Por Redacción Argenports
América del Sur busca ganar participación en el creciente mercado mundial de cruceros y la industria identifica una serie de condiciones necesarias para conseguirlo: mejor infraestructura portuaria, menores costos operativos, procedimientos migratorios más ágiles y marcos regulatorios coordinados entre los países de la región.
Esos fueron algunos de los principales ejes planteados durante el 11.º Encuentro Regional de Cruceros, realizado el 7 de agosto en Punta del Este, Uruguay.
La reunión convocó a autoridades gubernamentales y referentes de las principales compañías y organizaciones del sector. Allí, la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros (CLIA) planteó la necesidad de avanzar con una agenda regional que permita mejorar la competitividad sudamericana frente a otros mercados internacionales.
El desafío adquiere relevancia frente a un dato contundente: América del Sur concentra actualmente poco más del 3% de los pasajeros de cruceros del mundo.
Un mercado mundial de más de 37 millones de pasajeros
La industria global mantiene una tendencia expansiva. Durante 2025, más de 37,3 millones de pasajeros realizaron cruceros en todo el mundo.
Algunos mercados mostraron tasas de crecimiento importantes. Asia registró un incremento del 15%, mientras que América del Norte avanzó 7,5%.
Frente a esas cifras, América del Sur todavía tiene una participación limitada. La región reúne aproximadamente 1,22 millones de cruceristas, poco más del 3% del total mundial.
Para la industria, esa diferencia representa también una oportunidad de crecimiento si los países sudamericanos logran mejorar las condiciones para captar nuevas operaciones e inversiones.
Puertos, costos y regulaciones, en el centro del debate
Uno de los principales planteos realizados en Punta del Este estuvo relacionado con la necesidad de armonizar y estandarizar los marcos regulatorios de los distintos países.
También se analizó la posibilidad de facilitar y agilizar los procedimientos migratorios, reducir costos operativos y avanzar con inversiones destinadas al desarrollo y modernización de la infraestructura portuaria.
Según CLIA, estos factores resultan determinantes para aumentar la eficiencia de las operaciones y brindar mayor previsibilidad a las compañías que diseñan sus itinerarios internacionales.
El objetivo es fortalecer la conectividad marítima regional y mejorar la posición de América del Sur frente a otros destinos que también compiten por atraer buques, pasajeros e inversiones.
Ocho buques regulares y más oferta para la próxima temporada
La próxima temporada sudamericana contempla la operación de ocho buques regulares, uno más que en el período anterior.
En conjunto, ofrecerán una capacidad de 831.254 camas, lo que representa un crecimiento cercano al 24% en comparación con la temporada precedente.
Sin embargo, el nivel de actividad todavía se mantiene por debajo de los registros de la temporada 2023/2024, cuando la región recibió aproximadamente 844.000 cruceristas.
La programación contempla además 681 escalas en 16 puertos de Brasil, Argentina y Uruguay.
Entre los buques que participarán de estas operaciones aparecen el Costa Diadema, Costa Serena, MSC Splendida y MSC Seaview.
Del total previsto, 105 escalas corresponderán a Buenos Aires, Montevideo y Punta del Este, lo que representa aproximadamente una de cada seis recaladas de la temporada regular.
Otros 71 cruceros de larga distancia llegarán a Sudamérica
A los buques que operarán regularmente en la región se sumarán 71 cruceros de larga distancia, que incorporarán destinos sudamericanos dentro de sus itinerarios internacionales.
Considerando ambos segmentos, los servicios previstos generarán 1.599 escalas en 44 destinos de Brasil, Argentina, Chile y Uruguay.
La presencia de estos buques amplía la conectividad marítima y turística de América del Sur y refuerza el interés de las compañías por incorporar puertos regionales dentro de sus recorridos.
Al mismo tiempo, el volumen de operaciones vuelve a poner sobre la mesa la competencia entre destinos para captar una mayor cantidad de escalas.

Una agenda común para competir por más cruceros
Marco Ferraz, presidente ejecutivo de CLIA Brasil, sostuvo que América del Sur necesita avanzar hacia políticas coordinadas para mejorar su posición frente a otros mercados.
“Ganar competitividad frente a otros mercados exige avanzar en políticas regionales integradas que contemplen aspectos como infraestructura portuaria, regulación, previsibilidad y seguridad jurídica”, afirmó.
Ferraz agregó que esas condiciones resultan esenciales para generar un entorno favorable y atraer nuevas inversiones hacia la región.
Del encuentro también participaron Dario Rustico, presidente ejecutivo de Costa Cruceros para las Américas; Marisa Schwarzbock, representante de MSC Argentina; Gustavo Feliciano, ministro de Turismo de Brasil, y Pablo Menoni, ministro de Turismo de Uruguay.
También estuvieron presentes representantes de los ministerios de Turismo de Argentina y Chile.
El desafío de aumentar el 3% de participación mundial
El encuentro de Punta del Este dejó planteado un desafío que excede el crecimiento de una temporada determinada.
Con un mercado mundial que ya supera los 37 millones de pasajeros anuales, América del Sur todavía ocupa una porción relativamente pequeña del negocio internacional de cruceros.
La infraestructura de sus puertos, los costos de operación, los procedimientos migratorios y la coordinación regulatoria aparecen, según la industria, entre las variables que pueden determinar cuánto de ese mercado podrá captar la región durante los próximos años.
La apuesta pasa ahora por transformar el potencial turístico y portuario sudamericano en una oferta más competitiva frente a otros grandes destinos internacionales.