Por Redacción Argenports.com
El CEO de YPF, Horacio Marín, aseguró que una eventual recuperación del sector petrolero de Venezuela no representa hoy una amenaza para el desarrollo de Vaca Muerta.
La definición fue realizada durante su participación en el ciclo de entrevistas Sello Argento, de El Cronista, donde defendió la competitividad del shale argentino y su potencial exportador.
Marín sostuvo que la cuenca neuquina dejó de ser una promesa para convertirse en una plataforma productiva de escala, con capacidad para consolidarse como uno de los principales motores de generación de divisas del país en los próximos años.
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Ventajas técnicas y competitividad del shale argentino
El titular de YPF remarcó que existen diferencias estructurales que juegan a favor de Vaca Muerta frente a otros productores de la región.
Señaló que buena parte del crudo venezolano es pesado y requiere mayores costos de procesamiento, mientras que el petróleo de la cuenca neuquina es más liviano, más demandado por el mercado y más competitivo en términos de exportación.
En ese sentido, explicó que aun cuando Venezuela lograra normalizar su industria, el proceso de recuperación demandará tiempo por el deterioro de su infraestructura productiva.

Para Marín, ese escenario no altera el posicionamiento de Vaca Muerta, que ya cuenta con una curva de aprendizaje, eficiencia operativa y proyectos de evacuación en marcha.
Exportaciones de crudo y GNL como eje estratégico
Marín proyectó que hacia el final de la década Vaca Muerta podría alcanzar exportaciones cercanas a los 750.000 barriles diarios de petróleo, con ingresos del orden de los 20.000 millones de dólares anuales.
Ese crecimiento, explicó, estará directamente vinculado a la ampliación de la infraestructura de transporte, con nuevos oleoductos y terminales orientadas a consolidar la salida al mercado internacional.
En materia de gas, confirmó que YPF avanza con proyectos de exportación de GNL con inicio de operaciones previsto para 2027.
La primera etapa permitiría sumar ingresos anuales relevantes, mientras que un desarrollo a mayor escala podría transformar a la Argentina en un proveedor estructural de gas licuado en el mercado global durante las próximas décadas.
El presidente de la petrolera también destacó el proceso de eficiencia operativa que impulsa la compañía, con un modelo de mejora continua aplicado a la perforación y completación de pozos.
El objetivo es reducir costos, acelerar tiempos y sostener la competitividad de Vaca Muerta frente a otros grandes polos de producción no convencional.
Para Marín, el crecimiento del shale argentino no depende de coyunturas externas.
En tal sentido, aludió a la necesidad de una estrategia de largo plazo basada en productividad, infraestructura y acceso a mercados.
En ese marco, aseguró que Vaca Muerta está llamada a convertirse en uno de los pilares centrales del nuevo perfil exportador energético del país.











