Por Redacción Argenports
El Gobierno de Santa Fe puso en marcha uno de los últimos trabajos indispensables para completar el Desvío Giardino, una obra considerada estratégica para el funcionamiento del complejo portuario del Gran Rosario, responsable de despachar alrededor del 80% de las exportaciones argentinas de granos y subproductos.
La Provincia inició la reubicación de las líneas aéreas de alta tensión que interfieren con el nuevo trazado vial, una intervención que permitirá destrabar la construcción del puente sobre la Ruta Nacional 11, el cruce ferroviario y los tramos finales de hormigón previstos en la primera etapa del proyecto.
“Estamos removiendo el último obstáculo para terminar una obra que va a cambiar la logística de exportación de la Argentina”, afirmó el ministro de Obras Públicas santafesino, Lisandro Enrico.
“Cuando esto esté listo, los camiones van a tener un circuito completo que evita parte de los cascos urbanos y conecta directamente con los puertos”, agregó.

Menos congestión para el principal nodo exportador del país
El Desvío Giardino constituye una de las principales piezas del denominado Circuito Portuario del Gran Rosario, diseñado para ordenar el tránsito pesado que diariamente se dirige a las terminales ubicadas sobre el río Paraná.
Su objetivo es claro: reducir los tiempos de viaje, minimizar el paso de camiones por áreas urbanas y mejorar la eficiencia logística de una región que resulta clave para el comercio exterior argentino.
La obra permitirá canalizar gran parte del flujo de transporte de cargas hacia Timbúes, uno de los polos portuarios más dinámicos del país, donde operan algunas de las principales terminales agroexportadoras.
Para el senador provincial Hugo Rasetto, la transformación responde a una demanda histórica.
“La Ruta 91 nació como un camino vecinal para unir colonias agrícolas, pero el crecimiento de la producción y el auge de la soja la transformaron en el mayor corredor de camiones del país”, sostuvo.
“El Desvío Giardino es la solución definitiva”, añadió.

La primera etapa ya alcanza el 90% de ejecución
El administrador general de la Dirección Provincial de Vialidad, Pablo Seghezzo, informó que la primera etapa presenta un 90% de avance.
El tramo comprende la pavimentación de 6.100 metros entre la Ruta Provincial 91 y la Autopista Rosario-Santa Fe, con desembocadura en la calle Cacique Mangoré, atravesando sectores de los departamentos Iriondo y San Lorenzo.
“El hormigón de calzada está prácticamente completo y las ramas de conexión con la autopista continúan en ejecución”, explicó.
Además, ya se trabaja en la colocación de las vigas del nuevo puente de 140 metros, mientras que la rotonda principal se encuentra hormigonada.
También avanzan las tareas sobre el puente del río Carcarañá.
La ejecución está a cargo de la firma Vial Agro S.A. y demanda una inversión superior a los $40.000 millones.
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El último obstáculo antes de completar las conexiones
La reubicación de las líneas eléctricas se desarrolla en tres sectores simultáneos: la zona del puente y del cruce ferroviario sobre la Ruta Nacional 11, el tramo comprendido entre la Ruta 91 y la autopista, y el sector ubicado entre el río Carcarañá y Timbúes.
Las estructuras serán levantadas, reubicadas o enterradas para cumplir con las exigencias de seguridad vial y operativa.
Según las previsiones oficiales, estas tareas concluirán en septiembre y habilitarán la ejecución de las obras más complejas de la siguiente fase.
“Esta intervención es el paso previo indispensable para completar el puente sobre la Ruta Nacional 11, el cruce ferroviario y los tramos finales de hormigón que conectarán la Ruta 91 con la calle Cacique Mangoré”, explicó Enrico.

Una inversión de más de $105.000 millones para fortalecer la salida exportadora
La segunda etapa del Desvío Giardino ya fue licitada y contempla una inversión superior a los $65.000 millones.
Incluye 11 kilómetros de repavimentación en el acceso directo a Timbúes, la construcción de dos grandes rotondas y la pavimentación de la circunvalación de Serodino para ordenar el flujo vehicular hacia las terminales portuarias.
También prevé mejoras en Totoras y la finalización de obras complementarias iniciadas durante la primera etapa.
En conjunto, el proyecto representa una de las mayores apuestas recientes en infraestructura logística vinculada al comercio exterior argentino.
Más allá del impacto vial, el objetivo final apunta a fortalecer la competitividad del principal nodo agroexportador del país, reducir costos logísticos y mejorar la circulación de miles de camiones que cada campaña convergen sobre los puertos del Gran Rosario para abastecer una de las mayores plataformas de exportación de alimentos del mundo.