Por Redacción Argenports.com
Los anuncios de Javier Milei para endurecer las sanciones contra empresas vinculadas con la explotación petrolera en las Islas Malvinas tuvieron una rápida repercusión en los mercados.
Las acciones de Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum, las dos compañías que impulsan el proyecto offshore Sea Lion, cerraron con fuertes bajas.
Los papeles de Rockhopper retrocedieron 6,3% en la Bolsa de Londres. En tanto, Navitas perdió 2,3% en Tel Aviv. Durante la jornada, las caídas llegaron a ser todavía mayores.
La reacción se produjo después de los anuncios del gobierno argentino contra las empresas relacionadas directa o indirectamente con proyectos desarrollados en Malvinas sin autorización nacional.

El alcance de la estrategia supera ampliamente a las dos petroleras. El canciller Pablo Quirno confirmó que unas 180 compañías ya fueron notificadas sobre las posibles consecuencias de mantener esas actividades.
Según informó Infobae, Quirno aseguró que las empresas deberán elegir entre continuar vinculadas con proyectos en Malvinas o preservar sus posibilidades de hacer negocios en Argentina. El canciller destacó además la reacción de las acciones tras los anuncios.

Las sanciones alcanzan a toda la cadena petrolera
La estrategia argentina no apunta solamente a las compañías que participan directamente de la explotación de hidrocarburos.
También comprende a proveedores de servicios petroleros, entidades financieras, aseguradoras y otras empresas relacionadas con esas operaciones.
El objetivo es reforzar la aplicación de la Ley 26.659. Esa norma establece restricciones para quienes desarrollen actividades hidrocarburíferas en Malvinas sin autorización argentina.
El gobierno nacional también pretende modificar la legislación para ampliar su alcance. De esta manera, las sanciones podrían extenderse sobre buena parte de la cadena necesaria para desarrollar proyectos petroleros offshore.
Vaca Muerta, una carta clave para Argentina
En este escenario, Vaca Muerta aparece como una pieza central de la estrategia argentina.
Quirno explicó que la situación energética es muy diferente a la existente cuando se estableció originalmente el régimen de sanciones.
En aquel momento, las empresas tenían menos incentivos para abandonar sus negocios en Malvinas. Argentina todavía no ofrecía oportunidades hidrocarburíferas de la magnitud actual.

El desarrollo de Vaca Muerta cambió esa ecuación. El aumento de la producción y las grandes inversiones previstas elevaron considerablemente el atractivo del mercado energético argentino.
“Van a tener que elegir”, planteó Quirno durante la 47° Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), realizada en Puerto Iguazú.
La disyuntiva planteada por el gobierno es concreta: continuar vinculadas con operaciones en Malvinas o preservar la posibilidad de participar de negocios e inversiones en Argentina.
Sea Lion, el proyecto en el centro de la disputa
El principal foco del conflicto es Sea Lion, un proyecto petrolero offshore ubicado al norte de las Islas Malvinas.
Navitas Petroleum controla el 65% de la iniciativa y actúa como operadora. Rockhopper Exploration posee el 35% restante.
La primera fase contempla una inversión estimada en alrededor de US$1.800 millones. El desarrollo apunta a producir unos 50.000 barriles diarios y prevé comenzar la extracción de petróleo en 2028.

Argentina considera ilegales las licencias otorgadas para explotar esos recursos. Las compañías, por su parte, sostienen que cuentan con permisos concedidos por las autoridades de las islas y respaldados por el Reino Unido.
El RIGI también entra en juego
Las medidas podrían alcanzar además a las empresas interesadas en ingresar al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Quirno anticipó que los aspirantes deberán presentar una declaración jurada. Allí tendrán que acreditar que no se encuentran en infracción a la Ley 26.659.
El mecanismo busca vincular el acceso a los beneficios del RIGI con el cumplimiento de la normativa argentina respecto de las actividades hidrocarburíferas en Malvinas.
El gobierno también pretende ofrecer una vía para que las compañías abandonen esas operaciones y regularicen su situación. Así podrían recuperar la posibilidad de desarrollar negocios en Argentina.
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Una advertencia a 180 empresas
La reacción bursátil de Rockhopper y Navitas aportó un primer dato concreto tras los anuncios. Quirno destacó precisamente ese movimiento durante su exposición.
Ahora, la advertencia alcanza a unas 180 compañías, entre petroleras, proveedores, aseguradoras y firmas financieras.
En ese escenario, Vaca Muerta también se convierte en una herramienta de presión económica. El planteo oficial busca obligar a las empresas a elegir entre los proyectos en Malvinas y el acceso a las oportunidades que ofrece el mercado argentino.