Por Redacción Argenports.com
Transportadora de Gas del Sur (TGS) ya analiza ampliar el megaproyecto destinado a procesar los líquidos asociados al gas de Vaca Muerta y exportarlos desde Bahía Blanca.
La iniciativa demandará una inversión estimada en US$ 3.000 millones. La empresa diseñó la infraestructura con suficiente capacidad para acompañar el crecimiento previsto de la producción neuquina.
El plan inicial incluye dos equipos de procesamiento en Tratayén. Sin embargo, los terrenos adquiridos permitirán incorporar otros cinco módulos a medida que aumenten los volúmenes de gas.
La compañía también dejó margen para ampliar la capacidad de fraccionamiento, transporte y almacenamiento. De esta manera, una segunda etapa podría avanzar sin necesidad de rediseñar toda la ingeniería del proyecto.
La previsión responde al crecimiento esperado del gas asociado al petróleo. Su procesamiento resulta indispensable para sostener el aumento de la producción de crudo sin saturar los sistemas de transporte.

Una ampliación que podría comenzar antes de 2030
El CEO de TGS, Oscar Sardi, reconoció que la expansión podría comenzar durante la ejecución de la obra original.
“No sería extraño que durante la construcción estemos ya llevando adelante la ampliación”, afirmó, en declaraciones realizadas durante el Seminario Internacional de GLP “De Argentina hacia el mundo”, del cual diera cuenta ayer Argenports.com
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El proyecto está integrado por cinco grandes componentes: captación del gas, procesamiento, transporte por poliducto, fraccionamiento y almacenamiento de los productos obtenidos.
Según explicó el ejecutivo, en declaraciones difundidas por Mas Energía, cada segmento fue concebido con posibilidades de crecimiento. Esto permitiría agregar capacidad de manera modular conforme aumenten las necesidades de las productoras de la Cuenca Neuquina.
El gas rico llegará a Tratayén mediante un ducto de aproximadamente 100 kilómetros. Allí se separarán los líquidos antes de enviar el gas acondicionado hacia los sistemas troncales y de exportación.

Un poliducto preparado para transportar más líquidos
Los productos recuperados viajarán hasta Bahía Blanca por un poliducto de más de 570 kilómetros y 20 pulgadas de diámetro.
Durante la primera etapa, esa cañería utilizará apenas un tercio de su capacidad total. Por lo tanto, el transporte no aparece como una limitación inmediata para incorporar nuevos módulos de procesamiento.
Las futuras ampliaciones del sistema requerirían principalmente mayor potencia de bombeo. Además, TGS estudia la posibilidad de que la infraestructura pueda transportar etano si aparece una demanda comercial para ese producto.
Una vez en Bahía Blanca, los líquidos pasarán por una nueva planta de fraccionamiento. Allí se obtendrán propano, butano y gasolina natural para abastecer el mercado interno y ampliar las exportaciones.
Más capacidad de almacenamiento en el puerto
El proyecto también contempla nuevos tanques y obras complementarias en la terminal marítima de TGS en Puerto Galván.
Aunque el espacio portuario representa el sector más limitado del complejo, la empresa reservó superficie para construir otro tanque refrigerado de gran capacidad.

Las obras en ese punto requieren pilotajes y una planificación cuidadosa. Por ese motivo, la planta de almacenamiento aparece como uno de los tramos críticos para cumplir el cronograma general.
El Directorio de TGS ya aprobó acuerdos con YPF, Pluspetrol y Chevron. Esos compromisos cubren más del 80% de la capacidad prevista para la primera etapa.
La compañía mantiene conversaciones con otros productores para completar el volumen disponible. La entrada en operación del complejo está programada para 2030.
TGS calcula que el proyecto permitirá generar exportaciones cercanas a US$ 1.200 millones anuales. Durante los cuatro años de construcción, demandaría unos 4.000 empleos directos y 15.000 indirectos.
La ampliación anticipada reforzaría todavía más el papel de Bahía Blanca como salida exportadora de los líquidos de Vaca Muerta y como plataforma para el crecimiento energético argentino.