Por Redacción Argenports.com
El Puerto de Quequén acelera durante 2026 un amplio programa de obras destinado a modernizar su infraestructura, mejorar las condiciones operativas y generar una plataforma capaz de acompañar un nuevo crecimiento de las exportaciones.
El denominado Plan Maestro 2026 contempla intervenciones sobre los muelles, la red eléctrica, el sistema de balizamiento y los accesos terrestres. Además, incluye proyectos de mayor escala que podrían modificar la capacidad logística del complejo en los próximos años.
Entre ellos aparece nuevamente una demanda histórica: el regreso del ferrocarril de cargas a Quequén. La conducción portuaria considera que recuperar esa conexión permitiría ampliar considerablemente el área desde la cual la terminal puede captar producción y reducir su dependencia del transporte carretero.

El planteo se produce mientras Quequén busca superar los más de 9 millones de toneladas movilizados durante 2025. Hasta el 31 de julio de este año, más de 4,2 millones de toneladas habían salido por la estación marítima.
Alrededor del 50% de ese volumen correspondió a trigo y cebada, en proporciones prácticamente similares, lo que ratifica el fuerte perfil agroexportador de la terminal bonaerense.
El ferrocarril, una pieza estratégica
Actualmente, la mayor parte de los granos que llegan a Quequén lo hacen por camión. Esa dependencia condiciona el radio económicamente competitivo para captar producción, estimado en aproximadamente 350 kilómetros.
El gerente operativo del Puerto de Quequén, Gustavo Gavilán, explicó en declaraciones a Buenos Aires/12 que recuperar el ferrocarril permitiría ampliar sustancialmente esa frontera y mejorar la posición competitiva de la terminal.
“Es fundamental que vuelva el tren de carga”, afirmó.
Según explicó, para restablecer la conexión sería necesario recuperar algo más de 100 kilómetros de vías deterioradas, con una inversión estimada en alrededor de USD 200 millones.

Gavilán, acompañado por el presidente del CGPQ, Mariano Carrillo.
El directivo puso como referencia el caso de Bahía Blanca, donde la infraestructura ferroviaria permite captar cargas provenientes de distancias considerablemente mayores. En algunos casos, los granos pueden recorrer hasta 1.000 kilómetros antes de llegar al complejo portuario.
Para Quequén, recuperar el tren significaría entonces mucho más que sumar otro modo de transporte: permitiría extender su hinterland, incorporar nuevos orígenes de carga y mejorar su competitividad logística frente a otros puertos agroexportadores.
Obras sobre los 12 muelles
Mientras mantiene al ferrocarril entre sus proyectos estratégicos, el Consorcio avanza con trabajos concretos dentro del puerto.
Uno de los frentes principales es la reparación y recalce de los 12 muelles, afectados por el desgaste y la erosión natural de sus estructuras y sellados.

También se puso el foco en una infraestructura crítica para la operatoria: la red eléctrica.
En el giro 10, donde funciona un muelle multipropósito, fueron reemplazados 450 metros de cables que tenían alrededor de 70 años de antigüedad y que provocaban reiterados inconvenientes en el suministro.
La renovación demandó aproximadamente USD 400.000 y busca garantizar mayor confiabilidad en una instalación donde los cortes de energía afectaban la operatoria.
En paralelo, se repotenció el suministro eléctrico de la Terminal Quequén, con el objetivo de permitir que los elevadores cerealeros puedan funcionar a máxima capacidad.
Renovación completa del balizamiento
Otro de los cambios importantes se produjo en el sistema de señalización.
Desde comienzos de año fueron reemplazadas las 25 balizas eléctricas por equipos autónomos, eliminando así la dependencia del antiguo cableado y reduciendo la exposición a interrupciones del servicio.
Además, fue necesario reemplazar la baliza principal que anteriormente funcionaba sobre la chimenea de una central termoeléctrica.
Para hacerlo, se construyó una torre de 40 metros de altura, que demandó una inversión cercana a los USD 180.000.
Estas intervenciones también están vinculadas con otro de los objetivos centrales del Consorcio: avanzar hacia la habilitación nacional definitiva del puerto, que actualmente opera con autorizaciones provisorias.
“La habilitación nacional te da estatus a nivel mundial porque, con la habilitación definitiva, cumplís con los estándares que exige la Nación”, explicó Gavilán.
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Accesos, iluminación y seguridad
El programa de modernización también alcanzó los giros 3, 4 y 5, donde comenzaron trabajos de asfaltado e iluminación.
Las intervenciones incluyen la transformación de antiguas calles de adoquines, nuevos pasos peatonales y la incorporación de cámaras de seguridad para mejorar las condiciones en sectores donde la actividad se desarrolla durante las 24 horas.
La inversión informada para ese conjunto de trabajos asciende a aproximadamente USD 300.000.
También se avanzó sobre la calle Almirante Brown, uno de los corredores utilizados por los camiones cargados con cereales para ingresar al complejo.
La mejora de los accesos resulta especialmente relevante para Quequén debido al fuerte peso que todavía mantiene el transporte automotor dentro de su esquema logístico.
Un nuevo muelle y la recuperación del puente portuario
La hoja de ruta contempla además proyectos de una escala mayor.
Uno de ellos prevé realizar un soterramiento que permita extender el suministro energético hacia sectores ubicados mar adentro, una infraestructura que abriría la posibilidad de incorporar un nuevo muelle.
También permanece en carpeta la reconstrucción del puente portuario destruido durante la inundación de 1980.
La recuperación de esa conexión permitiría reorganizar la circulación dentro del complejo y reducir los tiempos necesarios para el ingreso y egreso de los camiones.
“Nosotros pensamos en tener más exportaciones y más inversiones para crecer de verdad”, sostuvo Gavilán.
Quequén también mira hacia Vaca Muerta
La estrategia no se limita al crecimiento de las cargas agroexportadoras.
Durante los últimos meses, Quequén comenzó a participar en operaciones vinculadas con el ingreso de insumos destinados a Vaca Muerta, un segmento que la conducción portuaria pretende seguir desarrollando a partir de las capacidades logísticas disponibles.
También continúa entre los proyectos previstos la construcción de una planta pesquera de Marumar, anunciada durante la anterior gestión del Consorcio.
De esta manera, la terminal apunta a complementar su tradicional especialización cerealera con nuevas cargas, inversiones privadas y actividades capaces de diversificar su movimiento.
Con alrededor de 15 metros de profundidad a lo largo de su canal de acceso, Quequén dispone de condiciones náuticas que permiten operar buques de gran porte y ocupa una posición relevante dentro del sistema agroexportador argentino.
El desafío ahora pasa por acompañar esa ventaja con infraestructura terrestre, energética y portuaria capaz de sostener mayores volúmenes.
En ese escenario, el regreso del ferrocarril vuelve a aparecer como una de las grandes asignaturas pendientes de Quequén: una conexión que permitiría ampliar su radio de captación de cargas y darle una nueva escala a su participación dentro del sistema portuario nacional.