Por Redacción Argenports.com
El crecimiento de Vaca Muerta no sólo exige más pozos, oleoductos y capacidad exportadora. También pone bajo presión a una cadena logística menos visible, pero indispensable para sostener la actividad: el abastecimiento de arena utilizada en los procesos de fractura hidráulica.
La arena es uno de los insumos fundamentales del fracking. Su función consiste en mantener abiertas las microfracturas generadas en la roca para facilitar el flujo de petróleo y gas hacia los pozos.
A medida que aumenta la producción de shale oil y shale gas, también crece la necesidad de movilizar mayores volúmenes de este material desde los centros de producción hasta la Cuenca Neuquina.
Las proyecciones de la industria muestran que el desafío logístico será cada vez mayor durante los próximos años.

Más de 800 camiones por día
Actualmente, Vaca Muerta consume alrededor de 7 millones de toneladas de arena por año.
Sin embargo, el crecimiento de la actividad podría elevar esa cifra hasta unas 9 millones de toneladas anuales hacia 2028.
Llevado a escala logística, ese volumen equivale a aproximadamente 300.000 viajes de camión por año considerando unidades con capacidad para transportar 30 toneladas.
En promedio, serían más de 800 camiones diarios dedicados exclusivamente al movimiento de arena para abastecer las operaciones de fractura hidráulica.
La magnitud de la cifra permite dimensionar el desafío que enfrenta la cadena logística en un contexto donde también crecen las necesidades de transporte vinculadas a la minería, la actividad agroindustrial y otros proyectos energéticos.
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De Entre Ríos a Neuquén
La mayor parte de la arena premium utilizada actualmente por las operadoras proviene de canteras ubicadas en Entre Ríos.
Luego de su extracción, el material debe atravesar procesos de secado y acondicionamiento antes de iniciar un recorrido superior a los 1.200 kilómetros hasta Neuquén.
La industria comenzó en los últimos años a priorizar este tipo de arena debido a sus mejores características técnicas y su impacto sobre la productividad de los pozos.
Y esa tendencia se consolidó a partir de estudios realizados por operadoras, por ejemplo YPF, que compararon el desempeño de las arenas de cercanía con las provenientes de Entre Ríos, consideradas hoy como la principal fuente de abastecimiento del sector.
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El desafío de la infraestructura
Especialistas y empresas vinculadas a la actividad, consultados por el medio Econojournal, coinciden en que la disponibilidad de arena no aparece hoy como la principal preocupación.
Las alertas se concentran en la capacidad de la infraestructura logística para acompañar el crecimiento proyectado de Vaca Muerta.
Las rutas nacionales absorben actualmente la mayor parte de los movimientos de carga, mientras que la capacidad ferroviaria continúa siendo limitada para asumir una porción significativa de la demanda futura.
A esto se suma la creciente competencia por servicios de transporte con otros sectores productivos que también proyectan una expansión de su actividad durante los próximos años.

El debate sobre nuevos corredores logísticos
Frente a este escenario, distintos actores de la industria comenzaron a plantear alternativas que permitan reducir costos y mejorar la eficiencia del sistema.
Entre las opciones aparece la posibilidad de desarrollar esquemas multimodales que combinen transporte terrestre, ferroviario e incluso fluvial para optimizar el abastecimiento de arena hacia Neuquén.
Por ahora no existen proyectos concretos de gran escala, pero el tema ya forma parte de las discusiones de una industria que busca evitar que la logística se convierta en un factor limitante para el crecimiento de Vaca Muerta.
La cuestión cobra especial relevancia en un momento en que el sector energético avanza con inversiones millonarias destinadas a ampliar la producción y las exportaciones de petróleo y gas.
En ese contexto, la arena aparece como uno de los eslabones menos visibles de la cadena, aunque también como uno de los más estratégicos para sostener el desarrollo futuro del principal reservorio no convencional de Argentina.