Por Adrián Luciani / info@argenports.com
La licitación más importante para el sistema logístico argentino ingresó en su tramo final. Este viernes venció el plazo para presentar impugnaciones contra el dictamen que recomendó adjudicar la nueva concesión de la Hidrovía a la unión transitoria integrada por Jan de Nul y Servimagnus, pero no se registraron objeciones formales.
El dato despeja la última instancia administrativa con capacidad real de alterar el resultado del proceso. Superado ese paso sin novedades, la continuidad de Jan de Nul al frente de la principal vía navegable del país quedó prácticamente definida.
Según pudo confirmar Argenports con fuentes al tanto del proceso, ahora la Agencia Nacional de Puertos y Navegación deberá emitir la resolución que apruebe formalmente la adjudicación. De acuerdo con esas fuentes, ese trámite podría concretarse a comienzos de la próxima semana.

El último paso antes de la adjudicación
El dictamen de preadjudicación difundido días atrás recomendó adjudicar el contrato a Jan de Nul–Servimagnus tras el análisis de las ofertas técnicas y económicas presentadas en la licitación.
La evaluación técnica resultó determinante. La propuesta encabezada por la actual operadora obtuvo 66,20 puntos, frente a los 42,14 alcanzados por DEME.
En la instancia económica, en cambio, ambas firmas presentaron el mismo peaje, por lo que la diferencia técnica terminó inclinando la balanza.
Con el período de impugnaciones ya superado sin novedades, la resolución definitiva aparece ahora como el último trámite pendiente para cerrar una licitación que fue seguida de cerca por exportadores, provincias y usuarios de la Vía Navegable Troncal.
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Una concesión estratégica
La Hidrovía Paraná-Paraguay constituye la principal autopista fluvial del país. Por ella circula cerca del 80% de las exportaciones argentinas, especialmente granos, subproductos agroindustriales y otros bienes destinados a los mercados internacionales.
El proceso licitatorio estuvo atravesado por auditorías internas, cuestionamientos públicos y una fuerte expectativa del sector privado, atento a la necesidad de garantizar previsibilidad en el mantenimiento y dragado del corredor estratégico para el comercio exterior.
Salvo un giro inesperado de último momento, la ausencia de impugnaciones despejó el último gran interrogante del proceso y dejó a Jan de Nul a un paso de continuar al frente de la Hidrovía durante los próximos 25 años.