Por Adrián Luciani / info@argenports.com
Después de más de cuatro décadas de continuidad de una misma conducción en el Centro de Capitanes de Ultramar y Oficiales de la Marina Mercante, la disputa interna por el futuro de la institución comienza a mostrar un escenario diferente.
En esa marco, la Lista Azul, encabezada por Ricardo Luzi, busca abrir una nueva etapa con un fuerte eje en la transparencia, la modernización institucional y la generación de empleo para oficiales y capitanes en un contexto crítico para la Marina Mercante argentina.

Las elecciones se desarrollarán hasta el 26 de junio y enfrentarán a la Lista Azul con la conducción actual. En esta entrevista con Argenports.com, Luzi plantea su visión sobre el presente del sector, cuestiona el rol histórico del Centro frente a la caída del empleo embarcado y detalla las principales propuestas que impulsaría en caso de llegar a la conducción de la entidad.
Después de más de cuatro décadas de continuidad de una misma conducción en el Centro de Capitanes de Ultramar y Oficiales de la Marina Mercante, la disputa interna por el futuro de la institución comienza a mostrar un escenario diferente.
La Lista Azul, encabezada por Ricardo Luzi, busca abrir una nueva etapa con un fuerte eje en la transparencia, la modernización institucional y la generación de empleo para oficiales y capitanes en un contexto crítico para la Marina Mercante argentina.
Las elecciones se desarrollarán hasta el 26 de junio y enfrentarán a la Lista Azul con la conducción actual. En esta entrevista con Argenports.com, Luzi plantea su visión sobre el presente del sector, cuestiona el rol histórico del Centro frente a la caída del empleo embarcado y detalla las principales propuestas que impulsaría en caso de llegar a la conducción de la entidad.
A continuación se reproducen los principales tramos del diálogo mantenido:
“El rol del Centro fue insuficiente”
–Después de más de cuarenta años de continuidad de la misma lista en la conducción del Centro, ¿qué fue lo que lo decidió a dar el paso ahora y no antes? ¿Hubo un momento puntual?
–Desde 2018 vengo participando activamente en una alternativa a la conducción histórica del Centro. Recientemente, dada mi especialización como abogado en Derecho Marítimo Internacional, el tema de nuestra Marina Mercante en el contexto internacional me hizo notar que tal vez el derrotero que había llevado el Centro de Capitanes no había sido el más adecuado; o al menos, insuficiente.
En esta ocasión, el pedido directo de muchos compañeros y amigos que confiaron en que podía encabezar un proyecto serio de renovación me impulsó a asumir el liderazgo. Sentir ese respaldo tan firme y sincero fue decisivo: cuando tanta gente te lo plantea con convicción, entendés que es el momento de asumir la responsabilidad.
–Hoy se estima que hay casi 200 oficiales y capitanes en lista esperando embarque. ¿Cómo llegamos a este número y qué responsabilidad le cabe al Centro?
–La existencia de casi 200 oficiales y capitanes en lista de espera no es un fenómeno aislado, sino la consecuencia directa del deterioro estructural de nuestra Marina Mercante. Durante décadas, la ausencia de políticas de Estado coherentes y sostenidas desalentó la inversión privada y provocó una reducción progresiva de la flota de bandera argentina.
Menos buques significa, inevitablemente, menos puestos de embarque. En este contexto, el rol del Centro ha sido insuficiente. Solo en los últimos tiempos comenzó —tarde y sin la convicción necesaria— a explorar alternativas laborales en el exterior, y lo hizo más por la presión de quienes integramos la oposición que por iniciativa propia. La falta de una estrategia activa y sostenida para ampliar las oportunidades profesionales de nuestros afiliados es parte del problema que hoy enfrentamos.
Los primeros 100 días y la crisis laboral
–¿Cuál sería la primera medida concreta, con plazo, que tomaría en los primeros 100 días de gestión?
–En los primeros 100 días la prioridad será crear y poner en funcionamiento una Oficina de Colocación de Embarques moderna y eficiente, con el objetivo de reducir la lista de embarque de capitanes y oficiales llevando los tiempos de espera a menos de 6 meses. Esa será la primera medida concreta, con plazo y resultados medibles.
En paralelo, avanzaremos en dos frentes adicionales: regularizar la deuda pendiente de la Caja Compensadora con los socios afectados y fortalecer la Fundación Escuela Nacional de Náutica para orientar la capacitación hacia los perfiles que hoy demanda el mercado. Son acciones inmediatas, realistas y necesarias para ordenar lo laboral, lo social y lo profesional desde el primer día.

–Si tuviera que nombrar los dos o tres factores que más están destruyendo al empleo de los oficiales de la marina mercante argentina hoy, ¿cuáles son y cuál de ellos depende de decisiones políticas que se podrían revertir mañana?
–Los factores que hoy están destruyendo el empleo de los oficiales de la Marina Mercante Argentina son bien conocidos y están documentados. En mi tesis de abogado sobre el Segundo Registro Argentino los sintetizo en tres ejes centrales.
Primero, la ausencia histórica de una política pública estable y coordinada. La falta de un rumbo claro, sumada a cambios permanentes en las reglas económicas, tributarias y regulatorias, generó un escenario de incertidumbre que desincentivó la inversión en flota nacional.
Segundo, la presión fiscal y parafiscal desproporcionada sobre la actividad. La estructura impositiva aplicada al sector —muy por encima de la de países competidores— terminó expulsando a los armadores hacia banderas más competitivas.
Tercero, la falta de articulación entre los tres actores clave del sistema: Estado, armadores y sindicatos. Sin una estrategia común, la flota se redujo y, con ella, las oportunidades de embarque.
De estos factores, el que depende directamente de decisiones políticas y podría revertirse mañana mismo es el primero: la definición de una política pública clara, estable y competitiva para la Marina Mercante. Con reglas previsibles, incentivos adecuados y coordinación institucional, la recuperación del empleo sería inmediata y sostenible.
Cabotaje, soberanía y trabajo argentino
–Existen proyectos en discusión que podrían afectar la protección del cabotaje nacional. ¿Cuál es la posición del Centro bajo su conducción frente a ese tipo de iniciativas y cómo se articularía con armadores, sindicatos y el Estado?
–El Centro, bajo nuestra conducción, tendrá una posición clara: el cabotaje nacional debe mantenerse protegido. Desregularlo significaría perder control sobre un mercado estratégico, debilitar la Marina Mercante y poner en riesgo empleo argentino y capacidad logística propia.
La experiencia internacional demuestra que cuando se abre el cabotaje, desaparece la flota nacional. Nuestra postura se basa en un criterio de soberanía y securitización del transporte: en un contexto global inestable, el país no puede depender de flotas extranjeras para abastecimiento interno ni para emergencias.
Por eso proponemos articular una posición común con armadores, sindicatos y el Estado, basada en el Proyecto 2575 que presentamos ante la diputada Agustina Propato y el Director Ejecutivo de ANPYN, Iñaki Arreseygor. Allí demostramos que la Marina Mercante es infraestructura crítica y planteamos medidas concretas para fortalecer el cabotaje argentino sin resignar competitividad.
Bolsa internacional y transparencia
–La bolsa de trabajo internacional viene siendo una promesa hace años que nunca se consolidó. ¿Por qué creen ustedes que no se hizo y qué van a hacer distinto? ¿Hay convenios o contactos ya identificados?
–Aunque venimos reclamando hace años, recién ahora las autoridades reconocieron que generar empleo para nuestros asociados es una prioridad. Sin embargo, los intentos recientes no dieron resultados. Nosotros ya avanzamos: establecimos contacto con empresas internacionales de reclutamiento y preacordamos convenios marco con Royal Caribbean, MSC y operadores offshore en Río de Janeiro a través de corresponsales locales.
La creación de una Oficina de Embarques profesional y permanente es una prioridad absoluta para la Lista Azul. No es una promesa: ya estamos trabajando en su implementación para que empiece a generar embarques desde el inicio de la gestión.
–La lista de embarques online, ¿estaría disponible desde el día uno o requiere un proceso? ¿Qué garantías de transparencia tendría?
–Sí. La lista de embarques estará disponible online desde el momento en que la plataforma cuente con los estándares de ciberseguridad necesarios. Cada socio tendrá un acceso personal y seguro para consultar, en tiempo real y con total transparencia, su posición y la evolución de la lista.
Nuestro equipo, liderado por Marcelo Covelli, desarrolló un sistema que integra requisitos, certificaciones y habilitaciones según tipo de buque y exigencias del armador. Toda esa información estará organizada y accesible para que cada socio pueda verificar su situación sin intermediarios y con absoluta claridad.
Caja compensadora y reforma institucional
–Hay socios que reclaman deudas pendientes del fondo compensador. ¿Cuál es su posición sobre esos reclamos y qué se compromete a hacer?
–Nuestra posición es firme: los convenios deben cumplirse. El principio jurídico pacta sunt servanda expresa exactamente lo que corresponde en este caso. Quienes aportaron a la Caja Compensadora confiaron en el sistema y esa confianza debe ser honrada.
Nos comprometemos a regularizar los aportes adeudados que estén debidamente verificados, garantizando un proceso transparente y responsable. Al hacerlo, no solo damos respuesta a los socios afectados, sino que también enviamos un mensaje claro a las nuevas generaciones de oficiales: el Centro cumple, protege sus intereses y honra sus obligaciones.
–La Lista Azul plantea que el Centro debe transformarse. En términos institucionales y de gobernanza interna —transparencia, participación de los socios activos, rendición de cuentas— ¿qué es lo primero que cambiaría?
–El primer cambio será abrir el Centro a la participación activa y directa de los socios. Propondremos limitar la reelección presidencial a un solo período, para garantizar alternancia, renovación y una conducción alineada con la evolución de nuestra profesión. Además, impulsaremos que las reuniones de Comisión Directiva sean accesibles para todos los socios, tanto de manera presencial como virtual, con los resguardos de seguridad necesarios.
Queremos un Centro donde la información circule, las decisiones se expliquen y la participación sea un derecho efectivo, no una formalidad. También revisaremos los procesos administrativos para hacerlos más ágiles, eficientes y accesibles, reduciendo costos y facilitando el control por parte de los socios.

Sede del Centro de Capitanes de Ultramar y Oficiales de la Marina Mercante.
Una fórmula con perfil técnico y renovación generacional
–Usted se presenta junto a Marcelo Covelli como vicepresidente, con un perfil técnico fuerte en investigación de siniestros marítimos, capacitación con simuladores y gestión pública. ¿Qué sentido tiene esa fórmula y cómo se complementan?
–La fórmula que integramos tiene un sentido muy concreto: la Lista Azul reúne a los mejores profesionales en cada área clave del Centro —lo social, lo laboral y la capacitación— y nuestra conducción se apoya en esa excelencia. Marcelo Covelli aporta una trayectoria única en investigación de siniestros, capacitación con simuladores y gestión pública. Juntos compartimos una formación común —desde el Liceo Naval hasta el desarrollo de los primeros cursos en el simulador donado a la Fundación Escuela Nacional de Náutica— y una visión profesional coincidente sobre cómo debe modernizarse el Centro.
Mi perfil institucional, como capitán y abogado con inserción en toda la comunidad marítima, se complementa con el liderazgo técnico de Marcelo y con un equipo directivo de primer nivel en asuntos sociales, laborales y de formación. Esa combinación garantiza una conducción sólida, moderna y preparada para elevar el estándar profesional de todos nuestros socios.
Jóvenes, mujeres y nuevos oficiales
–¿Qué lugar concreto van a tener los oficiales jóvenes, las mujeres y los recién egresados en su gestión? ¿Hay medidas específicas previstas?
–Los oficiales jóvenes, las mujeres y los recién egresados van a tener un lugar central en nuestra gestión. No como un discurso, sino como una política concreta. Vamos a crear un canal permanente de atención y acompañamiento para estos grupos, con referentes específicos que atiendan sus necesidades, orienten sus primeros pasos profesionales y faciliten su participación activa en la vida institucional.
Además, impulsaremos su presencia en comisiones, grupos de trabajo y espacios de decisión, tanto de manera presencial como virtual, para que nadie quede afuera por cuestiones de distancia o disponibilidad.
Queremos que los jóvenes y las mujeres no solo sean escuchados, sino que formen parte de la construcción del futuro del Centro desde el primer día. Nuestra conducción va a abrir puertas, no a cerrarlas: participación real, acompañamiento profesional y un Centro que integre a todos.
Los indicadores de gestión
–Si dentro de un año tuviera que rendir cuentas a los socios, ¿cuáles son los tres indicadores con los que querría que lo midan?
–Dentro de un año quiero que los socios nos evalúen con tres indicadores muy concretos. Primero, la transparencia y eficiencia de la lista de embarque: una plataforma online plenamente operativa, con acceso individual seguro y con tiempos de espera claramente reducidos.
Segundo, la solidez y previsibilidad de la obra social: cuentas ordenadas, prestaciones garantizadas y un sistema de seguimiento que permita a cada socio conocer el estado real del servicio. Tercero, la transparencia institucional: procesos claros, decisiones justificadas y acceso permanente del socio a la información relevante del Centro.
“No venimos a improvisar”
–A un capitán que hoy lleva meses sin embarque, que ya escuchó muchas promesas, ¿qué le dice usted que sea distinto y, en definitiva, por qué tendría que creerle?
–A un Capitán u Oficial que lleva meses sin embarcar no le voy a repetir promesas: le voy a hablar de hechos y de un compromiso real. La Lista Azul decidió ponerse al frente del problema y ya está trabajando antes de asumir.
Tenemos acuerdos preliminares con empresas internacionales, contactos activos con reclutadores y un plan concreto para que la Oficina de Embarques funcione desde el primer día. Sabemos cómo hacerlo porque venimos del mismo lugar que ustedes, conocemos el ambiente y contamos con la trayectoria y la credibilidad necesarias. No venimos a improvisar ni a justificar lo que no se hizo: venimos a resolverlo. Lo distinto es esto: nuestra prioridad es que vuelvan a embarcar, y vamos a dedicar toda nuestra gestión a lograrlo.