Por Redacción Argenports.com
El Ginga Bobcat, un buque químico de bandera panameña que durante mayo protagonizó dos accidentes en apenas 12 días sobre la Hidrovía Paraná-Paraguay, atraviesa una compleja reparación en Tandanor.
Las fotografías muestran los trabajos que se realizan sobre la proa de la embarcación, uno de los sectores más afectados tras los incidentes que la colocaron en el centro de la agenda marítima nacional.
Las imágenes permiten observar cortes de acero, reemplazo de chapas y tareas de reconstrucción estructural sobre el casco. También muestran distintas etapas de una intervención poco habitual para el público general, pero fundamental para que el buque pueda regresar a la actividad comercial.
La secuencia aporta además una mirada poco frecuente sobre una embarcación que durante varias semanas ocupó titulares tras protagonizar dos accidentes en la principal vía navegable de la Argentina.

Dos accidentes en apenas 12 días
El nombre del Ginga Bobcat comenzó a sonar con fuerza el pasado 5 de mayo, cuando chocó con el petrolero Helios frente a Campana.
El episodio generó especial atención debido a la carga que transportaba. Al momento del accidente, el buque navegaba con unas 10.300 toneladas de ácido sulfúrico a bordo, un producto que obligó a extremar los controles y medidas de seguridad posteriores al incidente.
La colisión tuvo amplia repercusión en el sector marítimo y portuario debido a las características de las embarcaciones involucradas y al intenso movimiento de buques que registra ese tramo de la Hidrovía.
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Sin embargo, la historia no terminó allí.
Apenas 12 días después, el Ginga Bobcat volvió a ocupar los titulares. Mientras permanecía fondeado frente a Rosario, recibió el impacto de un convoy remolcado por el HB Perseus en un nuevo incidente registrado sobre el río Paraná.
La seguidilla de accidentes convirtió al buque en uno de los nombres más mencionados de la actividad marítima durante mayo y volvió a poner sobre la mesa los desafíos que implica operar en uno de los corredores logísticos más importantes de Sudamérica.
Cómo avanza la reparación
Las nuevas imágenes permiten seguir una etapa mucho menos visible: la recuperación de la embarcación tras los daños sufridos en su estructura.
En las fotografías se observan sectores completos de la proa sometidos a una profunda intervención, con chapas removidas, piezas reemplazadas y nuevas estructuras en proceso de montaje.
También se distinguen andamios, equipos de trabajo y áreas completamente abiertas para facilitar las tareas de reconstrucción, una postal que refleja la complejidad técnica de este tipo de reparaciones.

Aunque no trascendieron detalles oficiales sobre el alcance final de la intervención, las imágenes permiten dimensionar la magnitud de los trabajos que se ejecutan sobre el buque.
Reparación naval en la Argentina
Las tareas se desarrollan en Tandanor, uno de los principales centros de reparación naval del país, donde habitualmente se realizan intervenciones sobre buques mercantes, remolcadores, embarcaciones de apoyo offshore y unidades de distintos segmentos de la actividad marítima.
La secuencia gráfica permite seguir de cerca una reparación que devuelve al primer plano a un buque que durante mayo protagonizó dos de los incidentes más comentados de la Hidrovía.
Ahora, lejos de las maniobras y de los accidentes que marcaron su recorrido reciente, el Ginga Bobcat enfrenta una etapa clave para regresar a la actividad comercial.