Río Negro podría convertirse en el primer polo offshore de GNL de Sudamérica

Con proyectos flotantes en marcha y condiciones naturales favorables, la costa rionegrina empieza a posicionarse como un nodo estratégico para el desarrollo del GNL. El modelo offshore gana terreno frente a las plantas en tierra y redefine el mapa energético en la región.
La combinación de unidades FLNG, calados naturales y menor necesidad de infraestructura pesada posiciona a Río Negro como un eje emergente del LNG offshore en Sudamérica, en un contexto donde aún no hay desarrollos de licuefacción flotante operativos en la región. Foto Petronas.
Notas relacionadas

CB&I construirá los tanques de almacenamiento para el proyecto Vaca Muerta Sur

Neuquén: actualizan las multas a petroleras con un aumento del 591 %

Por Redacción Argenports.com

El desarrollo del GNL argentino empieza a definirse en el mar.

Más que una discusión sobre dónde construir plantas, el eje comienza a correrse hacia cómo desplegar un modelo capaz de acelerar exportaciones, reducir costos y adaptarse a un mercado global cada vez más dinámico.

En ese contexto, la costa de Río Negro —y en particular el área de Punta Colorada— empieza a perfilarse como un punto clave dentro de esa estrategia.

El giro hacia el modelo offshore

Durante décadas, el desarrollo del GNL estuvo dominado por grandes plantas en tierra, con inversiones millonarias, largos plazos de ejecución y una fuerte dependencia de infraestructura portuaria.

Ese esquema, sin embargo, empezó a mostrar límites. En los últimos años, las unidades flotantes de licuefacción, conocidas como FLNG, ganaron protagonismo como una alternativa más flexible.

A diferencia de las plantas onshore, permiten reducir tiempos de desarrollo, evitar obras de gran escala y operar con esquemas modulares directamente sobre la costa o en mar abierto.

Ese cambio tecnológico está reconfigurando el mapa global del LNG.

Ventajas naturales y menor complejidad

En ese nuevo escenario, la costa rionegrina presenta condiciones que juegan a favor.

El área de Punta Colorada combina calados naturales profundos, baja congestión marítima y disponibilidad de espacio para el despliegue de infraestructura offshore.

Esto permite operar buques de gran porte sin necesidad de dragado intensivo, uno de los principales costos en desarrollos tradicionales.

También te puede interesar: El boom del GNL pone a prueba a la Argentina en la carrera por los metaneros

A esa ventaja se suma su cercanía relativa a Vaca Muerta, lo que facilita la integración con sistemas de transporte de gas.

En este esquema, Punta Colorada empieza a consolidarse como el punto de anclaje de un posible desarrollo offshore de escala.

Dos proyectos que empujan el modelo

El avance simultáneo de dos iniciativas en la región refuerza esta tendencia.

Por un lado, el proyecto de Southern Energy, que ya cuenta con decisión final de inversión, prevé iniciar exportaciones hacia fines de 2027 mediante unidades FLNG frente a la costa rionegrina.

Por otro, el proyecto Argentina LNG, liderado por YPF, Eni y XRG, también evalúa un esquema basado en unidades flotantes, aunque a mayor escala y con un horizonte de desarrollo hacia 2030.

La convergencia de ambos desarrollos en una misma zona empieza a delinear un cluster offshore con identidad propia.

También te puede interesar: Los proyectos de GNL en Río Negro podrían llegar a cargar un buque metanero todos los días

El contexto regional

En América Latina, el GNL sigue vinculado mayormente a plantas en tierra o terminales de regasificación. Países como Brasil cuentan con infraestructura offshore, pero orientada a la importación mediante FSRU, no a la licuefacción.

Al mismo tiempo, existen proyectos en evaluación en distintos países de la región. Sin embargo, hasta el momento no hay unidades de licuefacción flotante operativas en Sudamérica, lo que abre la posibilidad de que la Argentina sea la primera en implementar este esquema a escala.

El espejo internacional

A nivel global, el modelo offshore ya demostró su viabilidad.

Uno de los casos más relevantes es el de Mozambique, donde la unidad Coral Sul FLNG, desarrollada por Eni, permitió iniciar exportaciones sin necesidad de una gran planta en tierra. Ese proyecto se convirtió en una referencia para desarrollos en entornos complejos.

También hay antecedentes en África y Asia, donde las FLNG permitieron acelerar proyectos en zonas con limitaciones de infraestructura.

Un nuevo nodo energético en el sur

Si estos proyectos avanzan según lo previsto, la costa de Río Negro podría consolidarse como uno de los principales puntos de desarrollo del LNG offshore en Sudamérica.

Esto implicaría no solo un cambio en la forma de exportar gas, sino también en la lógica territorial: la aparición de nueva infraestructura energética, la integración con sistemas de transporte desde Vaca Muerta y el desarrollo de servicios portuarios y logísticos asociados.

De esta forma Punta Colorada dejaría de ser solo una localización para convertirse en un nodo energético de escala internacional.

En línea con este escenario, el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, ya planteó que la provincia apunta a convertirse en un hub exportador de energía a escala regional.

“Río Negro va a ser el hub exportador de LNG y petróleo de América Latina”, sostuvo recientemente, en referencia al conjunto de proyectos que avanzan sobre la costa atlántica.

gobernador Alberto Weretilneck
Gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck.

Más que una alternativa técnica

El modelo offshore no es solo una alternativa técnica. Es una forma distinta de insertar a la Argentina en el mapa energético global.

Permite acelerar tiempos, reducir la dependencia de grandes obras y adaptarse mejor a un mercado competitivo. Pero también exige una planificación logística y marítima más compleja, especialmente en lo que respecta a la operación en mar abierto.

La oportunidad y el desafío

Argentina tiene la posibilidad de ingresar al mercado del LNG en un momento de alta demanda global.

Pero ese ingreso no será automático. Dependerá de la capacidad de ejecutar proyectos, asegurar logística y sostener condiciones competitivas en el tiempo.

En ese equilibrio, el desarrollo offshore aparece como una de las claves.

Porque más allá del gas, lo que está en juego es la construcción de un nuevo polo energético en la costa atlántica.

Más vistas
febrero 23, 2026

Uruguay quiere que Argentina autorice dragar a 15 metros el canal de acceso al puerto de Montevideo

febrero 21, 2026

Dock Sud operó el buque más grande de su historia en el Muelle Público

febrero 24, 2026

Zarpó de Puerto Rosales el buque dual-fuel que lleva crudo de Vaca Muerta rumbo a China

febrero 24, 2026

Tenaris exportó desde Campana 8.000 toneladas de tubos de acero rumbo a Argelia

febrero 22, 2026

Hidrovía: Santa Fe impulsa un nuevo puerto en Villa Ocampo para canalizar cargas del Norte Grande

Notas relacionadas