Por Redacción Argenports.com
Las dos monoboyas del proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) ya atravesaron el Estrecho de Ormuz y avanzan hacia Punta Colorada, en la costa de Río Negro.
La noticia representa mucho más que una nueva posición dentro de su extensa travesía desde Medio Oriente. Las estructuras lograron superar el tramo más crítico de todo el operativo y despejaron una de las principales incertidumbres que todavía pesaban sobre el cronograma del proyecto.
El conflicto bélico en la región había generado preocupación por un eventual cierre o mayores restricciones a la navegación en Ormuz. Cualquier demora podía impedir la salida de las monoboyas desde el Golfo Pérsico y afectar la etapa final de la futura terminal exportadora.
VMOS confirmó que ambas unidades completaron el cruce y continúan su viaje hacia la Argentina. La compañía destacó que el avance permite mantener el cronograma previsto.

El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, también celebró la novedad y la calificó como “un hito clave” para la obra que transformará la capacidad exportadora de petróleo del país.
El punto crítico que preocupaba al VMOS
El Estrecho de Ormuz conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán. Se trata de uno de los corredores más sensibles del comercio energético y marítimo mundial.
La escalada del conflicto en Medio Oriente había puesto bajo observación el tránsito por esa vía. Para el VMOS, el riesgo tenía una importancia especial porque sus dos monoboyas se construyeron en Emiratos Árabes Unidos.
Las estructuras necesitaban atravesar Ormuz para salir del Golfo Pérsico y comenzar su viaje hacia el Atlántico Sur.
El propio Marín había advertido que una prolongación de las dificultades podía generar problemas para el proyecto. Incluso YPF analizó alternativas para evitar que una demora comprometiera la puesta en marcha de la terminal.

Entre las opciones figuraba el traslado temporal de otra monoboya desde Latinoamérica. Sin embargo, esa solución implicaba mayores costos y prestaciones tecnológicas diferentes.
El cruce de las estructuras originales elimina, al menos por ahora, la necesidad de activar ese plan de contingencia. También devuelve previsibilidad a una de las operaciones logísticas más complejas del VMOS.
Dos monoboyas de última generación
Cada monoboya pesa 272 toneladas y tiene 15,3 metros de diámetro. La compañía neerlandesa Bluewater estuvo a cargo de su fabricación en Emiratos Árabes Unidos.
Se trata de estructuras del tipo Turret CALM Buoy, diseñadas para permitir el amarre de grandes petroleros en mar abierto.
La sigla CALM corresponde a Catenary Anchor Leg Mooring. Este sistema mantiene cada boya sujeta al lecho marino mediante un conjunto de anclas y cadenas.
A su vez, el mecanismo giratorio permite que los buques permanezcan orientados de acuerdo con el viento, las corrientes y el oleaje durante las operaciones de carga.
Las monoboyas constituirán los puntos finales del sistema exportador del VMOS. A través de ellas, el petróleo llegará desde los tanques de Punta Colorada hasta los buques tanque ubicados varios kilómetros mar adentro.
Los PLEMs también viajan hacia Río Negro
Junto con las monoboyas también avanzan hacia la Argentina los PLEMs, equipos submarinos indispensables para completar la conexión del sistema.

PLEM es la sigla en inglés de Pipeline End Manifold. Se trata de colectores que se instalan en el lecho marino y vinculan los ductos submarinos con las líneas flexibles que llegan hasta las terminales de carga.
Estos equipos recibirán el crudo transportado desde la costa y permitirán transferirlo hacia cada monoboya.
Por lo tanto, su llegada resulta tan importante como la de las propias estructuras flotantes. Ambos componentes deberán integrarse para completar el circuito entre la playa de tanques y los futuros petroleros.
VMOS destacó que detrás del traslado existen meses de planificación, ingeniería y coordinación entre equipos de distintos países.
Carga directa a los mayores petroleros
El sistema permitirá cargar petróleo en altamar a buques tipo VLCC —Very Large Crude Carrier—, los mayores petroleros utilizados habitualmente en el comercio internacional.
Estas embarcaciones pueden transportar alrededor de dos millones de barriles. Debido a sus dimensiones y su calado, no necesitan ingresar a un puerto convencional para operar en Punta Colorada.
La terminal transferirá el crudo mediante los ductos submarinos, los PLEMs, las líneas flexibles y las dos monoboyas.
De esta manera, Vaca Muerta podrá exportar grandes volúmenes directamente desde la costa rionegrina hacia distintos mercados internacionales.

Una instalación offshore de gran complejidad
La compañía noruega DOF Group tendrá a su cargo la instalación, conexión y puesta a punto de las monoboyas.
Como informó Argenports.com, la firma desplegó para estas tareas los buques especializados Skandi Hera y Skandi Patagonia.
El contrato incluye la instalación de los sistemas de amarre, la conexión de los PLEMs y los ductos, el montaje de los carreteles y diferentes trabajos de buceo e ingeniería submarina.
Durante una primera campaña, el Skandi Hera trasladó desde Puerto Quequén las anclas y cadenas que servirán para fijar las estructuras al fondo del mar.
Cada cadena tiene alrededor de 400 metros de longitud y supera las 70 toneladas. Las anclas, por su parte, pesan aproximadamente 42 toneladas cada una.
El sistema submarino toma forma
Las monoboyas quedarán conectadas con la terminal terrestre mediante dos cañerías submarinas.
Una flota especializada ya trabaja frente a Punta Colorada para instalar esos ductos. El operativo tiene como protagonista al Seminole, un buque diseñado para el tendido de tuberías en el mar.
Una vez finalizada esta etapa, los ductos se conectarán con los PLEMs. Desde allí, líneas flexibles completarán la vinculación con las monoboyas.
La llegada de todos los componentes permitirá integrar el sistema offshore y avanzar con las pruebas previas al inicio de las exportaciones.
La gran salida del crudo de Vaca Muerta
El VMOS comprende un oleoducto de 437 kilómetros entre Allen y Punta Colorada, una terminal terrestre con seis grandes tanques y el sistema de carga offshore.

Durante su primera etapa, el sistema podrá despachar alrededor de 180.000 barriles diarios. Luego aumentará progresivamente su capacidad hasta alcanzar unos 550.000 barriles por día.
El cruce del Estrecho de Ormuz aleja uno de los riesgos externos más importantes que enfrentaba el proyecto.
Con las dos monoboyas y sus PLEMs fuera del Golfo Pérsico, el VMOS supera un potencial cuello de botella y mantiene su carrera para convertir a Punta Colorada en la principal terminal exportadora de petróleo de la Argentina.