Por Adrián Luciani / info@argenports.com
La expansión de Vaca Muerta no solo impulsa nuevos récords de producción petrolera y exportaciones energéticas. También genera una creciente demanda logística de minerales e insumos industriales indispensables para las perforaciones shale.
Uno de ellos es la baritina, un mineral de elevada densidad utilizado en los lodos de perforación para estabilizar pozos y controlar presiones durante las tareas de drilling.
En ese contexto, el Puerto San Nicolás volvió a quedar ligado al abastecimiento de Vaca Muerta tras la operación realizada por el buque African Oxpecker, que descargó unas 31.000 toneladas de baritina de origen marroquí.

La operación refleja cómo la demanda de insumos para el shale comenzó a generar nuevos circuitos logísticos entre los puertos argentinos y la cuenca neuquina.
Fuentes del sector señalaron a Argenports que la importación de la baritina es realizada por la empresa Maghreb, mientras que toda la operatoria portuaria y logística en San Nicolás es llevada adelante por Moviport.
Luego de la descarga, el mineral es trasladado en camión hacia Vaca Muerta, donde posteriormente se realiza el proceso de molienda.

Fuentes vinculadas a la operatoria señalaron que este tipo de descargas no son nuevas para Puerto San Nicolás.
De hecho, desde hace al menos un par de años la empresa viene trabajando con baritina destinada a Vaca Muerta.
Y lo hace mediante esquemas logísticos específicos que combinan importación marítima, transporte terrestre y procesamiento final en Neuquén.
Un circuito que también pasa por San Nicolás
Si bien gran parte de la logística de baritina para Vaca Muerta continúa concentrándose en Bahía Blanca, Puerto San Nicolás viene registrando movimientos vinculados a este insumo estratégico para la actividad shale.

En este caso, pese a la mayor distancia respecto del principal nodo operativo neuquino —unos 1.200 kilómetros hasta Añelo—, el puerto bonaerense logró insertarse dentro de un esquema logístico específico impulsado por operadores privados.
El polo bahiense, con Halliburton y Sea White
De todas formas, Bahía Blanca constituye el epicentro del abastecimiento de baritina.
Su fortaleza radica en la proximidad con los pozos neuquinos y facilidades logísticas, aspectos que le permitieron movilizar, el año pasado, más de 136.000 toneladas.

Su conexión terrestre con Añelo ronda los 640 kilómetros y gran parte de la operatoria se desarrolla a través del sitio 5 de Puerto Galván.
Allí la carga es desembarcada y trasladada posteriormente hacia una planta de molienda desde donde parte en camiones rumbo a Vaca Muerta.
Ese circuito logístico está vinculado principalmente a Halliburton y Sea White, que el año pasado procesaron la cifra récord de 165 mil toneladas.
Ambas compañías desde hace años participan activamente del abastecimiento de insumos claves para perforación en la cuenca neuquina.

TB Cargo y otra vía de abastecimiento
Dentro del abastecimiento de baritina para Vaca Muerta también aparece TB Cargo, empresa especializada en transporte internacional y comercialización de minerales industriales.
La firma recientemente inauguró una nueva planta de molienda y granelizado de baritina en Añelo, uno de los principales centros operativos del shale argentino.

En este caso, el esquema de abastecimiento se realiza principalmente con baritina proveniente de Bolivia.
Desde allí es transportada por camión hacia Neuquén.
Desde la empresa destacaron que la inauguración de la planta representa “un paso significativo” dentro de su estrategia de crecimiento vinculada al transporte internacional y la comercialización del mineral.
“Este avance no solo mejora nuestra capacidad operativa, sino que también refuerza nuestro compromiso con la excelencia y la innovación en el sector”, señalaron.
Un insumo estratégico para el shale argentino
La creciente demanda de baritina refleja el fuerte nivel de actividad que mantiene Vaca Muerta, donde el incremento de perforaciones y etapas de fractura viene impulsando el consumo de insumos industriales asociados al shale oil y shale gas.
En paralelo, este crecimiento también comienza a generar nuevas dinámicas dentro del sistema logístico argentino, con distintos puertos, operadores y corredores terrestres participando del abastecimiento hacia Neuquén.
La operación del African Oxpecker volvió a mostrar cómo el crecimiento de Vaca Muerta empieza a reconfigurar parte de la logística portuaria y terrestre vinculada al abastecimiento energético argentino.