Por Redacción Argenports.com
El megaproyecto Argentina LNG, impulsado por YPF junto a sus socios Eni y XRG, avanza en su etapa de estructuración técnica y comercial con el objetivo de transformar a la Argentina en un exportador estructural de gas natural licuado (GNL) a partir del desarrollo de los recursos de Vaca Muerta.
Con el ingreso a la fase de desarrollo del proyecto y el horizonte de una decisión final de inversión (FID) dentro de los próximos meses, uno de los capítulos centrales pasa por la definición de los proveedores de las unidades flotantes de licuefacción (FLNG), que serán el corazón del esquema exportador.
El rol clave del FLNG en Argentina LNG
El diseño del proyecto contempla la utilización de plantas flotantes offshore capaces de procesar, licuar, almacenar y despachar GNL directamente desde el mar.
Esta alternativa permite acortar plazos frente a desarrollos onshore tradicionales y ofrece mayor flexibilidad para escalar capacidad en función de la demanda internacional.
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A diferencia de las plantas en tierra, el FLNG reduce la necesidad de grandes obras civiles en costa, pero traslada el corazón del proyecto a la ingeniería naval y offshore, con desafíos adicionales en materia de amarre, operación marítima, suministro de insumos, mantenimiento en mar abierto y logística de exportación.
Samsung Heavy Industries y la ventaja tecnológica
En el mercado internacional de construcción naval y offshore, Samsung Heavy Industries aparece como uno de los actores mejor posicionados para competir en los futuros procesos de contratación de las unidades FLNG del proyecto Argentina LNG.

La compañía surcoreana es uno de los pocos astilleros del mundo con experiencia probada en la construcción de plantas flotantes de GNL de gran escala, un nicho altamente especializado que concentra a un número reducido de proveedores globales.
Entre sus antecedentes más emblemáticos se encuentra la construcción del Prelude FLNG para Shell, considerada la mayor instalación FLNG del mundo, con cerca de 488 metros de eslora y un desplazamiento que supera las 600.000 toneladas.
Se trata de una planta flotante capaz de producir, licuar, almacenar y despachar GNL directamente en alta mar, que opera en Australia y se convirtió en un hito de la ingeniería offshore global.
Coral Sul, un proyecto relevante
Entre los antecedentes más relevantes en FLNG a escala comercial aparece Coral Sul FLNG.
Se trata de una unidad flotante que opera en el campo Coral South, offshore de Mozambique.
El proyecto, liderado por Eni, puso en marcha una planta flotante capaz de licuar gas directamente en el mar y exportarlo a mercados internacionales.
De hecho se convirtió en uno de los primeros desarrollos FLNG en producción plena a nivel mundial.
La unidad Coral Sul FLNG fue construida por Samsung Heavy Industries en Corea del Sur, consolidando al astillero surcoreano como uno de los pocos jugadores con experiencia real en la entrega de plantas FLNG en operación comercial.

La instalación tiene una capacidad cercana a 3,4 millones de toneladas anuales de GNL.
Opera de manera integrada con buques metaneros que realizan el offloading para su exportación a mercados internacionales.
Para Argentina LNG, la experiencia de Eni con Coral Sul FLNG aporta know how operativo directo en el manejo de plantas FLNG en alta mar.
Y lo hace tanto en aspectos técnicos como en la articulación logística entre producción offshore, flota de transporte y mercados de destino.
Este antecedente es uno de los argumentos que explica por qué, en la industria, se observa con atención el rol que podrían jugar proveedores con experiencia probada como Samsung Heavy Industries en la etapa de construcción del FLNG argentino.

Samsung Heavy Industries también cuenta con una amplia cartera de LNG carriers de última generación.
En tal sentido, j ha participado en el desarrollo de grandes unidades offshore para la industria energética.
Esto le permite integrar capacidades en criogenia, tanques de membrana, sistemas de manejo de GNL y estructuras flotantes de gran porte.
En paralelo, el astillero coreano impulsa soluciones modulares y modelos estandarizados de FLNG, con el objetivo de acortar plazos de ingeniería y reducir costos en nuevos proyectos.
Sin duda, es una ventaja competitiva relevante para iniciativas que buscan acelerar su puesta en marcha.
Un mercado con pocos jugadores globales
El universo de astilleros con capacidad real para construir FLNG de gran escala es reducido. Además de Samsung Heavy Industries, aparecen nombres como Hyundai Heavy Industries y China State Shipbuilding Corporation (CSSC), junto a consorcios de ingeniería europeos con experiencia offshore.
Sin embargo, gran parte de los proyectos FLNG ejecutados en la última década contaron con fuerte protagonismo de astilleros surcoreanos.
Esto explica por qué Samsung suele figurar en el radar de los grandes desarrollos de GNL offshore a nivel global.
Una definición estratégica para el cronograma del proyecto
La elección del constructor de los buques de GNL será una de las decisiones más sensibles del proceso de desarrollo de Argentina LNG.
Se trata de contratos de gran magnitud, con plazos de fabricación extensos y un alto nivel de exigencia técnica, que impactan directamente en el cronograma de entrada en operación del proyecto.
En términos industriales, la construcción de una unidad FLNG de gran escala puede demandar entre 36 y 48 meses, sin contar las etapas previas de ingeniería de detalle, pruebas de integración y puesta en servicio.
En ese marco, las primeras unidades del proyecto argentino se ubican en un horizonte operativo hacia el final de la década.
Incluso, todo esto está condicionado por la disponibilidad de infraestructura complementaria de transporte de gas y sistemas de amarre offshore.

Impacto para la logística portuaria y el sistema marítimo argentino
Más allá del componente energético, el proyecto Argentina LNG tendrá impacto directo sobre la logística portuaria y marítima del país.
La operación de FLNG requerirá servicios marítimos especializados, abastecimiento de insumos y soporte de remolcadores.
También exigirá practicaje, logística de mantenimiento y potencialmente la adecuación de puertos de apoyo para tareas de alistamiento y servicios offshore.
La coyuntura abre una ventana de oportunidades para el sistema portuario argentino, que deberá adaptarse a estándares operativos propios de la industria offshore de GNL.
Argentina en el mapa global del GNL
De avanzar el cronograma previsto, la Argentina podría comenzar a consolidar su perfil como exportador estructural de GNL hacia el final de la década.
Y lo hará en un mercado global cada vez más competitivo y con fuerte presencia de nuevos proyectos en Estados Unidos, Qatar y África.
La definición de los proveedores tecnológicos para el FLNG será uno de los factores que marque el ritmo del proyecto y su posicionamiento internacional,
En este contexto, la experiencia en grandes desarrollos offshore y la confiabilidad operativa resultan determinantes para competir en el mercado global de gas natural licuado.











