Por Redacción Argenports
El Astillero de Comodoro Rivadavia dio un paso clave hacia su reactivación con la llegada del Marcala 1, el primer buque que será sometido a trabajos de reparación en sus instalaciones.
El pesquero de bandera argentina, procedente del Puerto de Mar del Plata, ya se encuentra amarrado y comenzó a recibir las primeras intervenciones que pueden ejecutarse mientras permanece a flote.
La embarcación tiene 52,90 metros de eslora y 10 metros de manga. La primera etapa permitirá además prepararla para una inspección integral y determinar con precisión el alcance de las reparaciones.
El paso siguiente llegará cuando entre en funcionamiento el SyncroLift, cuya inauguración está prevista para el próximo 18 de diciembre. Ese sistema permitirá elevar los buques desde el agua y trasladarlos hacia las áreas de trabajo en seco.
Primeros trabajos sobre el Marcala 1
La administradora del Puerto de Comodoro Rivadavia, Digna Hernando, explicó que las tareas sobre la embarcación se desarrollarán de manera progresiva.
En una primera instancia se retirarán distintos elementos, incluidas las artes de pesca, para facilitar la inspección, reducir peso y preparar el buque para los trabajos posteriores.
Mientras el Marcala 1 permanezca en el muelle de ultramar se realizarán todas las intervenciones que no requieran sacarlo del agua.
La segunda etapa comenzará una vez terminado el sistema de rieles. Entonces, el buque podrá ser elevado mediante el SyncroLift y trasladado al sector de reparaciones.
Allí se podrá trabajar sobre el casco y los sectores que permanecen sumergidos mientras la embarcación está a flote.

El SyncroLift, una pieza clave para recuperar el astillero
El ingreso del primer buque coincide con la etapa final de recuperación de una infraestructura que permaneció durante alrededor de 20 años sin actividad.
Tras la adjudicación de la concesión en marzo de 2025, comenzaron las obras para recuperar las dos naves principales del Astillero de Comodoro Rivadavia.
Los trabajos incluyeron el recambio integral de chapas y la incorporación de equipamiento, maquinarias y servicios necesarios para devolver capacidad operativa al complejo.
También avanzan las nuevas vías de transferencia y las gradas destinadas al movimiento de los buques dentro del establecimiento.
El proyecto contempla la instalación de 456 pilotes, necesarios para permitir el desplazamiento de las embarcaciones durante las etapas de ingreso, reparación, mantenimiento y posterior botadura.
Uno de los puntos centrales es la recuperación del SyncroLift, el sistema que permitirá sacar los buques del agua y trasladarlos hacia las distintas posiciones de trabajo.
Según Hernando, la inauguración está prevista para el 18 de diciembre junto con el resto de las obras que se ejecutan actualmente en el astillero.

Comodoro busca convertirse en un polo naval patagónico
El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, destacó la llegada de la primera embarcación y vinculó la recuperación del complejo con el objetivo de desarrollar una industria naval competitiva en la Patagonia.
“Gracias a la Ley de Fomento a la Industria Naval en Chubut, hoy el astillero emblema de Comodoro Rivadavia recibió a su primer barco. Y estamos muy cerca de subir a tierra al primer potero”, señaló.
Torres sostuvo que Comodoro Rivadavia busca consolidarse como un polo naval patagónico con capacidad para competir, captar inversiones y mantener actividad durante todo el año.
La recuperación del astillero apunta particularmente a atender la demanda de reparación y mantenimiento de embarcaciones vinculadas con la pesca y otras actividades marítimas.
Su ubicación permitiría además reducir la necesidad de trasladar buques hacia otros puertos para realizar trabajos que podrán ejecutarse en Comodoro Rivadavia.
Incentivos para la industria naval en Chubut
La recuperación de las instalaciones se complementa con el Régimen de Incentivo, Promoción y Desarrollo de la Industria Naval aprobado por Chubut.
El esquema busca mejorar las condiciones para la radicación y expansión de empresas dedicadas a la construcción, reparación, transformación y mantenimiento de embarcaciones.
También comprende a talleres y estudios de ingeniería naval radicados en la provincia, además de los usuarios de sus servicios.
La iniciativa pretende sumar PyMEs locales a la cadena de proveedores, atraer inversiones y fomentar la capacitación de trabajadores especializados.
Con el Marcala 1 ya amarrado y las primeras tareas en marcha, el Astillero de Comodoro comienza así a recuperar actividad mientras completa las obras necesarias para alcanzar su plena capacidad operativa.