Por Redacción Argenports.com
La Administración del puerto de Madryn avanza en una obra clave para su funcionamiento diario.
La decisión del Gobierno provincial de intervenir los sitios 3 y 4 del Muelle Almirante Storni introduce un cambio de fondo en la infraestructura operativa.
Y lo hace en un un contexto de creciente exigencia sobre el sistema portuario.
La iniciativa, adjudicada a Industrias Bass S.A. tras un proceso de evaluación integral, contempla dos acciones centrales.
Una es la eliminación de cargas horizontales en el Sitio 3 y la otra es la ampliación de la superestructura en el Sitio 4.
Detrás de esos términos técnicos hay un objetivo concreto: recuperar capacidad operativa real y evitar restricciones en uno de los frentes más utilizados del puerto multipropósito.

En la operatoria diaria, el Muelle Almirante Storni concentra una dinámica intensa, con múltiples tareas y movimientos simultáneos.
Estos requieren precisión logística y disponibilidad de espacio. En ese escenario, las limitaciones estructurales y de superficie comienzan a impactar directamente en la eficiencia operativa, un aspecto que la obra busca corregir.
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Un problema estructural que condiciona la operatoria
En términos técnicos, las llamadas “cargas horizontales” representan esfuerzos acumulados sobre la estructura que obligan a limitar el uso del muelle para preservar su integridad.
Esto se traduce en restricciones operativas, menor flexibilidad para asignar posiciones y condicionamientos para determinadas maniobras o equipos.
La intervención en el Sitio 3 apunta justamente a revertir ese escenario. Restituir su plena operatividad no solo mejora la seguridad, sino que permite recuperar un sector clave en momentos de mayor exigencia.
Más superficie para ordenar la logística
En paralelo, la ampliación del Sitio 4 introduce una mejora directa en la organización de las operaciones. Más superficie disponible implica mayor capacidad para movilizar equipos, ordenar cargas y reducir interferencias entre tareas simultáneas.
En un puerto con fuerte presencia de actividad pesquera, donde la rotación de buques y los tiempos de operación son determinantes, la disponibilidad de espacio operativo se vuelve un factor crítico para sostener la eficiencia.
Una obra para sostener capacidad operativa
Con un plazo estimado de 240 días corridos, el proyecto se posiciona como una intervención prioritaria dentro de la planificación portuaria de Chubut, en el marco de la política impulsada por el gobernador Ignacio Torres.
La adjudicación fue resuelta por la Administración Portuaria de Puerto Madryn tras evaluar aspectos técnicos, operativos, económicos y legales, con intervención de distintas áreas del organismo y control del Tribunal de Cuentas provincial.
Más allá del proceso administrativo, el eje de la obra es claro: sostener la capacidad operativa del Muelle Almirante Storni frente a un nivel de exigencia creciente.
En ese contexto, la intervención no solo mejora la infraestructura existente, sino que busca evitar que las limitaciones actuales se conviertan en un freno para la actividad portuaria.