Por Adrián Luciani / info@argenports.com
A más de 16.000 kilómetros de Buenos Aires, Bangladesh impulsa desde hace años un proceso de fortalecimiento de su marina mercante estatal para ganar participación en el transporte de sus importaciones y exportaciones.
Uno de esos buques, el Banglar Arjan, acaba de convertirse en protagonista de una historia poco habitual para el sistema marítimo argentino: cruzó medio mundo para reparar su sistema de propulsión en Tandanor.
La embarcación pertenece a Bangladesh Shipping Corporation (BSC), la naviera estatal creada en 1972 tras la independencia del país asiático y considerada uno de los instrumentos estratégicos de su comercio exterior.
La compañía opera buques graneleros y tanqueros bajo bandera bangladesí y en los últimos años encaró un proceso de renovación de flota para recuperar protagonismo en el transporte marítimo internacional.
Una maniobra de precisión en Tandanor
El Banglar Arjan llegó al astillero estatal argentino para reparar una avería en su hélice propulsora, intervención que exigió desmontar completamente el sistema y realizar trabajos especializados sobre la línea de eje.
El buque posee 180 metros de eslora y 32 metros de manga, mientras que el Syncrolift de Tandanor cuenta con un ancho de 32,90 metros. La diferencia inferior a un metro convirtió el ingreso en una maniobra de precisión ejecutada por personal especializado.

Los trabajos incluyeron el desmontaje de la hélice, la medición de caída de línea de eje y el traslado de la pieza a la Nave Nº 36 del Astillero Almirante Storni para su reparación y balanceo estático.
Las tareas también contemplaron la recuperación de dos de las palas dañadas, ensayos no destructivos antes y después de la intervención e inspecciones técnicas sobre el conjunto.
En paralelo se realizaron mediciones de espesores de casco y bodegas bajo requerimientos de la sociedad de clasificación Bureau Veritas, elaborándose el correspondiente informe técnico conforme a estándares internacionales IACS.
Una vez finalizadas las tareas, el granelero retomó sus operaciones comerciales.

La conexión con los puertos argentinos
La historia adquiere una dimensión adicional al observar la actividad reciente de la propia flota estatal de Bangladesh en Argentina.
Mientras el Banglar Arjan se encontraba en Tandanor, otra unidad de Bangladesh Shipping Corporation, el Banglar Agradoot, un buque tanque para petróleo y productos químicos, opera ahora en el Gran Rosario.

Fuentes consultadas por Argenports señalaron que el barco tiene previsto cargar aceite de soja en instalaciones de Dreyfus Timbúes y General Lagos con destino al mercado indio.
El dato permite advertir una presencia más frecuente de la naviera estatal bangladesí en el circuito exportador argentino, especialmente en cargas vinculadas a la agroindustria.
No se trata de un hecho aislado. Bangladesh es uno de los países más poblados del mundo y depende en gran medida de las importaciones de aceites vegetales, alimentos y materias primas agrícolas para abastecer su mercado interno.
Una flota que volvió a crecer
Bangladesh Shipping Corporation atravesó años de declive que redujeron considerablemente su capacidad operativa. Sin embargo, durante la última década inició un proceso de renovación mediante la incorporación de nuevos buques financiados con apoyo estatal y créditos internacionales.
Entre las embarcaciones incorporadas se encuentran varios buques identificados con el prefijo “Banglar”, entre ellos el propio Banglar Arjan, que forman parte de una nueva generación de unidades destinadas a reforzar la presencia marítima del país asiático en el comercio internacional.
La estrategia apunta a reducir la dependencia de armadores extranjeros y garantizar una mayor participación nacional en el transporte de mercancías vinculadas al comercio exterior de Bangladesh.
Un nombre conocido tras la guerra en Ucrania
La compañía alcanzó notoriedad internacional en 2022 cuando uno de sus buques, el Banglar Samriddhi, quedó atrapado en el puerto ucraniano de Olvia durante los primeros días de la invasión rusa.
La embarcación fue alcanzada por un misil mientras permanecía fondeada, un episodio que provocó la muerte de un tripulante y generó repercusión mundial. El barco pertenecía a la misma generación de buques incorporados por Bangladesh Shipping Corporation en los últimos años.
Un negocio silencioso para la industria naval argentina
El paso del Banglar Arjan por Tandanor también pone de relieve la capacidad de la industria naval argentina para captar trabajos de reparación sobre embarcaciones que operan en rutas internacionales.

La llegada de un granelero estatal procedente de Asia para ejecutar una reparación compleja en Buenos Aires demuestra que el país conserva capacidades técnicas capaces de competir en un mercado exigente y altamente especializado.
Mientras los puertos argentinos continúan consolidándose como plataforma exportadora de alimentos hacia distintos destinos del mundo, casos como el del Banglar Arjan muestran que el vínculo con el comercio marítimo global no termina en las cargas.
En esta historia, la conexión entre Bangladesh y Argentina quedó reflejada en dos escenarios simultáneos: un buque estatal reparándose en Tandanor y otro cargando productos agroindustriales argentinos en el corazón del Up River.