Por Redacción Argenports.com
La continuidad del paro de transportistas autoconvocados generó un fuerte impacto en el Puerto Quequén, donde la falta de ingreso de granos dejó sin mercadería a las terminales y paralizó por completo la operatoria.
Los silos de las terminales del puerto se quedaron sin mercadería como consecuencia directa del bloqueo al ingreso de camiones, en plena campaña agrícola.
Sin camiones no hay puerto
El conflicto interrumpió el flujo logístico hacia el puerto, afectando especialmente a la zona de influencia productiva como Tres Arroyos, desde donde habitualmente se abastecen las terminales.
En ese contexto, desde el ámbito portuario advierten que “la operatoria está totalmente parada”, reflejando el nivel de dependencia del sistema respecto del transporte terrestre.
También te puede interesar: El paro de transportistas impacta en la exportación de granos y ya deja buques en espera en los principales puertos cerealeros

Buques en espera y salida
El impacto ya se trasladó al frente marítimo. Con demoras acumuladas y sin certezas sobre la normalización del conflicto, algunos buques comenzaron a retirarse de la zona.
La situación fue sintetizada con crudeza por operadores del sector: “se están tomando el buque”, en referencia a las embarcaciones que, ante la falta de carga, optan por abandonar el puerto.
“El jueves, cuando ya se terminó la mercadería, había entre 10 y 12 barcos esperando afuera de la terminal y por lo que nos ha dicho algún exportador, hay buques que están empezando a derivar la carga hacia Brasil porque acá no hay certeza ni previsibilidad de cuándo se va a levantar el paro. Así que hay barcos que se están yendo”, dijo Juan Ouwerkerk, director titular en el Consorcio de Gestión de Puerto Quequén, al diario La Voz del Pueblo.
También te puede interesar: Acuerdo parcial y refuerzo de seguridad para destrabar el conflicto en el puerto de Bahía Blanca

Un conflicto que escala
El paro responde a reclamos por la actualización de tarifas del transporte, en un contexto de presión de costos para el sector. La medida, basada en impedir el ingreso de camiones, terminó afectando a toda la cadena agroexportadora.
Desde el Consorcio de Gestión del puerto también habían advertido que la protesta “derivó en la imposibilidad de continuar con los embarques”, profundizando el impacto sobre el comercio exterior.
“El día que se levante el paro y los camiones empiecen a circular, tiene que nuevamente empezar a dar vuelta a la rueda, es decir, tendrán que empezar a atracar los barcos, a llenarse los silos, y toda esa operatoria demanda varios días. La normalización de la situación del puerto no será inmediata”, advirtió Ouwerkerk.
El caso vuelve a poner en evidencia la fragilidad del sistema logístico argentino y su fuerte dependencia del transporte terrestre para sostener el ritmo de exportaciones.