Por Adrián Luciani / info@argenports.com
Cadenas gigantes, anclas offshore y buques especializados comienzan a movilizarse desde Puerto Quequén hacia Punta Colorada en una de las operaciones submarinas más complejas vinculadas al proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS).
En ese contexto, el buque noruego Skandi Hera llega a la rada del puerto bonaerense para cargar parte del sistema de fondeo destinado a las futuras monoboyas petroleras offshore que permitirán exportar petróleo de Vaca Muerta en alta mar frente a las costas de Río Negro.
Tal como informamos; las anclas y cadenas habían llegado a Quequén a mediados de abril pasado, a bordo del buque BBC Odesa.

Según pudo saber Argenports.com, una vez que el buque zarpe de Quequén esta semana irá directamente al golfo San Matías y comenzará la operación a entre 5 y 9 kilómetros de la costa, maniobra en la que estará asistido por el Skandi Patagonia.
Etapa visible para el tramo offshore del VMOS
La operatoria marca además el comienzo visible de la etapa offshore del VMOS, un megaproyecto que empieza a desplegar su infraestructura marítima con movimientos cada vez más intensos dentro del sistema portuario argentino.
Detrás de la maniobra aparece una ingeniería submarina de enorme complejidad técnica y dimensiones poco habituales para operaciones desarrolladas en el país.
El sistema incluye anclas offshore de aproximadamente 43 toneladas y cadenas que, en algunos casos, alcanzarían cerca de 400 metros de longitud, reflejando la escala de una infraestructura diseñada para operar grandes buques tanque en mar abierto.



Imágenes del desembarco de anclas y cadenas en Quequén. Luego de su acondicionamiento, ahora serán llevadas a Río Negro.
El gigantesco sistema submarino que quedará oculto bajo el mar
Aunque desde la superficie la imagen más visible del proyecto estará asociada a las futuras monoboyas flotando frente a Punta Colorada, especialistas del sector remarcan que la verdadera complejidad de la obra quedará debajo del agua.
Allí será desplegada una extensa red de anclas offshore, cadenas de acero de altísima resistencia y líneas de amarre capaces de soportar oleaje, corrientes marinas y las enormes tensiones generadas durante las operaciones de carga de petroleros de gran porte.
Las monoboyas no permanecen sujetas mediante un único punto de anclaje.

Por el contrario, requieren múltiples puntos de fijación distribuidos alrededor de toda la estructura, en una configuración que dentro del ambiente offshore suele describirse como un sistema “tipo medusa”.
Desde distintas anclas instaladas sobre el lecho marino parten largas cadenas que convergen hacia la monoboya y permiten absorber movimientos, distribuir esfuerzos y garantizar estabilidad operativa incluso bajo condiciones marítimas adversas.
Se trata de una infraestructura prácticamente invisible desde tierra, pero absolutamente crítica para el funcionamiento del futuro esquema exportador del VMOS.
La primicia de Argenports y el rol de DOF Group
Tal como había anticipado Argenports.com, la noruega DOF Group fue adjudicada para ejecutar la instalación y precomisionamiento de las dos monoboyas CALM del VMOS frente a Punta Colorada.
El contrato incluye tareas de ingeniería, logística offshore, instalación submarina y despliegue del sistema de fondeo que permitirá operar grandes buques tanque en alta mar.
Dentro de esa operatoria aparecen embarcaciones especializadas como el Skandi Hera y el Skandi Patagonia, unidades preparadas para maniobras offshore complejas, manipulación de anclas y trabajos submarinos de precisión.

La participación de estos buques marca además el ingreso del proyecto a una fase operacional clave directamente vinculada con la futura exportación offshore de petróleo desde Río Negro.
Un buque diseñado para maniobras offshore de precisión
El Skandi Hera forma parte de la flota offshore de DOF Group, compañía especializada en operaciones marítimas complejas y servicios submarinos vinculados a la industria energética.
Se trata de una embarcación preparada para tareas de construcción offshore, despliegue de líneas de fondeo, manipulación de anclas y posicionamiento submarino mediante sistemas dinámicos de alta precisión.

Foto Marine Traffic.
Gracias a esa tecnología, el buque puede mantener ubicación exacta aun bajo condiciones climáticas y marítimas adversas, una capacidad indispensable para instalar estructuras pesadas sobre el fondo marino.
Tras completar la carga de cadenas y anclas en Quequén, el Skandi Hera iniciará posteriormente una navegación estimada en alrededor de un día y medio hacia la zona operativa ubicada frente a Punta Colorada, donde avanzarán las maniobras vinculadas al sistema de fijación submarina.
Quequén gana protagonismo dentro de la logística offshore del VMOS
La operación también vuelve a colocar a Puerto Quequén dentro de la cadena logística asociada al VMOS, un fenómeno que comenzó a evidenciarse en los últimos meses con la llegada de componentes destinados a la futura terminal offshore.
Tradicionalmente asociado al movimiento agroexportador, el puerto bonaerense empezó a ganar espacio dentro de operaciones vinculadas al sector energético y marítimo de alta complejidad técnica.
La manipulación de anclas offshore y cadenas de grandes dimensiones requiere amplios espacios operativos, equipamiento especializado y coordinación logística específica, condiciones que permitieron incorporar a Quequén dentro de una operatoria poco habitual para el esquema portuario argentino.

Detrás de esos movimientos aparece además el trabajo de empresas especializadas en logística pesada y transporte de componentes destinados a una de las obras energéticas más importantes actualmente en marcha en el país.
En ese contexto, Argenports también había revelado previamente el rol de Loginter dentro de la compleja cadena logística asociada a los componentes offshore que comenzaron a arribar al puerto bonaerense para el VMOS.
La infraestructura que permitirá exportar petróleo en alta mar
Las futuras monoboyas offshore proyectadas frente a Punta Colorada serán determinantes para el esquema exportador diseñado para Vaca Muerta.
A través de este sistema podrán operar grandes buques tanque sin necesidad de ingresar a puerto, permitiendo realizar cargas de petróleo en alta mar mediante ductos submarinos conectados con tierra.

La infraestructura está diseñada para acompañar el fuerte crecimiento proyectado de la producción de shale oil y permitirá incrementar significativamente la capacidad exportadora argentina.
Sin embargo, para que toda esa operatoria pueda funcionar de manera segura será indispensable el gigantesco sistema submarino que comenzará a desplegarse a partir de las próximas maniobras offshore.
Y justamente esa estructura invisible, compuesta por anclas, cadenas y líneas de fondeo de enormes dimensiones, empieza a tomar forma con la llegada del Skandi Hera a Puerto Quequén, en una operación que comienza a revelar la verdadera escala marítima y offshore detrás del VMOS.