Por Adrián Luciani / info@argenports.com
La construcción del MKII Esperanza, el segundo buque que producirá gas natural licuado (GNL) para exportar desde Río Negro, alcanzó un nuevo hito en el astillero CIMC Raffles, ubicado en Yantai, China.
La megasección de popa, con un peso aproximado de 33.500 toneladas métricas, completó con éxito una compleja operación de carga y traslado desarrollada bajo estrictas condiciones de seguridad.
El movimiento representa otro paso decisivo dentro de la transformación del antiguo metanero Golar Fuji en una moderna planta flotante de licuefacción de gas natural.

La próxima etapa será todavía más relevante: en los próximos días, la megasección central será acoplada a la estructura de popa, avanzando así en la conformación definitiva del nuevo buque.

La información fue dada a conocer por Carl Wong, representante principal del proyecto MKII en Golar LNG, quien destacó el trabajo coordinado de los equipos de CIMC y Golar distribuidos entre Oslo, Yantai y Singapur.
Wong calificó la operación como “otro hito importante para el Esperanza” y señaló que el acoplamiento de las dos grandes estructuras marcará un nuevo avance dentro del cronograma de construcción.

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Una estructura central de 85 metros
A comienzos de agosto, Argenports.com informó sobre el traslado de la megasección central construida especialmente para ampliar el casco original del Golar Fuji.
La pieza tiene aproximadamente 85 metros de largo por 62 metros de ancho y albergará buena parte de los equipos y sistemas vinculados con el proceso industrial de licuefacción.
Su integración con las secciones de proa y popa constituye uno de los mayores desafíos de ingeniería y arquitectura naval previstos dentro de la conversión.

El acoplamiento requiere una planificación de alta precisión debido al tamaño y peso de los bloques, así como a la necesidad de asegurar la alineación estructural de las diferentes secciones.
Una vez completada esa instancia, continuarán el montaje de los módulos de proceso, los equipos superiores y los sistemas necesarios para producir GNL a bordo.
De metanero a planta flotante de GNL
El Golar Fuji fue construido originalmente como un buque metanero, con una capacidad de almacenamiento de 148.500 metros cúbicos.
Tras la conversión, el MKII Esperanza alcanzará aproximadamente 390 metros de eslora y 70 metros de manga, dimensiones que lo ubicarán entre las mayores plantas flotantes de licuefacción del mundo.
La unidad tendrá capacidad para producir 3,5 millones de toneladas de GNL por año y utilizará la tecnología de licuefacción PRICO®, desarrollada por Black & Veatch.

El diseño MKII representa una evolución de las unidades Hilli Episeyo y Gimi, actualmente operadas por Golar. La nueva generación incorpora mejoras de eficiencia, mayor capacidad productiva y un esquema de construcción modular destinado a reducir los riesgos y plazos de ejecución.
La entrega del Esperanza está prevista para el cuarto trimestre de 2027, mientras que su incorporación al proyecto argentino se producirá durante 2028.
El segundo buque de Southern Energy
El MKII Esperanza será la segunda planta flotante del proyecto desarrollado por Southern Energy.
La empresa está integrada por Pan American Energy, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG.
La primera unidad será el Hilli Episeyo, que ya dejó Camerún y se dirige a Singapur. Allí atravesará un amplio programa de modernización y adaptación antes de emprender su viaje hacia la Argentina.
El Hilli Episeyo tendrá capacidad para producir aproximadamente 2,45 millones de toneladas anuales, mientras que el Esperanza aportará otras 3,5 millones de toneladas.

En conjunto, las dos unidades podrán producir cerca de 6 millones de toneladas de GNL por año.
Para eso utilizarán alrededor de 27 millones de metros cúbicos diarios de gas natural proveniente de Vaca Muerta.
Las plantas flotantes operarán en el Golfo San Matías, frente a las costas de Río Negro.
Ambas recibirán el gas mediante un sistema de transporte que combinará infraestructura terrestre y submarina.
Desde allí, el GNL será transferido a buques metaneros para su envío a diferentes mercados internacionales.
La operación completada con la megasección de popa y el próximo acoplamiento de la estructura central confirman el avance de una de las mayores obras navales vinculadas con el desarrollo energético argentino.
Cada nuevo paso en el astillero chino acerca al MKII Esperanza a su configuración definitiva y a la puesta en marcha del complejo que permitirá exportar a gran escala el gas de Vaca Muerta desde las costas de Río Negro.