Por Redacción Argenports.com
La decisión de YPF de vender el yacimiento de Manantiales Behr marca un punto de quiebre en la historia petrolera argentina.
No se trata de un activo más dentro de su cartera, sino de uno de los campos más emblemáticos del país, estrechamente ligado al origen y la consolidación de la industria hidrocarburífera nacional.
Ubicado en la Cuenca del Golfo San Jorge, en la provincia de Chubut, Manantiales Behr fue durante más de un siglo una referencia central del petróleo convencional.
Desde ese enclave se sostuvo una parte sustancial de la producción histórica del país, se formaron generaciones de trabajadores y se consolidó una estructura productiva que convirtió a la región en uno de los principales polos energéticos de la Argentina.
La operación fue confirmada por YPF, que acordó la cesión del área Manantiales Behr al grupo Rovella Capital, a través de la empresa Limay Energía.
También incluyó la cesión de infraestructura clave asociada al yacimiento, entre ella los oleoductos Manantiales Behr–Cañadón Perdido y El Trébol–Caleta Córdova, fundamentales para el transporte del crudo producido en la zona.
Estos sistemas forman parte del entramado logístico que históricamente permitió vincular la producción del área con los puntos de almacenamiento y despacho, reforzando el carácter estratégico del activo transferido.
El traspaso forma parte del proceso de reorganización de activos convencionales que YPF viene llevando adelante para concentrar inversiones en áreas de mayor productividad.

El cambio de operador queda sujeto a las aprobaciones regulatorias correspondientes por parte de la provincia de Chubut, autoridad concedente del área.
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Qué es Manantiales Behr
Manantiales Behr es un yacimiento convencional de petróleo, caracterizado por una extensa red de pozos y una larga trayectoria productiva.
Su desarrollo se apoyó históricamente en esquemas de explotación primaria y, con el paso del tiempo, en la incorporación de técnicas de recuperación secundaria y terciaria.
Gracias a esas inversiones, el campo logró extender su vida útil y sostener niveles de producción relevantes aun en etapas avanzadas de madurez, convirtiéndose en uno de los casos más representativos del petróleo convencional argentino.
Un pilar histórico de YPF
Durante décadas, Manantiales Behr fue uno de los activos más importantes de YPF. Desde allí se impulsó buena parte del crecimiento de la empresa y se consolidó un modelo operativo que marcó a la industria petrolera nacional.
El yacimiento no solo aportó volúmenes significativos de crudo, sino que también funcionó como núcleo de formación técnica, desarrollo de proveedores y generación de empleo en la región de Comodoro Rivadavia y su zona de influencia.
Por qué YPF decidió vender el yacimiento
La venta de Manantiales Behr se inscribe en una estrategia de reordenamiento del portafolio de YPF.
En un escenario de transformación del sector energético, la compañía resolvió priorizar inversiones en proyectos de mayor escala y productividad, con foco en el desarrollo no convencional.

En ese marco, los campos maduros comenzaron a ser evaluados bajo una lógica distinta, donde pesan los costos operativos, la eficiencia y la necesidad de liberar capital para sostener el crecimiento futuro.
El impacto en la Cuenca del Golfo San Jorge
El traspaso del área tiene un impacto directo en la Cuenca del Golfo San Jorge, una región históricamente ligada al petróleo convencional y que enfrenta desde hace años el declino natural de sus yacimientos.
Manantiales Behr continúa siendo una pieza clave del entramado productivo regional, tanto por su aporte de producción como por su influencia en el empleo y en la actividad de las empresas de servicios petroleros.
El desafío del nuevo operador será sostener la actividad, garantizar inversiones y preservar la continuidad productiva en un contexto complejo para los campos maduros.
Un símbolo de transición energética
Más allá del aspecto económico, la operación tiene un fuerte valor simbólico. La salida de YPF de uno de los yacimientos que acompañó su historia durante más de cien años refleja el cambio estructural que atraviesa la industria energética argentina.
El avance del no convencional, la necesidad de competitividad y la reconfiguración del mapa productivo están redefiniendo el rol de los yacimientos tradicionales dentro del sistema energético nacional.
Manantiales Behr inicia así una nueva etapa. El campo que fue sinónimo del petróleo argentino durante generaciones deja atrás una fase histórica y se proyecta hacia un futuro distinto, donde la eficiencia operativa y la capacidad de inversión serán determinantes.











