Por Adrián Luciani / info@argenports.com
El crecimiento de Vaca Muerta ya se refleja en el movimiento marítimo de Bahía Blanca. La actividad de Compañía Mega en su terminal de Cangrejales muestra una tendencia sostenida al alza y anticipa una demanda aún mayor sobre la infraestructura portuaria en los próximos años.
Entre 2023 y 2025, la compañía pasó de 37 a 48 despachos marítimos anuales. En 2024 había registrado 42 operaciones.
La comparación permite dimensionar el fenómeno: en apenas dos años, el incremento acumulado equivale prácticamente a incorporar un buque adicional por mes respecto de los niveles registrados anteriormente.
Detrás de esa evolución aparece la expansión de la producción no convencional neuquina y la reciente ampliación inaugurada por Mega, una de las inversiones industriales más importantes concretadas en Bahía Blanca durante los últimos años.
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Una inversión para acompañar a Vaca Muerta
La obra demandó una inversión de US$ 260 millones e incorporó un nuevo tren de fraccionamiento que permitirá incrementar hasta un 50% la capacidad de producción de líquidos del gas natural.
Entre esos productos se encuentran propano, butano y gasolina natural, destinados tanto al mercado interno como a la exportación.
Mega —integrada por YPF, Dow y Petrobras— procesa el gas proveniente de los yacimientos de Neuquén para separar y fraccionar los líquidos contenidos en él. Luego, esos derivados son despachados a través de su terminal marítima ubicada junto al complejo industrial bahiense.
La ampliación fue concebida para acompañar el crecimiento de la producción y evitar cuellos de botella en una cadena de valor que continúa expandiéndose al ritmo de Vaca Muerta.
De hecho, el puerto ya venía absorbiendo mayores volúmenes incluso antes de que la nueva infraestructura entre en funcionamiento a pleno.
Más barcos y un perfil exportador fortalecido
El aumento de la actividad de Mega no sólo implica más movimiento operativo. También consolida el perfil exportador del complejo portuario de Bahía Blanca como plataforma para productos energéticos con mayor valor agregado.
Cada barco adicional representa más gas procesado, más producción y una integración cada vez más estrecha entre Vaca Muerta y el sistema portuario bonaerense.
Ese proceso, sin embargo, podría estar apenas en su etapa inicial.
TGS y el próximo gran salto
El reciente anuncio de la Decisión Final de Inversión (FID) del proyecto que impulsa Transportadora de Gas del Sur (TGS) abre la puerta a una transformación todavía mayor.
La iniciativa prevé desarrollar una nueva capacidad exportadora de propano, butano y gasolina natural, lo que podría incorporar alrededor de 100 buques adicionales por año vinculados al comercio exterior de estos productos.

De concretarse esas proyecciones, Bahía Blanca reforzaría su posicionamiento como uno de los principales nodos energéticos del país y debería acompañar ese crecimiento con nuevas inversiones en infraestructura.
Entre las alternativas que aparecen sobre la mesa figura la posibilidad de ampliar la capacidad operativa del sistema de inflamables. No se descarta que, a futuro, el Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca avance con una nueva posta de amarre –la cuarta–, para absorber el incremento esperado en el tráfico marítimo.
La transformación ya está en marcha. Lo que hoy se expresa en un puñado de barcos más vinculados a Mega podría convertirse, en pocos años, en un salto de escala para todo el sistema portuario bahiense. Porque detrás de cada buque que zarpa hay mucho más que una operación logística: hay inversión, producción y una Bahía Blanca cada vez más integrada al desarrollo energético argentino.