Por Redacción Argenports.com
El Gobierno nacional prepara una de las reformas más importantes de los últimos años para el transporte marítimo y fluvial argentino.
El proyecto de una nueva ley de cabotaje buscará ampliar la competencia en la navegación entre puertos nacionales, reducir costos logísticos y promover un mayor uso del transporte de cargas por agua.
La iniciativa forma parte del paquete de reformas que elaboran el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado y el Ministerio de Economía.

La información fue revelada por el periodista Diego Cabot, de La Nación, quien adelantó que el Ejecutivo trabaja en una serie de proyectos que comenzarán a avanzar en las próximas semanas.
Una apertura para el transporte entre puertos argentinos
El proyecto prevé modificar el actual régimen de cabotaje, es decir, el transporte comercial de cargas entre puertos argentinos.
La propuesta permitiría que buques con bandera y tripulación extranjera puedan operar esos servicios, tanto en la navegación marítima como fluvial. El Gobierno toma como antecedente la apertura aplicada al transporte aerocomercial y sostiene que una mayor competencia contribuirá a reducir los costos logísticos.
La iniciativa también contempla cambios en el régimen de los prácticos, los profesionales que asesoran a los capitanes durante las maniobras de ingreso y salida de los puertos argentinos.
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La Hidrovía, en el centro de la estrategia
Uno de los principales argumentos oficiales es que la Argentina aprovecha muy poco su sistema de navegación interior para transportar cargas propias.
Mientras la Hidrovía Paraná-Paraguay concentra un intenso movimiento de barcazas con mercaderías provenientes de Paraguay, Bolivia y Brasil, el transporte fluvial de producción argentina sigue teniendo una participación reducida.
Desde el Gobierno consideran que una mayor apertura del cabotaje permitiría desarrollar nuevas alternativas logísticas y trasladar parte de las cargas que hoy recorren largas distancias por carretera.
Vaca Muerta aparece como uno de los casos testigo
Entre los ejemplos que analiza el Ejecutivo figura el abastecimiento de arena para Vaca Muerta, uno de los principales insumos de la actividad petrolera no convencional.
Actualmente, cientos de camiones trasladan diariamente ese material desde Entre Ríos hasta Neuquén, recorriendo miles de kilómetros por rutas nacionales.

La propuesta es que una parte de esa logística pueda realizarse por la Hidrovía y luego por vía marítima hasta algún puerto de la Patagonia, dejando únicamente el tramo final para el transporte terrestre.
Según el Gobierno, ese esquema permitiría reducir costos logísticos, aliviar la circulación de camiones y disminuir el desgaste de la infraestructura vial.
Un proyecto que promete un fuerte debate
La apertura del cabotaje también modificaría aspectos centrales del funcionamiento de la marina mercante argentina.
Uno de los puntos más sensibles es que los buques con bandera extranjera pasarían a operar bajo el régimen jurídico correspondiente a su país de matrícula, con implicancias laborales, registrales e impositivas.
Ese aspecto anticipa un intenso debate con las empresas navieras nacionales, los sindicatos marítimos y otros actores del sector, que históricamente han defendido el régimen vigente.
Al mismo tiempo, la iniciativa abre un nuevo frente con el transporte automotor, ya que parte de las cargas que hoy se movilizan exclusivamente por camión podrían encontrar una alternativa competitiva en la vía fluvial y marítima.
Reforma de seguros y nuevas concesiones viales
El paquete de reformas no se limita al cabotaje.
El Gobierno también prepara una profunda modificación del funcionamiento de la Superintendencia de Seguros de la Nación, con el objetivo de concentrar el control en la solvencia financiera de las compañías y reducir la intervención sobre la aprobación de productos y otros trámites administrativos.
Además, se trabaja en cambios para el mercado de capitales, modificaciones puntuales al Código Civil y Comercial y una nueva etapa de concesiones viales.
En materia de infraestructura, una vez concluido el proceso de concesión actualmente en marcha, el Ejecutivo prevé licitar alrededor de 6.000 kilómetros de rutas nacionales que incluirán no solo tareas de mantenimiento, sino también obras de ampliación y mejoras de capacidad.

Una reforma con impacto sobre toda la logística
Aunque el proyecto todavía no ingresó al Congreso, la reforma del cabotaje ya aparece como una de las iniciativas más relevantes de la agenda de desregulación impulsada por el Gobierno.
De avanzar, podría modificar la forma en que se transportan numerosas cargas en la Argentina y reabrir el debate sobre el papel del transporte por agua en un sistema logístico donde el camión continúa siendo el principal protagonista.