El conflicto por el amarre escala y pone en alerta a la operatoria portuaria

Una denuncia formal tras una audiencia en Rosario expone posibles irregularidades en el servicio y abre un frente que podría impactar en maniobras, costos y controles en los principales puertos.
Gremios y empresas llevaron el tema a una instancia oficial y apuntan a la proliferación de lanchas no habilitadas. El foco comienza a correrse hacia toda la cadena logística
Notas relacionadas

El Consorcio de Gestión del Puerto de Quequén realiza tareas de mejoramiento en la continuidad de la Avenida 2 hacia la escollera

Inauguraron la Planta Procesadora Escuela en Mar del Plata

Por Redacción Argenports.com

El sistema portuario argentino sumó en las últimas horas un foco de tensión que va más allá de un conflicto puntual entre prestadores.

Tras una audiencia realizada en Rosario ante la Secretaría de Trabajo, gremios y cámaras empresarias formalizaron denuncias por presunta competencia desleal en el servicio de amarre, un eslabón crítico para la seguridad y eficiencia de las operaciones.

La audiencia que formalizó el conflicto

Según informó el medio rosarino 11Noticias, la audiencia concretada esta semana reunió a representantes sindicales y empresariales del sector marítimo, entre ellos el SOMU, la Asociación Argentina de Empleados de la Marina Mercante (AAEMM) y el Centro de Patrones, junto con cámaras como la CESLAA.

En ese ámbito, las partes dejaron asentada en acta la preocupación por la proliferación de lanchas que operarían fuera del marco regulatorio.

De acuerdo con esa cobertura, el planteo también se apoya en presentaciones previas realizadas por actores del sector, lo que indica que la problemática no es nueva, aunque ahora adquiere un carácter formal y abre una instancia de posible intervención estatal.

Según pudo reconstruir Argenports.com a partir de fuentes consultadas, el eje del conflicto gira en torno a la existencia de prestadores que no contarían con las habilitaciones exigidas.

Con aval de la ONU y respaldo multisectorial, el Gobierno abrió los sobres para la privatización de la Vía Navegable Troncal, por donde circula el 80% del comercio exterior argentino.

Esta situación, advierten, genera una distorsión en términos de costos frente a empresas registradas y, al mismo tiempo, introduce interrogantes sobre las condiciones de seguridad en las maniobras.

Impacto en la operatoria y presión sobre terminales

El impacto potencial va más allá de la disputa entre operadores de amarre. En el sector comienza a tomar fuerza la idea de que el foco podría extenderse hacia las terminales portuarias, en la medida en que se intensifiquen los controles sobre los servicios contratados.

Esto implicaría un cambio relevante en la dinámica operativa, con mayores exigencias de verificación y cumplimiento normativo.

El trasfondo del conflicto también expone un punto estructural del sistema portuario: la fragmentación en los controles.

El servicio de amarre no depende de una única autoridad, sino que involucra a distintos organismos con competencias parciales.

Mientras la Prefectura Naval Argentina regula aspectos vinculados a la seguridad y habilitación de embarcaciones, otras áreas intervienen en lo laboral y operativo.

Esta superposición de jurisdicciones abre zonas grises que, según coinciden fuentes del sector, facilitan la aparición de prácticas irregulares.

El servicio de amarre cumple un rol central en cada operación de ingreso y egreso de buques, por lo que cualquier alteración en su prestación puede traducirse en demoras, reprogramaciones o mayores costos logísticos.

En un contexto de alta exigencia para las exportaciones, la posibilidad de sumar nuevas restricciones genera preocupación entre los actores del sistema.

El conflicto tiene como epicentro el Gran Rosario, aunque su evolución es seguida de cerca en otros nodos portuarios del país.

La combinación de presión gremial, planteos empresariales y participación del Estado configura un escenario abierto, que podría derivar en definiciones en el corto plazo.

Por lo pronto, el tema logró instalarse en la agenda sectorial y promete nuevos capítulos a medida que avance el proceso iniciado tras la audiencia.

La clave estará en si las denuncias se traducen en medidas concretas que reordenen el esquema del servicio de amarre y reduzcan las asimetrías señaladas por los actores involucrados.

Más vistas
marzo 26, 2026

Terminales y Servicios operó en San Nicolás una carga clave para el desarrollo del litio

marzo 26, 2026

Adecoagro evalúa invertir USD 2.000 millones en una nueva planta de Profertil en Bahía Blanca

marzo 25, 2026

Matarazzo: “Pasamos de una refinería al borde del cierre a un escenario muy promisorio en Bahía Blanca”

abril 21, 2026

Puerto Rosales marca un récord histórico: casi 900 mil barriles de Vaca Muerta en un solo embarque

Notas relacionadas