Por Redacción Argenports.com
La compulsa impulsada por la estatal Energía Argentina (Enarsa) para seleccionar un operador privado que se encargue de importar y comercializar Gas Natural Licuado (GNL) cerró con un resultado inesperado: Trafigura presentó la mejor oferta, pero la diferencia con Naturgy fue tan mínima que obligará a activar un mecanismo de desempate.
Según se desprende de las ofertas económicas abiertas este lunes, Trafigura ofertó una prima de US$ 4,91 por millón de BTU, apenas por debajo de los US$ 4,95 propuestos por Naturgy. La diferencia —de solo cuatro centavos— no supera el 1%, umbral que activa una instancia de revisión adicional prevista en el pliego.
Un empate que redefine la licitación
El resultado dejó al proceso en un escenario abierto, donde la Secretaría de Energía deberá analizar en detalle las condiciones comerciales antes de definir la adjudicación.
La decisión, según precisó el medio Econojournal, se conocería en las próximas horas y será determinante para garantizar el abastecimiento durante el invierno, período en el que la Argentina vuelve a depender del GNL importado para cubrir picos de demanda.
El proceso, además, dejó una señal clara: incluso en un contexto internacional complejo, la competencia fue alta entre dos jugadores globales.

El fin de un esquema histórico
Más allá del resultado puntual, la licitación marca un cambio estructural en el sistema energético argentino.
Por primera vez en casi dos décadas, el Estado dejará de participar directamente en la importación de GNL, una tarea que hasta ahora realizaba a través de Enarsa.
El nuevo esquema prevé que un operador privado asuma la compra, logística, regasificación y comercialización del gas, trasladando también el riesgo comercial a las empresas.
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Un negocio estratégico que mueve barcos y precios
El negocio del GNL no es menor: cada invierno, la Argentina necesita entre 15 y 25 cargamentos para sostener el abastecimiento energético.
Esos volúmenes llegan en buques metaneros a la terminal de Escobar, donde el gas se regasifica e ingresa al sistema para abastecer a industrias, generadoras eléctricas y hogares.

En ese contexto, la empresa que resulte adjudicataria no solo definirá la logística de los cargamentos, sino también el costo final del gas en un mercado altamente volátil.
Contexto internacional y presión sobre los precios
La definición se da en un escenario global marcado por tensiones geopolíticas, especialmente en Medio Oriente, que impactan directamente sobre el precio del GNL.
En las últimas semanas, las cotizaciones internacionales mostraron subas significativas, lo que agrega presión sobre los costos de abastecimiento justo antes del invierno.
Cuenta regresiva para la definición
Con el empate técnico confirmado, el proceso entra ahora en su etapa más sensible.
La Secretaría de Energía deberá decidir si adjudica directamente, aplica criterios adicionales o incluso declara desierta la licitación, una opción contemplada en el pliego.
Lo que está en juego no es menor: la definición marcará quién controlará uno de los negocios más críticos del sistema energético argentino en el corto plazo.