Por Redacción Argenports.com
La reforma del régimen de practicaje y pilotaje impulsada por el Gobierno nacional ya tuvo su primera consecuencia sobre la actividad portuaria.
Desde las 0 de este domingo comenzó la medida de fuerza dispuesta por los prácticos, con la suspensión de los servicios de practicaje en los puertos argentinos y las primeras alteraciones en el movimiento de buques.
Argenports pudo confirmar que la interrupción del servicio empezó a regir con el inicio de la jornada, luego de que durante la tarde del sábado los proveedores locales de practicaje comunicaran a armadores, agencias marítimas y operadores portuarios la decisión de suspender las prestaciones hasta nuevo aviso.
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Las prestaciones de practicaje están suspendidas hasta nuevo aviso. Foto Ignacio López.
Operatoria condicionada
De acuerdo con la información disponible, solo pudieron completar sus maniobras los buques que ya tenían un práctico asignado antes de que se anunciara la medida de fuerza y Prefectura Naval trata de colaborar con todos los medios disponibles para que no se recienta la operatoria.
Además, los buques metaneros y los transportadores de gas licuado de petróleo (GLP) podrían continuar recibiendo el servicio debido a las características particulares de esas operaciones. Sin embargo, esa excepción todavía no fue confirmada oficialmente.
Como consecuencia, comenzaron a registrarse demoras en ingresos, zarpes y maniobras en distintos puertos del país, mientras terminales portuarias, agencias marítimas, armadores y exportadores siguen de cerca la evolución del conflicto.
La resolución que desató el conflicto
La medida de fuerza fue adoptada pocas horas después de la publicación del nuevo régimen de practicaje y pilotaje, mediante el cual el Gobierno nacional reemplazó el esquema que regulaba la actividad.
Como informó Argenports, la nueva normativa forma parte del proceso de desregulación impulsado por la administración nacional y busca modernizar el sistema, ampliar la competencia, flexibilizar determinados requisitos para el ejercicio profesional y reducir costos asociados a la navegación comercial.
Los prácticos cuestionaron la reforma al considerar que modifica aspectos centrales del funcionamiento del servicio y resolvieron suspender las prestaciones, una decisión que ya comenzó a impactar sobre la operatoria portuaria.

Expectativa por una negociación
Fuentes vinculadas a la actividad señalaron que en las próximas horas podrían iniciarse conversaciones entre el Gobierno nacional y los representantes de los prácticos para intentar destrabar el conflicto.
Hasta el momento no existe una definición oficial sobre la duración de la medida de fuerza, por lo que la actividad continúa sujeta a la evolución de las negociaciones.
Mientras tanto, la falta de practicaje mantiene condicionados los movimientos de buques en distintos puertos del país, un escenario que podría traducirse en mayores demoras logísticas si el conflicto se prolonga.
Un conflicto que ya tiene consecuencias
La publicación del nuevo régimen de practicaje abrió uno de los debates más relevantes de los últimos años sobre una actividad estratégica para la navegación comercial y el comercio exterior argentino.
Menos de 48 horas después de conocerse la reforma, el conflicto dejó de ser exclusivamente regulatorio para tener consecuencias concretas sobre la actividad portuaria.
La evolución de las negociaciones entre el Gobierno y los prácticos será determinante para definir cuándo podrá normalizarse el servicio y recuperar el ritmo habitual de la operatoria en los puertos argentinos.
Mientras tanto, el sector permanece en estado de expectativa frente a un conflicto que ya comenzó a impactar en la logística marítima del país.