Por Redacción Argenports.com
El director ejecutivo de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, Iñaki Arreseygor, volvió a poner en agenda el debate sobre el futuro de la Hidrovía Paraná-Paraguay al señalar que, más allá del avance del proceso licitatorio, el esquema de gestión aún no está asegurado.
En un contexto de definiciones clave para la principal vía logística del país, el funcionario defendió la necesidad de avanzar con la licitación y consolidar un modelo que garantice inversiones y eficiencia operativa.
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Una licitación en etapa decisiva
El proceso se encuentra actualmente en la evaluación de las ofertas presentadas. En esta instancia, el Gobierno analiza el contenido del denominado “sobre uno”, que incluye antecedentes legales, económicos y requisitos técnicos mínimos.
Quienes superen esta etapa avanzarán a la evaluación del plan de trabajo, considerado el aspecto más relevante de la licitación, ya que concentra entre el 80% y el 90% del puntaje total.
Finalmente, la propuesta económica definirá la tarifa del peaje bajo un esquema de bandas, con retornos estimados de entre el 6% y el 12%.
Inversiones y mayor capacidad operativa
El nuevo contrato contempla inversiones iniciales por unos 425 millones de dólares durante los primeros seis años, con un horizonte total cercano a los 10.000 millones de dólares a lo largo de su vigencia.
El objetivo es avanzar en la profundización y ensanche de los canales, permitiendo que los buques puedan operar con mayor carga.
Actualmente, los barcos navegan con aproximadamente el 70% de su capacidad, por lo que las obras previstas apuntan a mejorar la eficiencia logística.
Un negocio global con pocos jugadores
En la etapa final del proceso quedarían dos grandes competidores: Jan De Nul y DEME, ambas compañías de origen belga.
Se trata de un mercado altamente concentrado, donde pocas empresas concentran la capacidad técnica y los equipos necesarios para ejecutar este tipo de obras.
La disponibilidad de dragas, en particular, es limitada a nivel global, lo que refuerza el carácter estratégico del contrato.
Transparencia y cuestionamientos
El proceso licitatorio ha sido objeto de críticas por parte de distintos sectores, que advierten sobre posibles ventajas para algunos oferentes.
Desde el Gobierno rechazan estas observaciones y destacan que el pliego fue elaborado con instancias de diálogo y bajo la supervisión de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad), con foco en la defensa de la competencia.
Además, el esquema prevé un modelo de concesión a riesgo empresario, sin aval estatal directo, aunque con intervención del Estado en caso de incumplimientos.

Una infraestructura clave para la economía
La Hidrovía es la principal vía de salida de exportaciones de la Argentina y define en gran medida los costos logísticos del país.
Por el sistema navegan unos 4.500 buques al año, que abonan peaje en función de su capacidad de carga.
Cada mejora en eficiencia o reducción de costos tiene impacto directo en la competitividad del comercio exterior.
El factor político en el centro del debate
Más allá de los aspectos técnicos, Arreseygor introdujo un elemento central: el componente político.
El funcionario advirtió que la continuidad del esquema concesionado dependerá del rumbo que adopte el país en los próximos años, en un contexto donde la Hidrovía vuelve a posicionarse como un activo estratégico.
La advertencia
En ese sentido, fue contundente al señalar la necesidad de avanzar con la licitación y consolidar el modelo actual.
“Hay que licitar la Hidrovía. Está el contrato vencido y si llegara el peronismo nuevamente, sería difícil que vuelva al sector privado”, firmó el funcionario al diario La Nación.
La frase sintetiza el trasfondo del debate: no solo está en juego la adjudicación de un contrato, sino el modelo de gestión de una infraestructura clave.
Un sistema aún en transición
Mientras se define el resultado del proceso, la Hidrovía continúa bajo un esquema transitorio, lo que genera incertidumbre en el sector.
Empresas, provincias y actores del comercio exterior siguen de cerca la evolución de la licitación, a la espera de definiciones que permitan proyectar inversiones.
La expectativa es que en los próximos meses se conozca el adjudicatario y se avance hacia un esquema definitivo.