com
Profertil concretará una nueva exportación de amoníaco desde su complejo de Ingeniero White. Según pudo saber Argenports.com, el buque Gas Venus, de bandera panameña, se encuentra cargando 17.000 toneladas con destino a Chile.
El movimiento muestra una faceta menos conocida de la planta bahiense. Además de producir urea para el sector agrícola, la compañía comercializa amoníaco, un compuesto que integra su proceso de fabricación y también abastece a otros mercados industriales.
De acuerdo con fuentes consultadas por Argenports.com, Profertil ya lleva exportadas otras 34.000 toneladas de amoníaco durante este año. Ese volumen supera en un 11% lo despachado al exterior entre enero y agosto de 2025.
Una vez completada la operación del Gas Venus, los envíos al exterior alcanzarán las 51.000 toneladas en lo que va del año, contra las 34.000 exportadas en todo 2025 y las 41.600 en 2024.

Cómo se produce el amoníaco en Bahía Blanca
La elaboración comienza con tres materias primas: gas natural, agua y aire. Mediante distintas etapas industriales, la planta obtiene hidrógeno y lo combina con nitrógeno para formar amoníaco, cuya fórmula química es NH₃.
Primero, el gas natural reacciona con vapor de agua a altas temperaturas para obtener hidrógeno. Luego, ese hidrógeno se combina con el nitrógeno proveniente del aire, bajo condiciones controladas de presión y temperatura.
La mayor parte del amoníaco producido continúa su recorrido dentro del complejo. Allí se combina con dióxido de carbono para fabricar urea, el principal producto de Profertil.

La fracción que no se utiliza en ese proceso pasa a almacenamiento para su posterior comercialización. De esta manera, el complejo obtiene un insumo esencial para elaborar fertilizantes y un producto con demanda propia.
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Para qué se utiliza el amoníaco
Uno de sus principales destinos es la fabricación de fertilizantes nitrogenados, entre ellos la urea. Estos productos aportan nitrógeno, un nutriente indispensable para el crecimiento de los cultivos.
El amoníaco también cumple un papel importante como refrigerante industrial. Se utiliza en frigoríficos, cámaras de frío y establecimientos alimentarios que necesitan mantener bajas temperaturas durante sus procesos y almacenamiento.

Además, sirve como materia prima para elaborar otros compuestos químicos y productos de limpieza. Sus aplicaciones también incluyen la fabricación de cosméticos y tinturas para el cabello.
Esa diversidad de usos permite que su comercialización se extienda más allá del mercado agrícola y vincule a la producción bahiense con distintas cadenas industriales.
Una salida al mundo para el gas transformado
La operación del Gas Venus refleja la integración entre el polo petroquímico y el puerto de Bahía Blanca. En esta cadena, el gas natural aporta materia prima para obtener un producto de mayor elaboración industrial.
La producción local, el almacenamiento y la terminal marítima permiten completar ese recorrido desde Ingeniero White. Con la carga destinada a Chile, Profertil suma un nuevo envío de amoníaco al comercio exterior argentino.