Por Redacción Argenports.com
La Argentina sumará en las próximas semanas un nuevo paso en su carrera por ingresar al mercado mundial del gas natural licuado (GNL). Southern Energy confirmó que durante agosto comenzarán a llegar los primeros caños destinados a la construcción del Gasoducto San Matías, una obra estratégica para conectar Vaca Muerta con las futuras instalaciones de exportación en Río Negro.
El proyecto forma parte de la infraestructura necesaria para concretar las primeras exportaciones argentinas de GNL, previstas para fines de 2027 desde el Golfo San Matías.
El Gasoducto San Matías será clave para exportar GNL desde Río Negro
El gasoducto tendrá una extensión aproximada de 471 kilómetros y un diámetro de 36 pulgadas. En su etapa inicial podrá transportar hasta 27 millones de metros cúbicos diarios de gas natural hacia la costa rionegrina.
La inversión prevista ronda los US$ 1.300 millones y cuenta con la aprobación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), considerado una pieza central para acelerar el desarrollo exportador de Vaca Muerta.
La obra permitirá abastecer a las unidades flotantes de licuefacción (FLNG) que transformarán el gas en GNL para su posterior exportación a distintos mercados internacionales.
También te puede interesar: Southern Energy eligió a Meridian y Adani para operar las exportaciones de GNL desde Río Negro

Southern Energy avanza con la logística offshore para las futuras exportaciones
Además del ducto, el proyecto contempla una compleja infraestructura marítima que incluye sistemas de amarre, operaciones offshore y servicios logísticos permanentes para sostener la actividad frente a la costa de Punta Colorada.
Los tubos fueron adjudicados a la empresa india Welspun y, según explicó Rodolfo Freyre, CEO de Southern Energy, durante el Energy Summit organizado por Shale24 y Banco Santander, comenzarán a arribar al país a partir de agosto, marcando el inicio de una nueva etapa para el desarrollo de la obra.
El ejecutivo destacó además que la compañía trabaja en paralelo en la construcción de toda la logística asociada al proyecto. El objetivo es crear una base operativa capaz de abastecer a las futuras unidades flotantes con repuestos, provisiones, asistencia técnica y relevo de personal.
La operación tendrá características inéditas para la industria energética argentina. Cada buque de licuefacción alojará alrededor de 80 trabajadores y requerirá un esquema permanente de transporte marítimo para garantizar el funcionamiento continuo de las instalaciones.

Vaca Muerta impulsa nuevas obras junto al proyecto VMOS
El avance del Gasoducto San Matías coincide con la ejecución de otras iniciativas estratégicas vinculadas al desarrollo exportador de Vaca Muerta.
Entre ellas se destaca el proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), que actualmente construye la infraestructura necesaria para exportar petróleo desde Punta Colorada mediante un sistema integrado de oleoductos, terminal marítima y monoboyas offshore.
Mientras VMOS busca multiplicar los despachos de crudo hacia los mercados internacionales, Southern Energy apunta a abrir una nueva vía de exportación para el gas natural argentino mediante el desarrollo de la cadena de valor del GNL.
Ambos proyectos comparten un mismo objetivo: transformar a Río Negro en una de las principales plataformas energéticas y exportadoras del país durante la próxima década.
También te puede interesar: Del calamar al GNL: la historia de Bahía Grande y su llegada al proyecto de Southern Energy
La primera exportación argentina de GNL asoma en el horizonte
En paralelo, Southern Energy avanza con la fabricación del sistema de amarre que permitirá la operación segura de los FLNG frente a la costa rionegrina. Parte de esos equipos se construye actualmente en Europa y posteriormente será instalada mediante embarcaciones especializadas.
El proyecto está integrado por Pan American Energy, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG. La iniciativa prevé la incorporación del buque Hilli Episeyo hacia 2027 y una segunda unidad flotante en 2028, lo que permitirá incrementar significativamente la capacidad exportadora de gas argentino.
Si los plazos previstos se cumplen, el arribo de los primeros caños durante agosto marcará el comienzo visible de una obra clave para transformar a la Argentina en un nuevo exportador de GNL y abrir una nueva etapa para la infraestructura energética, marítima y portuaria de la Patagonia.