Por Redacción Argenports.com
La Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) endureció su postura frente al conflicto gremial aceitero y calificó de “desorbitante” el nuevo pedido de recomposición impulsado por los sindicatos del sector.
A través de un mensaje difundido oficialmente, la entidad empresaria sostuvo que la discusión “ya no responde a una cuestión salarial” sino que tiene un trasfondo político vinculado a la política económica nacional.
“Paralizar una actividad estratégica no fortalece al país: lo debilita”, afirmó la cámara.
Desde CIARA advirtieron además sobre el impacto que las medidas gremiales pueden generar sobre exportaciones, logística, movimiento de camiones, actividad industrial, ingreso de divisas y operaciones portuarias vinculadas al complejo agroexportador.
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Ingresos por encima del promedio privado
Para fundamentar su posición, la entidad difundió una serie de indicadores vinculados a la evolución de las remuneraciones y a la situación económica del sector.
Según detalló, mientras el salario promedio del empleo privado registrado ronda actualmente los $1,4 millones, la categoría inicial aceitera parte de $2,34 millones mensuales, una diferencia del 67% por encima del promedio formal privado.
CIARA agregó además que, en las categorías superiores, esa diferencia alcanza hasta el 117%, mientras que el salario promedio ponderado de la actividad llegó en mayo de 2026 a los $4,9 millones.
La cámara sostuvo también que la evolución de los ingresos de los trabajadores del sector mostró una dinámica muy superior a otros indicadores económicos relevantes.
La comparación con inflación, dólar y soja
De acuerdo con los datos difundidos por la entidad empresaria, entre noviembre de 2023 y mayo de 2026, los ingresos aceiteros aumentaron 361%, el IPC avanzó 299%, el dólar subió 304%, mientras que la soja en pesos registró un incremento de apenas 179%.
La cámara remarcó además que la actividad industrial mostró señales de retroceso durante este año.
Según indicó, en el primer trimestre de 2026 la molienda acumulada de soja resultó 9% inferior a la registrada en el mismo período de 2025.
Desde CIARA señalaron también que, desde enero de este año, los haberes del sector acumularon una mejora del 13,5%, por encima de la inflación acumulada de 12,3%.
A eso se sumó, según detallaron, un anticipo promedio de $600.000 por trabajador destinado a cubrir la inflación correspondiente al primer semestre.
“El conflicto excede la discusión paritaria”
En ese contexto, la entidad afirmó que el nuevo pedido del 20% implicaría proyectar una inflación anual del 34,6%, pese a que la soja en pesos cayó 9% entre enero y mayo.
“Cada día de paro significa menos ingresos para los trabajadores”, sostuvo la cámara, que estimó una pérdida de aproximadamente $160.000 diarios por empleado durante las jornadas de huelga.
La entidad advirtió además que las medidas de fuerza generan consecuencias directas sobre las ventas de productores, el transporte de cargas, la actividad industrial, los embarques, el flujo exportador y el ingreso de divisas.
En el sector exportador existe preocupación por el impacto que una prolongación del conflicto podría generar sobre terminales portuarias y operaciones logísticas en los principales nodos agroindustriales del país, especialmente en el Up River del Gran Rosario, donde se concentra buena parte de las exportaciones argentinas de granos, harinas y aceites.
La propuesta empresaria
Desde la cámara indicaron que la propuesta presentada consiste en actualizar las remuneraciones tomando como referencia el Índice de Precios al Consumidor (IPC) publicado mensualmente por el INDEC.
Según afirmaron, el objetivo es garantizar que “ningún salario real pierda contra la inflación”.
Finalmente, CIARA sostuvo que la Argentina necesita “trabajo formal, industria funcionando y reglas que permitan sostener producción, exportaciones y empleo”.
El conflicto es seguido con atención por toda la cadena agroexportadora debido a que cualquier interrupción prolongada de actividades impacta sobre operaciones portuarias, embarques, ingreso de divisas, circulación de camiones, actividad industrial y flujo exportador, en uno de los complejos productivos más importantes de la economía argentina.