Por Redacción Argenports.com
La privatización del negocio de la importación de Gas Natural Licuado (GNL) en la Argentina entró en una etapa clave con la presentación de dos ofertas técnicas, en un proceso que apunta a transferir al sector privado una de las operatorias más sensibles del sistema energético.
Aunque el Gobierno no oficializó los nombres, fuentes de la industria citadas por Forbes indicaron que los oferentes serían la española Naturgy y la multinacional Trafigura, dos jugadores de peso en el mercado energético global.
Hasta ahora, la operatoria estaba en manos de Enarsa, que actuaba como intermediaria en la compra de GNL y absorbía, mediante subsidios, la diferencia entre el costo internacional y el precio de venta en el mercado local.
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Terminal de regasificación en Escobar.
Un negocio que mueve barcos, precios y subsidios
El negocio de la importación de GNL es clave para sostener el abastecimiento energético durante el invierno.
Cada año, la Argentina necesita entre 15 y 25 cargamentos de gas licuado. Cada uno llega en buques metaneros, se regasifica en Escobar y se inyecta al sistema.
Detrás de esa operatoria hay decisiones críticas: cuándo comprar, a qué precio y bajo qué condiciones logísticas.
En un mercado volátil, una diferencia en el timing puede implicar millones de dólares de impacto para el sistema energético.

Dos jugadores con peso global
Naturgy tendría una fuerte ventaja por su presencia en el negocio del gas en la Argentina, donde opera redes de distribución en varias provincias y en el AMBA, con más de dos millones de usuarios.
Trafigura, en cambio, aportaría un perfil más ligado al trading y la logística energética global. En el país, cuenta con activos estratégicos como la refinería de Bahía Blanca, la red de estaciones Puma y operaciones vinculadas a la exportación de crudo desde Puerto Galván.
Ese componente logístico sería clave en un negocio donde la coordinación de buques y cargamentos resulta determinante.
Un cambio de modelo
El proceso forma parte de la estrategia del Gobierno de retirar al Estado de actividades comerciales y trasladarlas al sector privado.
En este caso, implicaría que Enarsa deje de intervenir en la compra de GNL, un segmento donde hasta ahora tenía un rol central.
El nuevo esquema buscaría introducir competencia y eficiencia en un mercado que impacta directamente en subsidios, tarifas y costos energéticos.
Definición en abril
El cronograma ya está en marcha.
El 13 de abril se abrirían las ofertas económicas y el 21 se concretaría la adjudicación.
La urgencia es clara: el nuevo operador debería estar listo antes del invierno, cuando la Argentina vuelve a depender del arribo de buques de GNL para garantizar el abastecimiento.