Por Redacción Argenports.com
El Gobierno nacional se encamina a dar el paso formal que marcará el inicio de la privatización de Belgrano Cargas y Logística, una de las empresas estatales más estratégicas dentro del sistema ferroviario argentino.
La publicación del pliego será el punto de partida de una reforma estructural que no solo modifica el esquema de gestión, sino que redefine el rol del Estado y habilita una participación más activa del sector privado en la operación y desarrollo de la red ferroviaria.
Durante los últimos meses, el proceso estuvo en análisis y sufrió postergaciones para ajustar aspectos legales, técnicos y económicos.
Ahora, con el modelo avanzado, el Ejecutivo se orienta a implementar una privatización que no será tradicional ni concentrada en una sola transferencia, sino que se aplicará bajo un esquema de desintegración vertical que dividirá la empresa en componentes específicos para su adjudicación.
Según Infobae, el gobierno de Javier Milei tiene previsto publicar durante enero el pliego para iniciar la privatización del Belgrano Cargas, la cual finalizaría a mediados de este año.
El medio nacional precisió que se trata de la primera fase de un plan mayor que los técnicos del Poder Ejecutivo tienen sobre la política ferroviaria: en este caso particular, las líneas abarcadas son el Belgrano, San Martín y el Urquiza.
Para una etapa posterior, a largo plazo, se estudia llamar a licitación sobre el Ferrosur Roca, con incidencia directa en Vaca Muerta.
Se trata de dos fases de una masterplan que diseñan funcionarios con conocimiento del sector ferroviario, aunque los fines de esta política exceden solo al ámbito del transporte, ya que el rubro de carga está estrechamente interrelacionado con diferentes polos productivos dispersos a lo largo y ancho del país, tales como el agrícola, el minero, el petrolífero, entre otros.

Una privatización segmentada y orientada a operadores privados
El plan prevé la segmentación de los activos estratégicos del Belgrano Cargas.
Las vías férreas y los terrenos vinculados serán concesionados mediante licitaciones, mientras que los talleres también quedarán bajo régimen de concesión privada.
En paralelo, locomotoras y vagones serán puestos a remate público, separando claramente quién administra infraestructura de quién presta el servicio ferroviario.
Todo esto se hará bajo un esquema de acceso abierto que permitirá la participación de múltiples operadores.
Con esta estructura, el Gobierno apunta a introducir capital privado, nuevas capacidades de gestión y mayor velocidad de inversión.

El objetivo central es modernizar la red, mejorar la eficiencia del sistema ferroviario, reducir costos logísticos y darle mayor protagonismo al tren como herramienta clave para el movimiento de mercancías.
Un cambio con fuerte impacto logístico y redefinición del rol del Estado
La privatización del Belgrano Cargas forma parte de una política más amplia que busca reformular el papel del Estado en empresas públicas y promover una mayor presencia privada en sectores considerados estratégicos.
El caso ferroviario tiene un peso especial por la magnitud del sistema, la extensión territorial que cubre y su incidencia directa sobre cadenas productivas, industrias regionales y abastecimiento interno.
El cambio de modelo implica además una redefinición de la logística nacional.
El ferrocarril es una pieza determinante para el transporte eficiente, complementa al camión, reduce costos en largas distancias y sostiene la competitividad de sectores vinculados al comercio exterior.
Impacto en los puertos y en los corredores vinculados a la exportación
La decisión también tendrá efectos sobre los corredores logísticos que conectan regiones productivas con los principales puertos del país.
El Belgrano Cargas es una herramienta fundamental para abastecer terminales portuarias y nodos logísticos santafesinos.
Por eso cualquier modificación en su esquema de gestión repercutirá en tiempos operativos, previsibilidad, estructura de costos y capacidad de integración multimodal.
El futuro modelo de concesión y la operatoria privada que surja serán claves para definir cómo se articularán los flujos de carga hacia las terminales.
Incluso determinarán el nivel de eficiencia que alcanzará el sistema frente a las demandas crecientes del comercio exterior argentino.

Lo que viene
La publicación del pliego será determinante para conocer condiciones, plazos, obligaciones empresarias y compromisos de inversión exigidos a quienes participen del proceso.
Desde allí comenzará una etapa decisiva que marcará el rumbo del sistema ferroviario argentino en los próximos años y su papel dentro de la logística nacional.
Toto esto tendrá impacto directo sobre producción, industria, exportaciones y movimiento de bienes en todo el país.










