Por Adrián Luciani / info@argenports.com
El Centro Marítimo de Bahía Blanca celebró su 105° aniversario en un momento de fuerte expansión de su puerto, impulsado por Vaca Muerta, el dinamismo del agro y el crecimiento de las exportaciones.
En este contexto, el Puerto de Bahía Blanca consolida su rol como uno de los principales nodos del comercio exterior argentino, con una creciente actividad vinculada tanto al desarrollo energético como al complejo agroexportador.
En diálogo con Argenports.com, el presidente de la histórica entidad, Adrián Forte, analizó el presente y los desafíos de una etapa marcada por inversiones, expansión operativa y mayores volúmenes de carga.
El rol del Centro Marítimo en el Puerto de Bahía Blanca
–El Centro Marítimo acaba de cumplir un nuevo aniversario. ¿Qué representa hoy la institución para la comunidad portuaria de Bahía Blanca?
–Este 4 de abril de 2026, el Centro Marítimo de Bahía Blanca celebró 105 años de trayectoria, consolidándose como una de las instituciones portuarias con mayor historia y continuidad del país.
Se trata de un aniversario muy significativo, que reafirma el compromiso sostenido de nuestra entidad con el desarrollo del quehacer marítimo y portuario de Bahía Blanca.

Area de puerto Galván, en el sistema portuario bahiense.
–¿Cómo describiría el rol que cumple actualmente el Centro Marítimo dentro del funcionamiento del puerto?
–El Centro Marítimo nuclea a un sector clave de la actividad portuaria, integrado por armadores y agencias marítimas, actores fundamentales en la operatoria diaria del puerto.
Asimismo, la institución participa activamente en la articulación con los gremios vinculados a este segmento de la actividad y forma parte del Directorio del Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca desde su creación en 1993.
Vaca Muerta y las inversiones impulsan el crecimiento del puerto
–Desde su lugar, ¿cómo ve hoy la actividad en el puerto de Bahía Blanca?
–A lo largo de sus 105 años de historia, el Centro Marítimo ha sido testigo de la evolución del puerto de Bahía Blanca, con etapas de avance, desafíos y transformación.
Sin embargo, el punto de inflexión más importante se dio con la creación del Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca, que convirtió al puerto en el primer puerto autónomo del país.
Durante estas últimas tres décadas, el Centro Marítimo acompañó activamente la consolidación y el crecimiento del sistema portuario local. Muchos de sus dirigentes aportaron su experiencia, conocimiento y visión estratégica para respaldar una etapa que significó un verdadero salto de calidad en materia de desarrollo portuario.

Buques cerealeros completan bodegas en Ingeniero White.
–El puerto está atravesando una etapa de crecimiento vinculada a la energía y las exportaciones. ¿Cómo impacta esto en la actividad del Centro Marítimo?
–Sin dudas, el desarrollo energético ha generado un impulso decisivo para la dinámica general del puerto de Bahía Blanca.
Toda la actividad asociada a la energía ha fortalecido notablemente el perfil logístico, comercial e industrial de la región.
En ese proceso, la energía eólica encontró en Bahía Blanca un aliado estratégico para su expansión, mientras que todo lo vinculado a Vaca Muerta también produjo un fuerte impacto económico y comercial, no solo para este puerto, sino también para Coronel Rosales.

El puerto bahiense posee varias terminales.
Sobre el impacto de varios proyectos en estudio
–En ese contexto, se anuncian inversiones importantes como el proyecto de TGS, MEGA y otras inversiones que seguramente se confirmaran en próximos meses. ¿Qué impacto pueden tener este tipo de desarrollos en la dinámica portuaria?
–El nivel de inversiones privadas que hoy se proyecta para el puerto de Bahía Blanca supera ampliamente la lógica de otras épocas e incluso las expectativas en general son muy prometedoras.
Este escenario no era concebible en los tiempos en que el puerto respondía a esquemas centralizados de administración estatal.
A partir de la creación del ente autónomo, el puerto ingresó en una nueva etapa, caracterizada por inversiones multimillonarias y una fuerte capacidad de expansión.
Con el impulso económico que representa Vaca Muerta y el desarrollo de nuevas iniciativas industriales y energéticas, todo indica que ese proceso continuará con una dinámica de crecimiento sostenida y exponencial.
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El agro y las exportaciones consolidan el perfil del Puerto de Bahía Blanca
–También el sector cerealero viene mostrando movimientos e inversiones. ¿Se está preparando el sistema marítimo para acompañar ese crecimiento?
–El sector cerealero también atraviesa una etapa de gran dinamismo. La revolución tecnológica aplicada al agro argentino, el crecimiento de la demanda global de alimentos y otros factores estructurales han potenciado notablemente esta actividad.
Esto se refleja en volúmenes de producción y exportación cada vez mayores, con cosechas récord que aún muestran un importante margen de crecimiento.
En ese contexto, la Argentina cuenta con un potencial extraordinario, y el puerto de Bahía Blanca está llamado a desempeñar un rol cada vez más relevante en esa expansión.
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–¿Cuáles son hoy los principales desafíos para la actividad marítima en Bahía Blanca?
–El principal desafío será acompañar con eficiencia y previsión una perspectiva de crecimiento que aparece como muy favorable.
Si el puerto continúa expandiéndose al ritmo que hoy se proyecta, es razonable esperar un aumento sostenido de la actividad marítima y logística.
Al mismo tiempo, también es necesario mirar el contexto nacional: la Argentina todavía tiene un enorme potencial para crecer en materia exportadora.
Ese potencial, bien aprovechado, debería traducirse en un incremento significativo de la actividad marítima.
Por eso, nuestra mirada es claramente optimista.

Articulación público-privada y futuro del sistema portuario
–¿Qué importancia tiene el trabajo conjunto entre el sector privado y los organismos del puerto?
–La articulación público-privada ha sido uno de los factores decisivos en la transformación portuaria de Bahía Blanca.
Ese modelo de trabajo conjunto marcó una diferencia sustancial no solo aquí, sino también en otros puertos de la región, como Quequén y Coronel Rosales.
Cuando existe una visión compartida, planificación estratégica y capacidad de cooperación, los resultados son importantes.
Las inversiones y el crecimiento alcanzados en los últimos años son una prueba concreta de la eficacia de este esquema de gestión.
–¿Qué objetivos o líneas de trabajo están impulsando desde el Centro Marítimo para los próximos años?
–El Centro Marítimo mantiene un firme espíritu de colaboración y compromiso con todo aquello que contribuya al crecimiento de la actividad marítima y portuaria.
Nuestra historia institucional demuestra una presencia constante en la defensa de los intereses del sector y en el acompañamiento del desarrollo del puerto de Bahía Blanca.

–¿Qué lugar cree que ocupará el Centro Marítimo en esta nueva etapa de expansión del puerto?
–Sin duda, el Centro Marítimo seguirá siendo un actor central dentro de la comunidad portuaria.
Nuestros 105 años de trayectoria reflejan una participación sostenida en los principales procesos de crecimiento y transformación del puerto.
Como institución profundamente vinculada a la actividad marítima y al desarrollo portuario, acompañaremos todas aquellas iniciativas que contribuyan a fortalecer el presente y proyectar el futuro de nuestro Puerto.