Por Redacción Argenports.com
El transporte marítimo de energía volvió a quedar bajo tensión tras el hundimiento del buque ruso Arctic Metagaz, cargado con gas natural licuado (GNL), en el Mediterráneo central. El incidente ocurrió en aguas situadas entre Libia y Malta, donde la nave sufrió una serie de explosiones que desencadenaron un incendio de grandes dimensiones.
Según informó la autoridad libia de puertos y transporte marítimo, el buque emitió una señal de socorro durante la noche del martes. Minutos después se registraron detonaciones seguidas por un incendio que terminó provocando el naufragio total de la embarcación.
El organismo indicó que el buque se encontraba a unas 130 millas náuticas al norte del puerto libio de Sirte. cuando ocurrió el siniestro.
Rusia denuncia un ataque con drones
Tras el incidente, el Ministerio de Transportes de Rusia aseguró que el buque habría sido atacado por drones navales operados por Ucrania.
Según el comunicado difundido en Moscú, el ataque habría sido realizado mediante lanchas no tripuladas lanzadas desde la costa libia.
Las autoridades rusas confirmaron además que los 30 tripulantes del Arctic Metagaz fueron rescatados sanos y salvos, sin registrarse víctimas.

Un gasero que había zarpado del Ártico ruso
El Arctic Metagaz había partido desde Murmansk, uno de los principales puertos energéticos de Rusia en el Ártico ruso para la exportación de hidrocarburos.
La nave transportaba gas natural licuado y navegaba por el Mediterráneo cuando se produjo la secuencia de explosiones que terminó con su hundimiento. Imágenes difundidas tras el incidente muestran al buque envuelto en llamas y una mancha visible sobre la superficie del mar, producto del incendio que precedió al naufragio.
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Riesgos crecientes para el transporte marítimo energético
El episodio vuelve a poner en evidencia la exposición del transporte marítimo de hidrocarburos a los conflictos geopolíticos.
En los últimos meses, el comercio marítimo de petróleo y gas ya había enfrentado incidentes y ataques en zonas estratégicas, lo que incrementa la preocupación del sector energético y naviero a nivel global.